La capital de la eterna primavera busca ser el centro del urbanismo sostenible en Colombia

La conclusión es clara: Medellín es una ciudad capaz de transformarse y superar los obstáculos que vengan. En menos de 30 años ha cambiadosu imagen de un territorio al cual temer, por el de una ciudad innovadora que le apuesta al desarrollo urbanístico, pero ¿qué viene para esta ciudad en los próximos años?

El primer reto tiene que ver con la construcción del Cinturón Verde y Jardín Circunvalar, proyecto bandera de la administración de Anibal Gaviria, donde se construirá  corredores y caminos que permitan la conservación de la franja rural y ambiental de la ciudad a lo largo del valle de Aburrá. Además, habrá espacios y equipamientos públicos livianos de recreación, educación, deporte y encuentro ciudadano. En el último año el proyecto ha ido tomando forma y se espera emplear a 600 personas, según la Empresa de Desarrollo Urbano de Medellín. El costo total de la obra será de 25.000 millones de pesos.

Para Jorge Pérez, director de Planeación de Medellín, el cinturón verde permitirá tener control sobre el uso del suelo, preservar las áreas naturales, y que se cuiden las zonas estratégicas tanto de la montaña como el valle.

El segundo proyecto, es la integración del río Medellín. “Hasta ahora ha sido un cuerpo hídrico que fractura e impide la conectividad de los dos bordes de la ciudad, es una frontera y pasará a ser un espacio de vida urbana que permita incrementar fuertemente los espacio verdes por habitante para que los ciudadanos redescubramos el río”, explica Pérez. El gobierno local unirá esfuerzos a las Empresas Públicas de Medellín (EPM) para la recuperación y saneamiento del río y transformará los lugares aledaños en un centro de dasarrollo urbano.

Luis Felipe Hoyos Viera, vicealcalde de Desarrollo Económico, señaló que se esperan construir espacios cercanos al río como parques, teatros, restaurantes, para que al igual que en muchas ciudades del mundo, Medellín incorpore en su ADN un recurso con el que ha convivido durante toda su existencia. En otras palabras, deje de darle la espalda al río.

Por último, la ciudad espera continuar desarrollando el sistema de transporte integrado. Para hacerlo el Gobierno municipal tendrá que terminar la construcción del tranvía Ayacucho, continuar con el de la vía 80 y por supuesto, seguir apostándole a los tipos de transporte que ya existen: Metro, Metroplus y Metrocable. Sin embargo, con el fin de desincentivar el uso del carro privado, se construirá y repararán los senderos peatonales y se incrementará diez veces la cantidad de kilómetros en ciclorutas.

No más ciudades para los carros

Una de las conclusiones del Foro Urbano Mundial es que las ciudades deben ser planeadas para la gente, para todos los ciudadanos. Joseph Stiglitz, premio nobel de economía en 2001 y Brent Toderian, arquitecto y asesor urbanístico de Medellín actualmente han dicho en varias de sus conferencias que las ciudades son para seres humanos, no para los vehículos.

Jorge Pérez, director de planeación de Medellín, quiere llevar esta idea a la realidad: reducir el número de parqueaderos en los centros comerciales para desincentivar el uso del carro particular y mejorar la calidad de vida de las personas y el medio ambiente. “Los centros comerciales han tenido la noción de que solo si tienen muchos parqueaderos tienen clientes. Si realmente lo hiciéramos de manera distinta, podríamos transformar áreas de parqueaderos en zonas comerciales que generarían más dinámica económica. Ganaría la ciudad  y los ciudadanos aprenderíamos a vivir distinto”, explicó .

Solo el 14 por ciento de la población en Medellín tiene automovil, la apuesta es devolverle la ciudad a los ciudadanos y evitar el congestiamiento de vías.

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