Imagen de Puerto Carreño.

El Centro de Investigación y Formación de Energía Renovable (Ciner) fue una idea que la gobernación del Vichada empezó a desarrollar en el 2012. La construcción del centro fue aprobada en noviembre de ese mismo año, en medio de un periodo en el que los Llanos Orientales recibieron alrededor de 5.9 billones de pesos en regalías para proyectos de inversión en diferentes sectores, entre esos el de ciencia y tecnología.

El Ciner, el cual se está construyendo en Puerto Carreño, es uno de esos proyectos. Con un presupuesto de 33 mil millones de pesos, nació de la idea de suplir de energía a zonas de la región que no están interconectadas y que carecen de este recurso en una parte del país que presenta este problema.

“Nuestras distancias son enormes y la densidad poblacional es muy baja. Por ejemplo, hay colegios en zonas muy apartadas, a las cuales es difícil llevar energía y mantenerla”, dijo Alonso Bautista Pérez, secretario de planeación del Vichada a Semana Sostenible.

“Necesitamos energía en las zonas rurales, y con este proyecto se quiere suplir las necesidades de municipios en Guainía, Casanare, Vaupés y Arauca”, afirmó.

De acuerdo a los planos del proyecto, este contará con un parque solar de 111 KW, 6 ambientes de laboratorio, 12 aulas, alojamiento para docentes y estudiantes investigadores, un campo deportivo, un auditorio para 350 personas, una biblioteca y una cafetería.

El documento que presenta el Ciner, el cual fue apoyado por Colciencias, la Universidad Nacional, Corporinoquía y Pacific Rubiales, explica que la idea central del proyecto es que sea un “espacio para la investigación aplicada en generación eléctrica, a partir de fuentes naturales renovables, así como para la formación y el entrenamiento de capital humano en competencias necesarias para la gestión integral de sistemas energéticos limpios”, particularmente estudiando energías de tipo solar, eólica, de biomasa e hídrica. 

Sin embargo, hasta el momento las obras no  han avanzado mucho, según Pérez, debido a los “procesos pertinentes en el desembolso de los recursos, el proceso de contratación, obra, interventoría y capacitación”.

Este proyecto para el cual las gobernaciones del Meta, Guaviare, Guainía, Vaupés y Arauca han aportado presupuesto, empezó a ser construido a finales del 2013 y fue auditado en diciembre de ese año, con una proyección para empezar a funcionar en 18 meses, es decir, a mediados del 2015. 

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.