Los empaques a base de papel se obtienen de plantaciones forestales comerciales y reciclaje de papel y cartón gestionados bajo criterios de sostenibilidad.

Carvajal Empaques adoptó la tendencia de los ecoempaques. Estos productos son reciclables y permiten reducir la cantidad de materia prima utilizada. El 37% de los embalajes se producen con material reciclado de la misma empresa. Además, en 2015 las emisiones de CO2 se redujeron en 270 toneladas y la huella de carbono hasta en un 28%.

El cuidado del medioambiente también es un pilar en la misión de Tetra Pak. La compañía invierte miles de recursos para que año a año se mejoren todas las actividades en función del perfil ambiental: desarrollo, suministros, fabricación y transporte. Los envases de Tetra Pak son 100% reciclables y todos sus materiales posconsumo se utilizan para el desarrollo de otros productos en la industria del reciclaje. Con la pulpa de papel que proviene del cartón se desarrollan diferentes aplicaciones de papel reciclado y el material restante (aluminio y polietileno) es utilizado por otras industrias para crear un aglomerado, que resulta en un material incluso más fuerte que la madera, y que se utiliza como insumo en la construcción de tejas para casas, láminas para muebles, y artículos para el hogar.

Así mismo, la producción de empaques a base de papel busca utilizar los recursos de manera adecuada y responsable y aumentar los beneficios sociales que genera. Para eso, FSC® certifica que las empresas proporcionan a los consumidores la garantía de adquirir productos que apoyan la conservación forestal, ofrecen beneficios sociales e incentivan un mejor manejo forestal.

En torno a la sostenibilidad surgen nuevos modelos de negocios y uno de ellos es el de economía circular, con el que está comprometido Smurfit Kappa. El objetivo es ser cada vez más eficientes en el uso de materias primas, maximizando su productividad y minimizando la huella ambiental de los productos. Las cartulinas, cajas, sacos y bolsas elaboradas por la compañía son reciclables, biodegradables, provienen de recursos renovables, son livianos, fáciles de usar y aportan tanto en los sistemas de costos, como en la logística y en la reducción de la huella de carbono.

“Al reducir su impacto sobre el medioambiente, con el uso eficiente de las materias primas y optimizando el diseño para obtener empaques más sostenibles, la compañía y sus clientes logran el éxito en los negocios”, concluye Álvaro José Henao, CEO de Smurfit Kappa en Colombia.

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