| 2013/03/06

Cuantificando el océano

Aunque nadie es dueño del océano, los datos y mapas oceanográficos son otra historia. Un nuevo proyecto en Internet llamado OneOcean busca que esta información, hasta ahora guardada en las bases de datos de compañías privadas, esté disponible para quien quiera consultarla.

Reunir datos y mapas del océano es un gran problema; un informe sobre sus características puede venir en más de 100 formatos y pesar varios terabytes.
Reunir datos y mapas del océano es un gran problema; un informe sobre sus características puede venir en más de 100 formatos y pesar varios terabytes.

Si bien hay mapas que pueden encontrarse en sitios web de organizaciones como America's National Oceanographic and Atmospheric Administration (NOAA por sus siglas en inglés) o el British Oceanographic Data Center, la gran mayoría de información y mapas son inaccesibles, ya que estánalmacenados en las cajas fuertes y bases de datos de petroleras y grandes empresas pesqueras.


Reunir datos y mapas del océano es un gran problema; un informe sobre sus características puede venir en más de 100 formatos, pesar varios terabytes –un terabyte equivale a 1.024 gigabytes– y tardar una semana en descargar.

Es por esto que OneOcean, por medio de su página en Internet, busca hacer un llamado a estas empresas para que la información sobre el océano, casi 71% de la superficie terrestre, sea pública. Así mismo, parte del proyecto es recopilar y permitir el acceso a esta información. Para hacerlo usan la nube en la línea de Amazonas y, después de que la información se haya subido, crean una clip card para cada dato.

Estas clip cards son ‘objetos’ que hacen parte de la nube y que permiten ver grandes cantidades de información en un tamaño menos pesado y de más rápida descarga. Gracias a su dimensión, estas cards pueden compartirse en cualquier lugar del mundo. También incluyen una descripción de la información que contienen lo que facilita saber si cubren el área que se busca o no.

Cada vez que una clip card es montada, la información que tiene se cruza con un mapa del mundo y así se va completando la base de datos. Entonces, si alguien, por ejemplo, quiere saber las características del Golfo de México puede ir a OneOcean y ver si los datos ya están disponibles.
Aunque la idea es que en algún punto esta información sea gratuita, mientras el proyecto se consolida, OneOcean cobra un precio por cada clip card. Sin embargo, el propósito es que entidades gubernamentales como NOAA se unan a la causa.

Aunque parece utópico, hechos como que la compañía Terra Sound, especializada en hacer informes oceanográficos para compañías petroleras, ya esté negociando su participación prueban que es una empresa viable y que, a corto y largo plazo, puede causar un gran impacto ambiental, ya que permitirá que biólogos y científicos puedan tener información sobre lugares que antes ni siquiera se atrevían a imaginar.

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