The Food Swaping Network es una comunidad que reúne a grupos interesados en cambiar comida.

Un ejemplo es MealSharing.com. Esta página conecta a viajeros que busquen conocer la comida local de una manera diferente con anfitriones interesados en compartir con personas de todo el mundo.  El sitio arrancó a comienzos de 2013 y ya tiene presencia en más de 300 ciudades, incluida Medellín, donde una usuaria dice que le encanta preparar comidas  colombianas. 

Entre iniciativas similares también se encuentran Cookening, Shareyourmeal, Eatwith y Feastly. Una de las más representativas es The Food Swaping Network, una comunidad que reúne a grupos interesados en cambiar comida. Fue creada en Estados Unidos en 2011 y cuenta con más de 120 grupos en varias ciudades. 

Así funcionan por lo general las páginas de ‘Food Swaping’: las personas se registran y escogen a un anfitrión con fechas y preparaciones específicas. Por lo general, los invitados llevan algún detalle o ayudan en la preparación del plato. Una vez terminada la experiencia, los asistentes deben calificarla y reseñarla para futuros nuevos miembros. 

No importa que los anfitriones no sean cocineros profesionales. Lo importante es que estén dispuestos a recibir a sus comensales con la mejor disposición. 
“A algunas personas les preocupa la seguridad de las comidas caseras, pero invitamos a todos los participantes a seguir buenas prácticas de cocina y confiamos en que así lo hagan”, explica a Semana Sostenible Kate Payne, una de las creadoras de The Food Swaping Network. 

Otro estilo es más parecido a un trueque: las personas acuerdan un sitio de reunión, llevan los platos o ingredientes que deseen intercambiar y tienen una hora para recorrer el lugar y decidir qué elementos les interesaría llevar. 
Diversificar los productos de la alacena, fortalecer la economía local, conocer gente nueva y crear una experiencia novedosa y cooperativa alrededor de la comida son algunos de los beneficios del ‘Food Swaping’. 
“Con el aislamiento social que ha crecido en los últimos años, las personas buscan volver a las prácticas simples y auténticas. Compartir una comida en un ambiente cálido con un extranjero satisface esa necesidad”, explican en un comunicado los creadores del sitio francés Cookening. 

Para Jason Savsani, creador de Mealsharing, el propósito es claro. “Queremos construir comunidades basadas en recursos compartidos, facilitar un intercambio cultural más profundo, y animar a otros a cocinar en casa para lograr un estilo de vida más saludable”, según dice en la descripción del sitio. 

El ‘Food Swaping’ cada vez gana más popularidad en el mundo e intentarlo puede ser una formade ser más responsables con lo que consumimos. En palabras de Katie Payne, “formar comunidades en torno a comidas e ingredientes locales es un elemento muy importante para la planeación de un mundo más sostenible. 

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