El cambio es evidente. Atrás quedaron los días de calores desesperantes y de amenazas de apagón. En algunos puntos del país ha empezado a llover copiosamente y con ello se ha hecho perceptible que el Fenómeno de El Niño se terminó. El Ideam lo confirmó oficialmente hoy y de paso hizo un balance de sus estragos.

Según Ómar Franco, director de la entidad, el calentamiento de las aguas del Pacífico trajo consigo un descenso de un 40% en las precipitaciones y elevó los termómetros al límite. En municipios como Puerto Salgar, Cundinamarca, se registró la temperatura más alta de la historia del país: 45°C medidos a la sombra. 

La suma de estos dos factores causó múltiples catástrofes en el país.El desabastecimiento de agua afectó a 237 municipios de 21 departamentos. Boyacá, Magdalena, Santander y La Guajira fueron los que más sufrieron las consecuencias. La ausencia de lluvias impidió que los ríos y las represas se recargaran, lo cual causó una amenaza de apagón que llevó al gobierno a crear una campaña para que los colombianos ahorraran energía. Las intensas temperaturas, por su parte, no solo le quitaron 3 metros de espesor al glaciar de Ritacuba del Cocuy y 8 al Nevado de Santa Isabel, sino que facilitaron la aparición de miles de incendios que solo en 2015 arrasaron más de 120.000 hectáreas.

La sequía también tuvo un gran impacto en el precio de la comida. Según cifras del Dane, el Fenómeno del Niño fue uno de los responsables de que los alimentos se encarecieran en un 12.63 por ciento en el último año. En febrero pasado, Semana mostró que al menos 50.000 reses murieron por cuenta de las altas temperaturas.

Aunque las temperaturas del Océano Pacífico muestran que el Fenómeno de El Niño terminó, siguen existiendo motivos para preocuparse. De acuerdo con Franco, “Hay un 78% de probabilidad de ocurrencia de un Fenómeno de La Niña para el último trimestre del año”. Eso hace prever que volverán las emergencias, inundaciones y deslizamientos que ya asolaron el país hace cinco años.

“La lección para aprender es que el país no puede esperar a que estos eventos empiecen para actuar, debemos empezar a prepararnos desde ya para que el previsible aumento de las lluvias no se convierta en una nueva tragedia para el país”, concluyó Franco.