Carne asada.

El consumo de carne es un acto ligado a la cultura y especialmente a la cultura occidental. Un estudio realizado en el 2006 por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), predice que para el 2050 se producirán alrededor de 465 millones de toneladas de carne, casi el doble de lo producido hacia el 2001.

Con el crecimiento exponencial del mercado, el qué comemos se ha convertido en una preocupación cada vez más extendida en algunas sociedades que empiezan a cuestionarse los efectos que los productos que compran tienen en la salud y el entorno, y que se traducen en algunos casos en adoptar dietas veganas, en las cuales no se consume ningún producto animal, o vegetarianas, en las cuales se consumen productos lácteos.

Diferentes factores contribuyen a esto. Por ejemplo, a través de múltiples estudios se ha comprobado que la ganadería extensiva es una de las prácticas más contaminantes que hay. Produce un alto porcentaje de gases generadores del efecto invernadero, consume excesivas cantidades de agua y terreno cultivable, y daña los suelos. En Colombia, constituye una de las principales causas de deforestación, y en muchos casos, los animales son sometidos a prácticas crueles e innecesarias.

Santiago Ruiz, médico especializado en cirugía plástica, explica que uno de los principales problemas de los productos animales es el excesivo uso de preservativos, ya que existen indicios de que hay una relación entre algunos químicos utilizados en estos y el cáncer. Pone de ejemplo el caso de Italia, en donde existe una tendencia en la que los médicos retiran la carne roja a pacientes con esta enfermedad.

“Desde los años 80 viene una propensión de cuidarse más, y eso devino en que las personas exploraran formas más saludables de comer” dice Ruiz, quien es vegetariano y considera que una persona puede tener una alimentación sana con o sin proteína animal.

Una de las principales razones por las cuales se consume productos animales es la creencia de que son las principales fuentes de proteínas, las cuales son esenciales para el cuerpo. Jorge Zagarra, médico especializado en medicina integrativa, explica que “en el mundo vegetal hay muchas proteínas que podemos consumir sin dañar nuestro organismo. He conocido a personas que son vegetarianas desde que nacen, lo importante es encontrar un balance en la ingesta adecuada de alimentos”.

Algunas maneras de conseguirlas, aunque en menor medida, es consumiendo vegetales, nueces, granos y soya. Entre las ventajas de hacer esto, están que los contenidos de grasa son menores. Sin embargo, los productos vegetales tienen su lado negativo.

Por ejemplo, la proliferación de cultivos transgénicos, los químicos utilizados en la agricultura y los altos costos de la producción orgánica son algunos de los principales aspectos negativos relacionados a la industria, con la única realidad siendo que el constante crecimiento poblacional está poniendo la industria alimentaria en una carrera por encontrar diferentes métodos para suplir las necesidades de un mundo en el cual hay, actualmente, 870 millones de personas con desnutrición. 

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