La Unidad para las Víctimas en coordinación con la Agencia Colombiana para la reintegración (ACR),  El ICBF, Usaid y el OIM inauguraron este centro con el que buscan darle una nueva oportunidad de vida a todos los jóvenes que se han visto afectados por el conflicto armado en Colombia.

Este plan piloto atenderá, uncialmente, a 500 jóvenes  entre los 18 y 28 años de edad que estén incluidos en el Registro único de Víctimas. Así mismo, 15 por ciento de estos casos son jóvenes desvinculados que están en un proceso de salida del ICBF para pasar al proceso de reintegración de la ACR.  Otro punto importante, es que en el centro estos jóvenes  reciben asesoramiento sobre cómo invertir los fondos que les  da el Estado  como indemnización.

Proyectos como este son importantes para el país ya que ayudan a atender y reparar de manera especializada a una población que  representa el futuro del país.  También significan el primer paso para entender cómo debe ser el proceso de sanación y reintegración de jóvenes  afectados por la guerra. De ser exitoso, este centro y su metodología podrían replicarse por todo el  territorio nacional.