Bjorn Lomborg

Semana Sostenible: Todos los países del mundo, especialmente los emergentes, tienen muchas expectativas frente a la agenda post-2015 y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que sustituirán a los Objetivos del Milenio (ODM). Sin embargo, pocos saben que los ODS se desglosan en 169 metas. ¿Cree que es importante priorizar y reducir estas metas?

Bjorn Lomborg: Creo que es importante por dos razones: primero, nadie puede recordar 169 metas, hay una razón por la que solo habían 18 metas para los ODM. Segundo, de esas 169 metas que han trazado las Naciones Unidas muchas son realmente mediocres y algunas francamente pobres. Lo cierto es que por cada peso que se invierte en estas metas saldrán menos pesos invertidos en hacer el bien. Creo que si hay un número menor de metas increíbles podemos centrarnos en lo que es importante.

Semana Sostenible. ¿Qué se puede hacer para que estas metas sean más efectivas?

B.L.: Desde el Consenso de Copenhaguen, que dirijo,– proyecto que busca establecer prioridades para avanzar en el desarrollo y bienestar de la humanidad apoyado por The Economist y el gobierno danés– nos dimos a la tarea de publicar más de 100 análisis académicos escritos por 82 de los economistas más importantes del mundo para determinar qué tan efectivas son esas 169 metas en términos de costo-beneficio. Estos análisis fueron evaluados por un panel de expertos, que incluyó dos nobeles, que identificó 19 metas que representan mejor lo que el mundo necesita en el periodo post 2015 y que aseguren más de 15 dólares por cada dólar invertido en desarrollo. Creemos que es mejor enfocarse en 19 grandes ideas que en 169 ideas.

Semana Sostenible: ¿Cuáles son esas 19 metas?

B.L.: Las 19 metas se dividen en tres grandes marcos: Personas, Planeta y Prosperidad. El marco de Personas incluye: disminuir la malnutrición crónica infantil en un 40 por ciento; reducir la infección de malaria a la mitad; reducir las muertes por tuberculosis en un 90 por ciento; prevenir 1.1 millones de infecciones del VIH/Sida a través de la circuncisión; disminuir las muertes causadas por enfermedades crónicas en un tercio; reducir la mortalidad de recién nacidos en un 70 por ciento; aumentar la vacunación para disminuir la muerte infantil en un 25 por ciento; Permitir que la planificación familiar esté disponible para todos y eliminar la violencia hacia mujeres y niñas. El marco de Planeta incluye: retirar progresivamente los subsidios de los combustibles fósiles; reducir a la mitad la pérdida coralina; crear un impuesto a la contaminación procedente de la explotación de recursos energéticos y disminuir la polución del aire en espacios cerrados en un 20 por ciento. Finalmente, el marco de Prosperidad incluye: Reducir las restricciones a la importación; Mejorar la equidad de género en materia de propiedad, negocios y política; Incrementar el rendimiento agrícola en un 40 por ciento; Aumentar la educación formal de niñas 2 años; Lograr que toda el África subsahariana tenga acceso a educación primaria y triplicar la escolaridad preescolar en el áfrica Subsahariana.


Semana Sostenible: ¿Cómo pueden esas 19 metas ayudar más que las 169 a resolver las múltiples problemáticas a las que se enfrenta el mundo de aquí a 2030?

B.L.: Las 19 metas no van a resolver todos los problemas, pero las 169 menos. Lo que sí sabemos gracias a este análisis es que los recursos se invertirán mejor en las 19 porque si nos concentramos en esas metas podemos obtener entre 40 y 80 pesos de retorno por cada peso invertido, mientras que si dividimos los recursos disponibles en las 169 metas el retorno por cada peso gastado sería tan solo de 10 pesos.

Semana Sostenible: en su resumen sobre la agenda post-2015 Ban Ki-Moon define la dignidad como lo más importante para superar la pobreza y proteger el planeta. ¿Cree que la dignidad es lo más importante para esta agenda?

B.L.: Ese es un buen ejemplo de cómo muchas cosas se quedan en la burbuja de Nueva York.  En esa burbuja se quedan fascinados por las palabras y todo el mundo quiere dignidad. Sin embargo, si vamos a reducir lo que el mundo necesita en una palabra, escoger esa palabra muestra la división entre   los muy adinerados y lo que la gente realmente necesita. El niño que está muriendo no necesita dignidad, necesita medicinas; el que muere de hambre necesita comida, no dignidad y así con cada problemática. Lo cierto es que necesitamos soluciones simples y eficientes.

Semana Sostenible: ¿Cuáles considera los mayores retos para Latinoamérica en los próximos 15 años? 

B.L.: Yo busco datos. Por eso puedo decir, con base en los datos de la encuesta My World, que para los latinoamericanos los temas que necesitan atención urgente son: crimen, acceso al trabajo, buena remuneración y políticas económicas y financieras más sólidas. Si miramos los temas que muchos dicen que son los más importantes como infraestructura y medioambiente (ocupan el puesto 15 y 16 de 16), están al final de la lista de lo más urgente.  Por otra parte, las Naciones Unidas han dicho en repetidas ocasiones que los cuantos más importantes son exactamente esos que, para la gente, están al final. Lo que esto muestra es que hay una gran diferencia entre lo que la gente considera lo más importante y lo que organizaciones como Naciones Unidas consideran lo más importante. Por eso creo que para definir qué es realmente lo clave debemos volver a los datos y veremos que esos temas clave no son, en muchos casos, los mismos que cubren los medios o de los que hablan los gobiernos.

Relacionados

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.