El invento, llamado TerraBatt, funciona gracias a un sistema que obtiene la energía del proceso residual de fotosíntesis de las plantas y lo convierte en electricidad. Las hojas funcionan como si fueran celdas solares que toman la energía del sol y al hacer su proceso de fotosíntesis, segregan sustancias que son recogidas por un circuito electrónico.

“La producción de energía a través de las plantas nace de la fotosíntesis, en donde se generan azúcares y otros compuestos cargados de electrones con los que es posible cargar dispositivos electrónicos, así como esta lámpara” comentó Cristian Dallos, gestor de TerraBatt y estudiante de Ingeniería Electrónica de la Universidad Nacional de la Sede Manizales.

Le puede interesar: ¿Un colchón de café reciclado?

La lámpara está conformada por tres módulos de madera que se pueden separar, cada uno tiene sus plantas y un circuito electrónico conectado a unas celdas electroquímicas y a unas bombillas LED que producen fuentes de tensión con un promedio de 0.8 voltios.

“Hemos probado con cierto número de plantas, pero de las que hemos visto, la preferida es la hortensia azul, porque tiene un PH más ácido y eso permite que se produzcan más electrolitos, por lo tanto es la que genera mayor corriente eléctrica”, manifestó el profesor Julio César García quien lidera el grupo de investigación de Propagación Electromagnética Aplicada, Propela.

Le recomendamos: Bolsas biodegradables hechas con resinas de yuca

En este prototipo trabajaron Estefania Ríos LLanos, Orlando Andrés Guarín y Diego Armando Pérez, estudiantes de ingeniería electrónica e integrantes de Propela.

El proyecto, pionero en la ciudad de Manizales, además de ser amigable con el medio ambiente, podría convertirse en una solución para las comunidades que viven en zonas apartadas del país y que no cuentan con servicio de electricidad ya que no necesita de una red eléctrica convencional.

Relacionados

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.