Foto: David Estrada/Archivo SEMANA.

Desde hace una semana se vienen anunciando los ganadores del Nobel 2016 en cada una de sus categorías, hasta el año pasado 822 hombres han sido merecedores de tal distinción y solo 48 mujeres lo han recibido. Más allá de la sorprendente cifra esta situación puede ser un indicador de la falta de oportunidades que tienen las niñas en el mundo que tienen que dedicar su tiempo a tareas del hogar que las privan de asistir a una institución educativa.

Desde el 2009 se conmemora el día internacional de la niña cada 11 de octubre, a través de esta fecha la ONU quiere terminar con la doble discriminación que sufren millones de niñas en todo el mundo por su género y por su edad. Con motivo de esta celebración esta semana se publicó el informe de la UNICEF ‘Sacar partido al poder que la información tiene para las niñas: balance y previsiones para 2030’ que hace una estimación a nivel mundial sobre el tiempo que dedican las niñas a realizar tareas del hogar como cocinar, limpiar, cuidar de algún miembro de la familia y recoger agua y leña.

Según la organización uno de los principales problemas está en la llamada división sexual del trabajo, que se refiere a la carga de ciertas tareas, en este caso a las mujeres, solo por su sexo biológico. El principal hallazgo de esta investigación es que las niñas entre 5 y 14 años dedican un 40% más de tiempo - 160 millones de horas más- que los niños de su edad, a realizar tareas domésticas no remuneradas.  “La sobrecarga de las tareas domésticas no remuneradas comienza en la primera infancia y se acrecienta cuando las niñas llegan a la adolescencia”, explicó Anju Malhotra, asesora principal de UNICEF en materia de género.

Esta desigualdad tiene varias consecuencias que van desde el sacrificio de oportunidades académicas, pasando por el disfrute de la niñez y la juventud, hasta la perpetuación de estereotipos en las sociedades donde la llamada “doble carga” se ve como algo normal entre las niñas y las mujeres. También muchas de las actividades señaladas en el informe como recolectar leña y buscar agua, además de implicar grandes desplazamientos, expone a las niñas al peligro de la violencia sexual.

“Cuantificar las dificultades a las que se enfrentan las niñas es el primer paso esencial para cumplir con el Objetivo de Desarrollo Sostenible en materia de igualdad de género y, así, derribar las barreras que limitan a 1.100 millones de niñas de todo el mundo”, afirmó Attila Hancioglu, Jefe de la sección de Datos y Análisis de UNICEF.

Si bien en la hoja de ruta de la ONU para el año 2030 está consignado el objetivo de cerrar la brecha entre géneros, parecen acrecentarse cada día más los problemas para las mujeres y niñas en el mundo porque además de la división sexual del trabajo persisten problemáticas como la violencia, el matrimonio infantil, la mutilación genital femenina y la discriminación.

La salida que propone UNICEF es empoderar a las niñas con “el conocimiento, las destrezas y los recursos” que necesitan para desarrollar todo su potencial, algo que no será posible de no existir un compromiso de los gobiernos en el mundo. Lo paradójico es que los gobiernos parecen no entender que factores como el crecimiento económico, la promoción de la paz y la reducción de la pobreza dependen en gran medida del papel preponderante que se le dé a la mujer. A pesar de que hay avances en su protección las cifras no son para nada esperanzadoras y reflejan que ser mujer en el mundo actual no es tan fácil como muchos suelen sugerir.

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