Nevardo Guerrero.

Nevardo Guerrero es un ambientalista al 100 por ciento. Ama las montañas y conoce los páramos como nadie. Vive en Guatavita, ese pueblo mítico en donde se cree que tuvo lugar la leyenda de El Dorado.  Y desde hace casi una semana está perdido en esa tierra nublada y llena de frailejones. Su pareja, Sonia Liliana Guzmán, ha tocado todas las puertas para que las autoridades y la empresa que lo contrato no paren de buscarlo. Pero sus súplicas no han tenido éxito y ella siente que el tiempo se está agotando.

La historia de esta desaparición empieza el miércoles de la semana pasada cuando tres personas contactan a Guerrero en las calles de Guatavita. Le dicen que quieren subir a la montaña y que necesitan a alguien que los acompañe. Esa noche van a su casa y le cuentan más detalles del viaje. El grupo se presenta como trabajadores de una empresa llamada Meridian Consulting y afirman que necesitan ir al páramo para hacer unos estudios del suelo. Le ofrecen a Nevardo 30 mil pesos diarios por acompañarlos, agregan que se van a demorar uno o dos días y que ellos se encargan del equipo para la travesía.

El jueves a las cinco de la mañana Nevardo sale de su casa y le promete a su esposa volver pronto para estar el fin de semana con su bebé de nueve meses. Pero como no regresa ni el viernes, ni el sábado, Liliana decide llamar al celular que le dejaron quienes contrataron a Guerrero. Le cuentan que en la travesía tuvieron problemas porque Sebastian, uno de los caminantes, se torció un pie y por eso duraron más de lo estimado en llegar al campo base donde tenían las carpas. Luego le explican que su pareja se separó del grupo porque se sentía muy mal, tenía mucho frío y estaba enfermo. Según ellos, durante el viaje Nevardo vomitó varias veces y decidió ir adelante para volver pronto, pero ahí le perdieron el rastro.  Agregan que no se preocupe porque ellos van a ir a buscarlo al otro día con el ejército.

El domingo a las cinco de la mañana, Liliana se para en la puerta del hotel donde se estaban quedando los trabajadores de Meridian Consulting para pedirles las coordenadas del gps de la última vez que vieron a Nevardo y así ella poder pedir también ayuda. Desde ese día, la empresa no le contesta el teléfono.  Además de la preocupación por el padre de su hijo, Liliana se siente indignada. Cuando empezó a coordinar las labores de búsqueda se dio cuenta que Meridian Consulting era una empresa del sector extractivo. “Nosotros amamos el páramo y si hubiéramos sabido que ellos eran mineros o petroleros, nunca los habríamos llevado… Yo creo que una empresa no puede llegar a un territorio, contratar un guía, dejarlo allá botado y largarse”, dice.

Los últimos días han sido muy difíciles para Liliana. Le dicen que Nevardo no solo estaba enfermo sino que no tenía el equipo necesario para estar en terreno.  La Defensa Civil está liderando la búsqueda de Nevardo. En este momento hay 10 funcionarios de la defensa civil acompañados cada uno de un perro entrenado para rescate. Desde varios puntos de Cundinamarca este equipo está buscando al guía. Guerrero está perdido en el Páramo de Pan de Azúcar, un lugar todavía virgen, que comparten cuatro municipios: Sesquile, Guatavita, Macheta y Manta.  “Es un páramo bastante grande que tiene unas alturas entre 3.000 y 4.000 metros, las noches bajan de los cero grado y en el día ha permanecido nublado lo que ha dificultado la búsqueda. Hoy hicimos un sobrevuelo con la patrulla área y la visibilidad es muy reducida o no se alcanza a ver más de cinco metros”,  sostiene el coronel Rafael Eduardo Fandiño, director de la Defensa Civil de Cundinamarca, quien ha liderado la búsqueda. 

*Después de publicado este artículo, la empresa Meridian Consulting se comunicó con Semana Sostenible. El representante legal de la compañía, William Franco, asegura que no estaban en la zona con el propósito de adelantar investigaciones mineras o de hidrocarburos. Franco aclara que el trabajo de Meridian era el de evaluar si ciertas anomalías geobotánicas y geológicas identificadas en el terreno vía satélite tienen que ver con la presencia de microbios o gases en el suelo. La empresa agrega que han participado en la búsqueda de Nevardo Guerrero por tierra con dos o cinco personas por día.  

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