| 2014/04/08

Medellín, el ave fénix

La ciudad de la eterna primavera es hoy una de las ciudades más innovadoras en el mundo, pero hace un par de años esto no era así. Esta es la metamorfosis de la ciudad.

Medellín.
Medellín.

“Medellín, la innovadora”, “ La capital antioqueña es el ejemplo a seguir en modelos de ciudad”, estas y otras frases fueron parte de los discursos que se escucharon en el día de la inauguración oficial del World Urban Forum (WUF) Medellín 2014.

Hace menos de 30 años esta parte del país era reconocida a nivel mundial por ser uno de los lugares más peligrosos del mundo e incluso, el epicentro de la droga en el país y el campo de batalla de Pablo Escobar contra sus enemigos. Como lo afirmó el presidente, Juan Manuel Santos,  en el discurso de inaguración “nadie quería venir a Colombia y mucho menos a Medellín”. Hoy, es la ciudad más innovadora del mundo y ha logrado reducir algunas brechas sociales, sin embargo, los retos en materia de seguridad e inclusión social siguen estando en la agenda de los gobernadores locales.

La pregunta es ¿Cómo lo logró? De acuerdo con Ricardo Moctezuma, Master y Doctor Ph.D. en Urbanismo y Ordenamiento de la Escuela Nacional de Puentes y Caminos en París, el cambio fundamental fue la estabilidad y madurez política de los últimos tres alcaldes de Medellín, quienes a pesar de tener ideas opuestas en diferentes temas, entendieron que la ciudad requería un cambio y fueron capaces de darle continuidad a esa transformación en el tiempo.

En 2004 cuando Sergio Fajardo llegó a la alcaldía de Medellín encontró dos retos para la ciudad: la desigualdad y el legado del narcotráfico. El primer reto es un obstáculo presente en toda la región, de acuerdo con el profesor y doctor en ciencias sociales, Hans Jurgen Burchardt si se toma el coeficiente GINI este ha permanecido casi igual a como estaba en 1980, es decir, que a pesar de las bonanza económica de la última década la distribución sigue siendo inequitativa. Por otro lado, la violencia, herencia del narcotráfico, se ha adherido fuertemente a la ciudad.

“La fórmula que aplicamos para resolver estos dos problemas es fácil de enunciar: disminuir la violencia y convertir toda disminución, inmediatamente, en oportunidades sociales”, escribió Fajardo en una columna para el diario El Espectador en 2008. Así mismo, el ex alcalde durante la ceremonia de inauguración del WUF, señaló la necesidad del reconocimiento para la transformación, sumado a la dignidad y respeto.

A esto se le sumó una estrategia de renovación urbana que permitiera cerrar brechas y cambiar la mentalidad de la sociedad en general. Bibliotecas en los lugares más pobres de la ciudad, conservación y renovación de lugares emblemáticos como el Jardín Botánico, además de la construcción de parques que integraran a la comunidad. Este es el caso del Parque de los deseos.

Cuando Felipe Uribe, arquitecto del proyecto, quizó hacer un parque para ver las estrellas e ir a cine al aire libre lo llamaron loco. ¿Para que un parque de estas características en uno de los lugares vulnerables de la ciudad? La respuesta de Uribe fue clara “¿Por qué no? A veces se nos olvida que las personas que viven en este barrio no tienen el dinero para comer, mucho menos para ir a cine. Hay que darles un parque donde tengan lo mejor”.

El diseño del parque está hecho para que todo funcione en pro de las estrellas, con los mejores materiales y con la oportunidad de tener un buen espacio para las personas del polo norte de la ciudad y fue el primero en integrar la ciencia, ya que en el lugar es posible practicar la astronomía.

Y si bien la ciudad ha logrado avanzar en todos los frentes aún debe continuar trabajando en la relación que tiene Medellín con su biodiversidad, suelo y ambiente natural. No es fácil, pero para un país donde 3 de cada 4 personas viven en la urbe, las ciudades se convierten en protagonistas, en agentes de cambio radical.

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