La época de final de año se presta para dar y recibir regalos de todo tipo.

Benignísimo dios de infinita caridad que tanto amasteis a los hombres. Ilumínalos sin tanto bombillo, dales fuerzas para reutilizar recursos y regálales la sabiduría para volver sostenible su consumo. Llegó la navidad y con ella un consumo excesivo desligado, hace ya tiempo, de la necesidad. El comercio de los sentimientos se traduce en despilfarro, mientras el planeta se queda sin tinta para imprimir las importantes facturas ambientales que generamos. Somos una sociedad voraz, que sitúa el gasto y la acumulación en los primeros renglones de su escala de valores; tristemente la época decembrina representa la oportunidad perfecta para generar ingresos a costa de la salud del planeta. (Vea: 10 Consejos para una Navidad Eficiente)

La navidad es casi, por definición, una época de felicidad. Pero esa felicidad no debe ser generada por el derroche. Una navidad libre de culpas significa ejercer un consumo responsable, crítico, solidario y participativo que conecte no solamente a las familias, sino al planeta. 

Por mi lado, puedo decir que me ‘mamé’ de diciembre. Sí, me ‘mamé’. Desde hace unos años ya no soporto la parafernalia que envuelve esta época del año. Árboles iluminados con luces intermitentes que no descansan, cajas forradas con papeles brillantes llenas de cosas que no necesitamos, el caos invivible de las calles, los centros comerciales saturados y el apetito insaciable de niños que cambian sonrisas por regalos.

Desde que tengo memoria, el mes de diciembre fue sinónimo de estar en familia. De compartir. Era una época del año en que los más cercanos buscaban la manera para estar juntos y pasar un rato agradable. Cómo olvidar el sufrimiento que me causaba leer la novena de aguinaldos y su inolvidable “benignísimo dios de infinita caridad…”. Visitar los regalos bajo el árbol cada media hora para identificar cuáles eran los míos. Buscar ese pino perfecto y decorarlo después con mi abuela. Las chispitas mariposa. Salir por la finca a rescatar el globo de papel que se incendió por los aires y cayó lejos. Cantar los villancicos cuyas letras jamás entendí pero que eran la excusa perfecta para que los familiares le pegaran a cuanto instrumento encontraban. Cómo olvidar todas esas cosas.

Pero los tiempos cambian, y el motor de los sentimientos que antes nos hacía sentir mejores personas gracias a una generosidad estructurada por el gasto, ahora deben ser notas acordes con el beneficio y la preservación de la vida. Ser generoso no significa gastar. Todo lo contrario, ser generoso significa ahorrar. Ahorrar energía, ahorrar agua, ahorrar papel, ahorrar petróleo, ahorrar todos esos recursos que son finitos y que las generaciones venideras necesitarán con urgencia para sobrevivir. La generosidad hoy en día llama al ahorro, porque es de seres humanos responsables y generosos dejar planeta para después. (Vea: ¿Cuánta agua usamos en un día?)

El sistema coqueto tiene sus poderosas armas que nos seducen para gastar y la navidad es el canal perfecto. Aunque esta festividad viene de tiempo atrás, ahora se usa como catapulta para vender sin piedad. Y qué decir del mes del amor y la amistad, el halloween, el día de la madre, el del padre, el de la secretaria y por supuesto todos los cumpleaños, matrimonios y hasta el mundial de fútbol. Apúntele a cualquier día del calendario y su dedo índice seguro se estrellará con un motivo más para gastar. Cualquier fecha nos inspira para generar basura y derrochar recursos. ¡Qué tristeza!

La semana pasada leí en alguna revista científica que los seres humanos tenemos 10 años para corregir nuestras acciones y revertir de alguna manera el daño ambiental que ya causamos. Los cambios climáticos que vemos hoy en día son tan solo la punta del iceberg de lo que se viene si no empezamos a actuar en sincronía con la naturaleza que nos rodea. (Vea: La devastadora disminución del Ártico en este 2014).

¿Qué estamos haciendo? Hace unos días pregunté a través de mi página de Facebook, si alguien conocía fundaciones que tuvieran bonos para regalar en navidad. También si tenían ideas de regalos ecofriendly, reciclados o hechos en casa. De una lista cercana a los 1.600 amigos, recibí 27 mensajes y 6 ‘likes’. De los mensajes recibidos casi todos fueron nombres de fundaciones que ayudaban a población vulnerable o con algún tipo de discapacidad. Un par de personas aprovecharon para publicitar sus productos artesanales y otros dos hicieron algún chiste regular. Me sorprendió la falta de creatividad o interés para con este tipo de ‘posts’. Por lo general las contestaciones se desparraman descontroladas cuando alguien maldice el tráfico de la ciudad, o cuando insultan al alcalde, o cuando muestran al nuevo bebé de la familia, o cuando una pareja se compromete, o cuando anuncian la nueva temporada de una serie de televisión. 

El ejercicio sirvió para revelarme que en materia de sostenibilidad está todo por hacer. Las personas todavía no terminamos de concientizarnos acerca de la importancia que tiene ser proactivo con la vida. Aunque ya todos saben del peligro que se asoma con la irresponsabilidad de nuestras acciones, todavía no existe una coherencia entre lo que pensamos, decimos, hacemos y necesitamos.

Pero como quejarse tanto sirve de poco y lo que queremos es encontrar soluciones, a continuación quiero exponer algunas ideas para que esta navidad no se convierta en otra fecha más de despilfarros absurdos y excesos mal fundamentados, sino en un momento de reflexión y consideración con el medio ambiente y con todos aquellos que necesitan ayuda para llevar una vida más digna.

Compre menos y piense ‘verde’

Los regalos no tienen que salir de un almacén, y si los compra, busque cosas hechas localmente y fabricadas con materiales reciclados y que no necesiten pilas o baterías. 

No tiene nada de malo obsequiar algo que nos hayan regalado antes, sobre todo si no se encuentra en uso.

Bájele al consumo de energía reduciendo las luces navideñas en casa, apáguelas mientras duerme y utilice bombillos LED en lo posible.
 
Haga las tarjetas de navidad en casa. Generalmente estas tarjetas son costosas cuando las compramos en tiendas. No se le olvide que una tarjeta guarda un mensaje personal y no hay nada más personal que una tarjeta totalmente original hecha en casa y pensada específicamente para ese alguien.

Trate de usar poca cinta pegante. En lo posible trate de no usarla. La cinta no se puede reutilizar y va directo a la basura una vez la despegamos del papel. Existen cuerdas, cordones, cauchos, pitas, cabuyas y muchas otras alternativas que cumplen la misma función y que además se pueden reutilizar.

Reutilice el papel de regalo. Cuando reciba un obsequio envuelto en papel, no lo arranque como si en vez de manos tuviera trituradoras de última generación. Tómese su tiempo para abrirlo. Seguro lo puede usar más tarde. También puede reutilizar bolsas de tiendas, periódicos y papel de revistas. 

Qué regalar

Regale experiencias: ¿Ha pensado que los regalos no siempre tienen que venir con moño ni salir de una caja? Que tal regalar un masaje, una clase de baile, entradas para un concierto o para teatro, un día en el museo, clases de algún deporte, un curso de fotografía, una actividad para sembrar árboles con la familia o una caminata en medio de la naturaleza. 

Antigüedades y artículos coleccionables: Este tipo de objetos tienen un valor más allá del dinero que las mantiene lejos de la caneca.

Objetos encontrados o usados: Se sorprendería de lo que puede encontrar solo con mirar por dónde camina. Todo en esta vida tiene un uso y seguro a alguien se lo encontrará.

Flores: Con un poco de planeación puede cultivar y crecer sus próximos regalos.

Regalos con significado

Bonos: Muchas fundaciones y ONG sacan bonos y programas para Navidad. Aquí dejo algunas alternativas para que se le facilite ayudar a personas menos favorecidas por la vida y que agradecerán un gesto noble.  

Fundación Llenando Espacios 



Se encargan de mejorar la calidad de vida de colombianos que viven en situación de pobreza, entregándoles muebles de madera que se adecuan a los espacios y las necesidades para los que sean requeridos. Trabajan en alianza con organizaciones como la ANSPE, Fundación Catalina Muñoz y Fundación Promoción Humana. 

Tienen los siguientes bonos para donar esta navidad:

30.000 = 1 Perchero
50.000 = 1 Pupitre
100.000 = 1 Silla para bebé
250.000 = 1 Cama o 1 camarote.
500.000 = 4 sillas.
1.000.000= Dotación de 5 muebles para un hogar.
1.700.000= Dotación completa de 8 muebles para una casa.

Corporación Síndrome de Down

Esta corporación se encarga de mejorar la calidad de vida de las personas con Síndrome de Down y de sus familias. Tienen programas para desarrollar habilidades, la participación en la sociedad y el reconocimiento de sus derechos.

Se puede hacer una única donación o entrar en el programa de donación mensual. 

Fundación Cardioinfantil

La Fundación Cardioinfantil es una institución privada sin ánimo de lucro, dirigida principalmente a la atención de niños con problemas cardiovasculares que por su condición económica no pueden acceder a los servicios de salud que necesitan. 

Las donaciones se pueden hacer vía Internet o mediante alianzas corporativas. También se puede donar en especie como ropa y juguetes, además tienen bonos de condolencia para quienes han perdido a sus seres queridos.

Fundación Natura


La Fundación Natura ofrece varias opciones que pueden funcionar como regalos y que ayudan a compensar las emisiones contaminantes a la atmósfera. Estas opciones son:

Adopta una hectárea: Aportando 50.000 pesos anuales puedes adoptar una hectárea; contribuir de manera real a la conservación y la recuperación de áreas de bosque en los andes tropicales, la Amazonía colombiana y el Chocó biogeográfico

Adopta un árbol: A través de la donación de 20.000 pesos, además de comprar el árbol, cubrirás su mantenimiento por un año.

Adopta una tortuga: La Campaña: Adopte una Tortuga nace como una iniciativa de la Fundación Natura-Colombia como una estrategia de conservación de una de las especies en peligro de extinción. Con un aporte de tan solo 30.000 pesos podrás adoptar a una tortuga y contribuir al crecimiento de grupos locales, gestión del conocimiento en la comunidad del corregimiento de El Valle en Bahía Solano y apoyar al mantenimiento de la Red de Tortugarios de la zona.

Voluntariado Colombia.

Voluntariado Colombia es un proyecto de la fundación Hazlo Posible, que busca promover la cultura de voluntariado en Colombia. A través de su página web se pueden buscar opciones para voluntarios en todos los departamentos del país y en diferentes áreas. Solo hay que registrarse.

Fundación Tiempo de Juego


Tiempo de Juego busca potenciar la capacidad transformadora de niños y adolescentes que viven en comunidades vulnerables. Para lograr esto, impulsan a que niños y jóvenes se apoyen en actividades deportivas, culturales y lúdicas, cuyo objetivo es generar competencias para la vida que promuevan la formación de valores, el uso significativo del tiempo libre y la construcción de su propio proyecto de vida.

Reciben casi todo tipo de donaciones. Se puede apadrinar un niño comprando un bono, debitar de su cuenta mensualmente, hacer un giro con tarjeta de crédito, hacer transferencias y donar en especie.

Un Litro de Luz

Un Litro de Luz es una organización sin ánimo de lucro que busca llevar iluminación a los hogares de las zonas más vulnerables del mundo. 

El mecanismo para iluminar los espacios fue creado por el brasileño Alfredo Moser y un grupo de estudiantes del MIT; Consiste en un bombillo de 55 vatios que reflecta la luz solar. Este foco de luz, no es más que una botella de plástico de 1.5 litros que contiene agua y cloro y que es instalada en el tejado del lugar requerido. La mezcla de líquidos, sumada a los rayos solares, genera iluminación gratuita en el interior del hogar durante el día. La organización ya está trabajando para generar luz durante la noche. 

Para hacer donaciones hay que contactar directamente a la organización.

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