Cuando el equipo de Semana Sostenible se preguntó en qué lugar del país se podría realizar la primera Cumbre de Sostenibilidad regional, no fue difícil pensar en el Valle del Cauca. La región atravesó tiempos difíciles. Desde hace casi una década los líderes, tanto sociales como políticos y empresariales, tomaron la decisión de asumir un papel protagónico para lograr una visión que le diera a la región la oportunidad de retomar un rumbo de desarrollo económico sostenible que garantizara el bienestar de sus habitantes presentes y futuros. Por eso, la publicación dio cita a más de 300 personas para una jornada de aprendizaje, discusión y acuerdo en torno a tres temas centrales:  desarrollo sostenible, transformación urbana, el papel de las empresas en la sostenibilidad y la construcción de confianza.

La jornada inició con una presentación de Luis Gilberto Murillo, Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, quien subrayó la necesidad de conectar al Valle del Cauca con el litoral Pacífico, una región de enorme riqueza que ya está convirtiéndose en el origen de muchos de los nuevos negocios que marcarán la pauta del futuro para la región y el país. El Ministro subrayó la necesidad de que Cali piense integralmente en la importancia del cuidado de los recursos naturales al tomar decisiones vitales relacionadas con temas como el abastecimiento de agua de la ciudad, hoy en día amenazada por factores como la minería ilegal

Murillo conversó con Harold Eder Garcés, Presidente de Manuelita, Ángela Sánchez, Directora de la Fundación Bavaria y de Asuntos Corporativos para Ecuador, Perú y Colombia de esa empresa y con Alejandro Eder, Director ejecutivo de la Fundación para el Desarrollo Integral del Pacífico. Las tres organizaciones fueron aliados esenciales para la realización de la Cumbre y explicaron sus motivos: tanto para Bavaria como Manuelita los temas ambientales y sociales dejaron de ser un tema al margen para ser comprendidos como parte esencial del negocio.  En el caso de FDI Pacífico, tomar en cuenta las consecuencias sociales y ambientales de cada uno de los proyectos de infraestructura, educación e inversión en los que se embarca la región es imprescindible; no habría otra forma de garantizar que las decisiones que se toman hoy tengan como resultado un mejor mañana para los habitantes de la región.

Harold Eder destacó el proceso por el cual Manuelita volvió a conectarse con su propósito esencial después de más de 150 años de existencia: asegurar el bienestar de la población del Valle del Cauca. El negocio existe, en ese sentido, para aportar de manera activa a las condiciones sociales y ambientales de la región. Ser sostenible es, en consecuencia, mucho más que una obligación frente a clientes o inversionistas, es un propósito empresarial en si mismo.

La experiencia de Valle por y para Todos también fue objeto de discusión durante el evento. Según María Eugenia Lloreda, gerente de la seccional del Valle del Cauca de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), Valle por y Para Todos es “una plataforma de empresas gestionadas sosteniblemente que construyen acuerdos y cooperan entre sí, con las comunidades y con el sector público con el objetivo de acelerar el cumplimiento de los ODS en el Valle del Cauca y su área de influencia antes del 2030”.  Entre sus logros está el haber producido un reporte empresarial consolidado y un importante programa de liderazgo y un portafolio de programas y proyectos de alto impacto que prioriza temas de primera infancia, educación técnica y tecnológica y compensación ambiental.

FDI Pacífico organiza anualmente el evento Cali Epicentro Desarrollo y Paz.  Como aliados de la Cumbre de Sostenibilidad apoyaron la participación en el evento de Joannes Granja Ibarreche, Director de Proyectos de Competitividad e Innovación de IDOM Consulting. El experto compartió las decisiones y alianzas público privadas que han permitido  que han transformado a la ciudad de Bilbao, que tiene algunas importantes coincidencias con Cali. Entre ellas, la más importante es que los privados deben estar convencidos de que la transformación de la ciudad es buen negocio.

Gases de Occidente dio un ejemplo de cómo la sostenibilidad ya no es cosa de un área aislada dentro de las empresas: la evolución y estrategia de la empresa y la importancia del gas natural para la sostenibilidad de la economía estuvieron en manos de John Enrique Vargas, Director de Ingeniería y Proyectos de la empresa. Vargas tocó un tema de creciente importancia para la sociedad colombiana, el de la contaminación del aire en las ciudades a causa del uso excesivo de combustibles fósiles como el diesel, para plantear que parte importante de la transformación energética está en el mayor y mejor uso del gas natural.

Los  lideres de la transformación productiva del país no están solamente en las grandes empresas, sino en las alianzas y conexiones entre éstas y los emprendimientos y negocios más pequeños que hoy lideran la provisión de bienes y servicios más responsables y sostenible para apoyar las propuestas de sostenibilidad de los gigantes.  En un panel que contó con la participación de Carolina Duran, Directora de la Corporación Ventures, Ana Mercedes Bejarano, CEO y fundadora de Terrarum Ecológico, Carolina García, Gerente regional de sostenibilidad de Bavaria y Nicolás Pombo, Gerente de la división forestal de Smurfitt Kappa.

Los casos de Bavaria y Smurfit Kappa tienen una circunstancia en común: sin el cuidado del medio ambiente no hay negocio. Producir cerveza requiere de la provisión de agua abundante y de buena calidad, mientras que sin árboles de plantaciones forestales bien manejadas no es posible producir papel. En ese sentido, ambas empresas hay visto como los argumentos ambientales son cada vez más fáciles de presentar al resto de la empresa: los encargados de los temas ambientales ya no son unos quijotes luchando solos, sino que cuentan con el apoyo cada vez más resuelto y convencido de equipos en todas las áreas de las empresas.

La animada discusión tuvo como conclusión, por parte de Carolina Durán,  que las empresas y emprendimientos deben comprometerse con los valores de la sostenibilidad no solamente por su compromiso, sino porque cada vez es mejor negocio, tanto para conseguir inversión como para operar de forma eficiente y productiva. Ana Mercedes subrayó la importancia del atrevimiento y la persistencia, mientras que para Carolina García lo esencial es el trabajo en equipo: solo nadie puede.

Como representante de Smurfit Kappa, Pombo subrayó un cambio cultural necesario en Colombia: las plantaciones forestales comerciales son hoy fuente de empleo y reforestación y además se ha logrado que ni una hoja de papel que se consume en el país sea producto de la deforestación, todas provienen o del reciclaje o de las plantaciones legales. Pensar en este importante rubro de la economía como una oportunidad e incluso avanzar en temas relacionados con la gestión integral y sostenible de los bosques naturales es esencial para el crecimiento de una economía amable y sostenible.

En ese mismo sentido, la gerente de sostenibilidad de Carvajal Empaques, Ana Milena Muñoz Roldán, contó su historia personal. Después de varias décadas de trabajo en recursos humanos en su empresa, Ana Milena se le midió al reto que le presentó el Presidente de Carvajal: redefinir las oportunidades para el reciclaje incluyente y ser líderes en un campo que no solamente genera oportunidades de desarrollo entre poblaciones de gran vulnerabilidad, sino que formula soluciones a uno de los mayores problemas que enfrenta la humanidad en el presente: ¿qué hacer con las toneladas de residuos plásticos de un solo uso que día a día inundan nuestras ciudades, rellenos sanitarios  y hasta océanos? La respuesta: la construcción paciente y dedicada de redes de colaboración, procesos y clientes para el material reciclado a partir del plástico. Hoy Carvajal Empaques tiene una línea de productos que busca

Esa confianza de la que habló Ana Milena continuó a lo largo de la tarde. Henry  Murraín, Director Ejecutivo de Corpovisionarios,  le presentó a la audiencia el trabajo de la corporación y el suyo como parte de su investigación de doctorado. Lo que ha encontrado es que la construcción de confianza debe partir, necesariamente, de considerar a quienes nos rodean nuestros pares. Cuando, como indican los datos de encuestas en las principales ciudades colombianas, los ciudadanos consideran ser impolutos pero estar rodeados de personas incorrectas, no mejoran su propio comportamiento ni confían en los demás.

Celsia es una empresa que ha demostrado su compromiso con los temas ambientales a lo largo de su historia. Además de ser uno de los principales actores en la generación de energías limpias en el país con base en sus plantas hidroeléctricas, ahora incursiona en el mundo de la energía solar en Yumbo con gran éxito. Este compromiso se extiende a lo social, en donde por ejemplo han apoyado a familias de escasos recursos en tener acceso a electrodomésticos eficientes que les permita ahorrar energía.

Un panel de destacadas mujeres de la región continuó con la discusión con la pregunta ¿qué están haciendo los líderes para contribuir a la generación de la confianza? Viviana Obando es la Gerente del PDET en el Pacífico Medio y ha tenido varias experiencias laborales tratando de cerrar las brechas entre el gobierno nacional y los territorios del litoral pacífico. Para Obando la apuesta por reconocer la diversidad como una oportunidad y no un obstáculo tiene que estar al centro de cualquier apuesta por la confianza.  Rocío Gutiérrez Cely, hoy Secretaria de Paz y Cultura Ciudadana de Cali, compartió su experiencia en la movilización de jóvenes de alta vulnerabilidad al conflicto para el mejoramiento y la convivencia en la ciudad.  Por su parte, la Gerente de Productividad y Asuntos Corporativos de Harinera del Valle Marcela Ferrero, compartió sobre todo la experiencia de la empresa en la construcción colectiva con las comunidades en salas de lectura y en programas de alimentación sana para niños y niñas en infancia temprana en el programa NutriRSE.

La Cumbre de Sostenibilidad del Valle del Cauca dejó claro que lo que está pasando en el Valle es ejemplo para el país. Evidenció también que es mucho lo que queda por hacer, pero también muchas las oportunidades para que las organizaciones trabajen entre ellas y en alianza con el sector público y la sociedad civil. Se puede y hay con quien.