En muchas regiones superpobladas de Alemania ya casi no es posible ver la luz de las estrellas en el cielo.
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DW

El cielo nocturno más oscuro de Alemania está, según expertos, en Gülpe, a 70 kilómetros al oeste de Berlín, en el Estado de Brandeburgo. Allí viven unas 160 personas. Es un lugar perfecto para un encuentro de astrónomos como el que se realizó desde el 6 hasta el 8 de septiembre de 2013. Entre los especialistas estaba Andreas Hänel, que trabaja para preservar la luz natural de las estrellas a través de la creación de un parque de estrellas, una especie de reserva para la luz nocturna.

Contaminación lumínica en las ciudades

En muchas regiones superpobladas de Alemania ya casi no es posible ver la luz de las estrellas en el cielo. La iluminación de las calles, los carteles publicitarios y el alumbrado de edificios crean una atmósfera artificial que provoca el ocultamiento de la luz natural. La consecuencia de ese exceso de iluminación es la contaminación lumínica, ya que el polvo y las moléculas de la atmósfera dispersan la luz y no permiten que la noche se oscurezca. Es como si las ciudades se encontraran bajo una campana de luz que las hace brillar aunque ya haya llegado la noche.

¿Enfermos por la luz artificial?

El problema de la contaminación lumínica es conocido entre los investigadores que estudian los efectos nocivos de la luz nocturna en el organismo de seres humanos y animales. Las aves migratorias, por ejemplo, pierden la orientación por completo, y zorros y murciélagos ya no saben diferenciar el día de la noche, advierte la Oficina Federal de Protección a la Naturaleza.

Mapa de la contaminación lumínica en el mundo.

También los seres humanos se ven perjudicados, ya que la alteración del ritmo natural provoca desequilibrios hormonales, de acuerdo con investigaciones de los biólogos del Instituto Leibniz de Investigación sobre el Trabajo. La continua iluminación del cielo nocturno es comparable con un televisor que permanece encendido todo el tiempo, o con una lámpara que ilumina durante la noche. Todo lo que disturbe la fase regenerativa del organismo durante la noche provoca enfermedades, aseguran los expertos.

Astrónomos temen que la noche desaparezca

Los participantes del encuentro de astrónomos en Gülpe están, además, muy preocupados por otro problema, y es que, a causa del exceso de luminosidad, en muchos lugares de Alemania no se pueden contemplar las estrellas. “Objetos como la niebla que rodea a las galaxias son imposibles de contemplar en aglomeraciones urbanas”, explica Thomas Gursch, quien, junto con un grupo de astrónomos, aboga por la creación de un parque natural de estrellas, una especie de reserva natural de la luz nocturna.

Las noches más oscuras del mundo

Los amantes de los astros planean presentar una solicitud para crear un parque internacional de estrellas a fines de este año ante la International Dark Sky Association, que se dedica a luchar contra la contaminación lumínica. En Alemania, Gülpe es el lugar elegido para establecerlo, ya que es el lugar más oscuro de este país.

En todo el mundo hay ya doce parques de estrellas, nueve de ellos en EE. UU., entre otros, en Texas y Nuevo México. Además, una región de Escocia y dos de Hungría se cuentan entre los lugares en los que aún se pueden contemplar las estrellas bajo un oscuro cielo nocturno.
El cielo nocturno más oscuro de Alemania está, según expertos, en Gülpe, a 70 kilómetros al oeste de Berlín, en el Estado de Brandeburgo. Allí viven unas 160 personas. Es un lugar perfecto para un encuentro de astrónomos como el que se realizó desde el 6 hasta el 8 de septiembre de 2013. Entre los especialistas estaba Andreas Hänel, que trabaja para preservar la luz natural de las estrellas a través de la creación de un parque de estrellas, una especie de reserva para la luz nocturna.

Contaminación lumínica en las ciudades

En muchas regiones superpobladas de Alemania ya casi no es posible ver la luz de las estrellas en el cielo. La iluminación de las calles, los carteles publicitarios y el alumbrado de edificios crean una atmósfera artificial que provoca el ocultamiento de la luz natural. La consecuencia de ese exceso de iluminación es la contaminación lumínica, ya que el polvo y las moléculas de la atmósfera dispersan la luz y no permiten que la noche se oscurezca. Es como si las ciudades se encontraran bajo una campana de luz que las hace brillar aunque ya haya llegado la noche.

¿Enfermos por la luz artificial?

El problema de la contaminación lumínica es conocido entre los investigadores que estudian los efectos nocivos de la luz nocturna en el organismo de seres humanos y animales. Las aves migratorias, por ejemplo, pierden la orientación por completo, y zorros y murciélagos ya no saben diferenciar el día de la noche, advierte la Oficina Federal de Protección a la Naturaleza.

También los seres humanos se ven perjudicados, ya que la alteración del ritmo natural provoca desequilibrios hormonales, de acuerdo con investigaciones de los biólogos del Instituto Leibniz de Investigación sobre el Trabajo. La continua iluminación del cielo nocturno es comparable con un televisor que permanece encendido todo el tiempo, o con una lámpara que ilumina durante la noche. Todo lo que disturbe la fase regenerativa del organismo durante la noche provoca enfermedades, aseguran los expertos.

Astrónomos temen que la noche desaparezca

Los participantes del encuentro de astrónomos en Gülpe están, además, muy preocupados por otro problema, y es que, a causa del exceso de luminosidad, en muchos lugares de Alemania no se pueden contemplar las estrellas. “Objetos como la niebla que rodea a las galaxias son imposibles de contemplar en aglomeraciones urbanas”, explica Thomas Gursch, quien, junto con un grupo de astrónomos, aboga por la creación de un parque natural de estrellas, una especie de reserva natural de la luz nocturna.

Las noches más oscuras del mundo

Los amantes de los astros planean presentar una solicitud para crear un parque internacional de estrellas a fines de este año ante la International Dark Sky Association, que se dedica a luchar contra la contaminación lumínica. En Alemania, Gülpe es el lugar elegido para establecerlo, ya que es el lugar más oscuro de este país.

En todo el mundo hay ya doce parques de estrellas, nueve de ellos en EE. UU., entre otros, en Texas y Nuevo México. Además, una región de Escocia y dos de Hungría se cuentan entre los lugares en los que aún se pueden contemplar las estrellas bajo un oscuro cielo nocturno.

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