Por: Miriam Telma / Mongabay Latam

Bajo la consigna ¡Titulación ya!, representantes de los pueblos indígenas de la Amazonía, que estuvieron presentes en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 23), celebrada en la ciudad de Bonn en Alemania,  dejaron en claro que  los gobiernos de sus países no podrán cumplir sus compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, como parte del Acuerdo de París, sin la ayuda de las comunidades indígenas, que son quienes habitan y conservan los bosques.

Por eso les recordaron a sus gobiernos y a la comunidad internacional la importancia de avanzar con el proceso de titulación de sus territorios, que en algunos países como Brasil y Bolivia está paralizado. En Perú aún faltan por titular 20 millones de hectáreas y 200 millones en toda la Amazonía, señaló en una entrevista con Mongabay Latam Roberto Espinoza, representante de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), entidad que aglutina a indígenas de los nueve países amazónicos.

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En uno de los eventos realizados en la cumbre del clima, un grupo de dirigentes indígenas enfatizó el rol que cumplen en la conservación de los bosques, tomando en cuenta que sus territorios representan alrededor del 33 % de la Amazonía y solo el 8 % de la pérdida de superficie boscosa ha ocurrido dentro de sus tierras, mientras que el 90 % restante de la deforestación se ha registrado fuera de los territorios indígenas, según un estudio divulgado por WWF.

Espinoza señaló que los gobiernos amazónicos necesitan implementar sus Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés) y que deben hacerlo en comunidad y alianza con los pueblos indígenas. “Necesitamos impulsar un modelo post-extractivista de desarrollo”, puntualizó.

Estas contribuciones nacionales para mitigar el cambio climático son compromisos voluntarios de los países, que han firmado el Acuerdo de París, y que tienen como objetivo contribuir con los esfuerzos internacionales de mantener la temperatura del planeta por debajo de los 2 grados centígrados, con una preferencia porque ese límite no supere los 1,5 grados.

Benki Riyaku, indígena de la Amazonía brasileña, explicó que los pueblos indígenas de su país son afectados por la minería intensiva, las quemas y la explotación de los recursos naturales. “¿Cómo es posible que el gobierno esté hablando de sustentabilidad, si está destruyendo nuestros bosques? No estamos en contra del desarrollo, pero nos gustaría que lo hagan sin destruir nuestros bosques”, reclamó en un encuentro realizado en el espacio denominado Zona Bonn, donde se desarrollaron eventos paralelos a las negociaciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

Sonia Guajajara, representante de la Asociación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), que participó en el mismo evento, lamentó que el modelo económico permita que solo unos pocos ganen y que el colectivo, la mayoría, pierda. “Es un modelo donde nuestros hijos no pueden seguir viviendo, porque el mercurio nos contamina y los peces están claramente desapareciendo. Es preciso cambiar el sistema, no el clima”, sentenció frente al auditorio.

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Los líderes indígenas señalaron que están para contribuir a la solución en la lucha contra el cambio climático, pero para eso necesitan que sus territorios sean titulados con prontitud para evitar la deforestación.

El 45,2 % de la Amazonía posee una doble categoría: área protegida y territorio indígena, que no pretende ser excluyente sino complementaria, según el último estudio de la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG). El representante de COICA recomendó que la titulación de tierras indígenas sea el comienzo de cada proyecto contra el cambio climático. “Tenemos que hacerlo, si queremos detener la deforestación”, sentenció.

Perú perdió, entre 2001 y 2015, más de 1,9 millones de hectáreas de bosque amazónico. En Bolivia, entre 2000 y 2015, la deforestación pasó de los 11 mil kilómetros cuadrados, mientras en Brasil la superficie deforestada sobrepasó los 183 mil kilómetros cuadrados, según el último reporte de RAISG.

Los tres representantes de los pueblos amazónicos coincidieron en señalar que son ellos quienes evitan la deforestación. “Donde hay pueblos con derechos, con títulos, habrá siempre bosques vivos, porque van a defender esos bosques”, aseguró Espinoza

El representante de COICA manifestó su preocupación por casos como el del Parque Nacional y Territorio Indígena Isiboro Sécure (Tipnis) en Bolivia, donde el gobierno busca construir una carretera que atravesaría el área protegida y afectaría a las poblaciones indígenas, lo que promovería la deforestación de millones de hectáreas que no solo generarían un impacto en Bolivia, sino en toda la Amazonía.

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“Un pueblo sin territorio muere. Es un asunto de derechos humanos. Se necesita que todos entiendan que hay que atender los derechos humanos de los pueblos y entregar los títulos, para poder enfrentar este desastre climático. Los pueblos indígenas somos un aliado, necesitamos que los estados nos respalden”, puntualizó.

Los indígenas de los pueblos amazónicos señalaron que los bosques no solo son importantes para contrarrestar el cambio climático, sino que su conservación es fundamental para la provisión de agua y para evitar problemas como las sequías que ya vivieron Bolivia y Brasil, y que en un futuro también afectarán a la costa de Perú. “Su agua va a depender de que cuiden sus bosques”, remarcó Espinoza.

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