En Estados Unidos, los avances en tecnología están acabando el mercado de energía renovable.

La implacable marcha de la tecnología es, tal vez,  el mejor ejemplo de  los obstáculos y las oportunidades  que significa crear un futuro más sostenible.

Me acordé de esto después de una visita al  Museo Nuevo de Nueva York y de la SXSW Eco Conferencia en Austin, Texas la semana pasada.

El Museo Nuevo estaba presentado una exhibición llamada Fantasmas en la máquina que incluía artistas, escritores y visionarios cuyo trabajo ha explorado los miedos y aspiraciones generados por la tecnología de su tiempo.

La recreación de Stan VanDerBeek, Movie Drome (1936-66), es una ilustración sobre cómo la tecnología puede ser una fuerza negativa.

Al  acostarse dentro de una gran esfera se es bombardeado por un flujo de imágenes en movimiento y una cacofonía de sonidos que van desde robots peleando, niños gritando, mujeres desnudas, compañías Nazi y astronautas en el espacio.

Al salir tambaleando  a la exhibición central, inmóvil y sombría, el espacio se siente como escapar de la locura misma.

Es un gran ejemplo sobre cómo el surgimiento y ascenso de las comunicaciones globales y de internet está bombeando un torrente de información que, a menudo, lleva a la desinformación, confusión y agotamiento.

Eso es solo parte de la historia. Más importante aún es cómo los avances tecnológicos han sido responsables por crear una economía global insostenible, consumismo y una monocultura agrícola.

El Doctor Vandana Shiva escribió para el Guardian Sustainable Business,  acusando grandes corporaciones de crear   una ‘esclavitud de semillas’  por medio de la ingeniería genética y las patentes.

En  la SXSW Eco conferencia se resaltaron otros ejemplos. El ambientalista norteamericano y autor Bill McKibben habló sobre cómo los desarrollos de ‘fracturación’ de gas natural están acabando con el mercado de energía renovable en Estados Unidos  subcotizando sus modelos de negocios.

“En este punto es claro que  ‘fracturar’ gas barato no es el puente hacia el futuro sino la manera de empujar un muelle frágil todavía más adentro del lago de carbón”, dijo.

Pero así la tecnología esté haciendo las cosas difíciles, también ofrece algunas de las soluciones más poderosas hacia la sostenibilidad. Un ejemplo  que se destacó en el SXSW Eco es cómo el internet les ha facilitado a productores, distribuidores y minoristas de comida de  baja escala desarrollar redes conjuntas más efectivas.

 Los desarrollos tecnológicos también se están decantando en innovaciones en los negocios como el sistema de tintura sin agua de Nike. Un punto focal en el SXSW Eco fue el de la conciencia creciente sobre la importancia de la biomímica, que examina  la naturaleza, sus modelos, sistemas, procesos y elementos para emular o tomar inspiración de ella para resolver problemas.

Lance Hosey, jefe de la oficina de Sostenibilidad de la firma de arquitectos RTKL habló, por ejemplo,  de cómo los científicos están estudiando los hormigueros africanos capaces de mantener la misma temperatura en el exterior sin importar si está  haciendo un  calor intenso o un frío fulminante.

Ted Nordhaus, director del Breakthrough Institute, es un defensor del poder que tiene la tecnología para salvarnos de nosotros mismos. Dijo: “Hay preguntas profundas sobre cómo vamos a preservar algunas partes de nuestra herencia natural y a mantener los cambios de la temperatura planetario dentro de un rango eficiente”.

“La única forma de hacer esto es construir, ladrillo por ladrillo, una energía totalmente nueva y una agricultura económica. La tecnología es la solución, no el problema. No hay un camino  por el que podamos seguir sin innovaciones  tecnológicas radicales”.

La economista Diane Coyle, autora de Economics of Enough, es otra creyente de que la clave está en la tecnología, pero le preocupa que también pueda afianzar el poder en las manos de pequeñas élites.

En entrevista  para la serie de videos Enough is Enough de  The Guardian Sustainable Businesses’, dijo: “Piensen en los celulares móviles que parecían juguetes para yuppies cuando aparecieron, pero que, en realidad, son absolutamente transformadores para las economías en desarrollo. Es por cosas como esta que la tecnología, y el tipo de innovación que  viene de la tecnología es la fuerza por el bien”.

“También pienso que los riesgos son sobre  poder e inequidad…Esta es una batalla que está siendo librada  en este momento y sobre la cual no quiero hacer predicciones. Porque estamos en una economía con  mucha concentración de poder, las élites económicas con extraordinariamente poderosas. Solo miren las pocas reformas bancarias y financieras que ha habido dada la crisis, creo que es absolutamente extraordinario , pero es una muestra del poder concentrado en la economía, y la tecnología podría concentrar ese poder todavía más”.

Dada su naturaleza dual, ¿qué puede hacerse para maximizar los beneficios de la tecnología y minimizar sus riesgos?

Un buen número de conferencistas en el SXSW Eco hablaron sobre la importancia de los ciudadanos unidos para contener las corporaciones y de las regulaciones de transparencia que pueden evitar que la tecnología se salga de control.

McKibben habló sobre cómo el internet ha facilitado la expansión de 350.org, el movimiento global para combatir el cambio climático fundado por él y otras personas que está presente en todo el mundo a pesar de tener un equipo base mínimo.

La activista y autora de un best-seller Anna lape dijo que no podía esperarse que las grandes compañías tomen la iniciativa porque están demasiado concentradas en el sistema económico actual de maximización de  las ganancias.

Me dijo que: “La única manera es  ver lo que ha sido exitoso en el pasado, que es que la gente se una para organizarse para el cambio y para forzar a las corporaciones a hacer lo correcto  pidiéndoles una rendición de cuentas”.

Me dio el ejemplo del éxito de evitar que los reguladores en los Estados Unidos permitieran que comida y granos  cosechados con la ayuda de sedimentos de aguas residuales fueran incluidos en el estándar de certificación orgánico.

Annie Leonard, codirectora del Proyecto Story of Stuff, habló sobre cómo se necesita un  distanciamiento de la acción de consumo al ciudadano de acción, sugería que las personas se han concentrado demasiado en tratar de cambiar sus hábitos en vez de cambiar el sistema.

Mientras que tener el poder de pedir cuentas es un componente importante para asegurar que la tecnología no se vuelva una fuerza destructiva, las compañías también tienen una responsabilidad de poder asegurar que no se están extralimitando.

Recientemente entrevisté al codirector de Infosys, Senapathy Gopalakrishnan, y habló de la importancia de enfocarse no solo en los beneficios de la tecnología, sino también  en  sus consecuencias sin intención.

Gopalakrishnan decía que mientras  la tecnología puede beneficiar todas nuestras vidas, también tiene la capacidad de crear daño. Él da el crudo ejemplo de la electricidad que puede iluminar nuestras vidas y también matarnos.

“Son los seres humanos los que decidimos cómo nivelar la tecnología y dónde poner los límites”, dice. “Por eso es importante que entendamos el poder y beneficios así como los problemas que puede  crear”.

“Si miramos  los retos que la humanidad enfrenta como el cambio climático, la pobreza, y la escasez de agua, vemos que todos necesitan respuestas que vengan del uso de la tecnología, pero tenemos que ser muy cuidadosos y mirar todas las consecuencias. Tenemos que controlar la tecnología en vez de que ella nos controle”.

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