| 2013/12/05

Fritos

¿Cuáles son los motivos para que no haya una modernización real en el campo ?

Ricardo Sánchez, Ex Viceministro de Agricultura y actual director de Seguridad alimentaria de The Nature Conservancy
Ricardo Sánchez, Ex Viceministro de Agricultura y actual director de Seguridad alimentaria de The Nature Conservancy

Un viejo cuento relata que para hacer unos huevos con jamón,  la contribución de dos animales a este plato es distinta: mientras la gallina contribuye, el cerdo se compromete.

Y nada más fiel a la realidad es lo que ha pasado con dos de los escenarios de negociaciones internacionales que podrían apoyar en la modernización y productividad al campo colombiano y que llevan casi dos décadas de parálisis: las negociaciones agrícolas de la Organización Mundial del Comercio y las del clima en las Conferencia de Cambio Climático. 

La del clima, por sólo citar un ejemplo reciente, culminó en estos días su Conferencia Anual en Varsovia (la número 21 desde su creación en 1992), con un sin número de declaraciones,  pero que al final se traducen en que los países que más contaminan, como  la gallinas con los huevos con jamón, “contribuirán pero no se comprometerán”. Aciertan los titulares de la prensa internacional al referirse a la reunión de Varsovia con que el resultado es “descafeinado”. Al menos para un país como Colombia lo es, cuando todo nuestro sector agropecuario (liderado casualmente por el café), ha sido víctima de los estragos del cambio climático. 

En temas de cambio climático, hay dos factores que tienen mucha relevancia para países como el nuestro, y que siempre pasan a segundos planos en estos eventos internacionales. En el año 2012, según el Global Carbon Atlas, de las 39 Gijatoneladas de Dióxido de Carbono emitidas a la atmósfera, el 10% provino de causas asociadas a la deforestación o al cambio del uso del suelo para expansión de la frontera agrícola, cuando la participación histórica ha sido cercana al 25%. Por ende, es bueno recordar que son otros los sectores (petróleo, carbón y gas) los que siguen emitiendo, y que se empieza a ver una luz al final del túnel con temas asociados a un mejor uso del suelo, reducción de deforestación y mejores prácticas agrícolas y ganaderas en América Latina. 

El segundo factor es que la opinión pública sigue señalando a países como el nuestro con grandes responsabilidades en implementar acciones inmediatas en temas de cambio climático. Y así lo haremos.  Pero recordemos también que Colombia tan sólo emite el 0.23% de las emisiones anuales a nivel global. Así pues, las acciones que debemos emprender serán necesarias, más allá de una óptica altruista por el planeta, por una necesidad de supervivencia del sector agropecuario.  

En materia de acciones, en un reciente estudio el ex Ministro de Agricultura Carlos Gustavo Cano plantea, de nuevo, la imperiosa necesidad que en Colombia se  siga  incentivando todo tipo de actividad productiva que conduzca hacia prácticas de agricultura o ganadería sostenible, conservación de biodiversidad, riego de precisión, protección de  páramos y el establecimiento de sistemas agrosilvopastoriles, entre otros. Sin duda, estas acciones  contribuirían más a la productividad del sector que muchos  subsidios directos que se otorgan sin ningún requisito de desempeño productivo o ambiental.  

Pero más allá de las acciones que lidere el gobierno o los productores para adaptarse al cambio climático, está la cadena productiva (comercializadores, supermercados, consumidores) que debe valorar los esfuerzos realizados por miles de productores en este frente. Mientras esto no se de, seguirá el sector agropecuario, recordando el cuento del huevo, sin mayores compromisos ni contribuciones por parte de la cadena, y como el calentamiento global y el cuento del huevo, cada vez más fritos.  

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.