Educación, tecnología y responsabilidad social serán temas clave en el posconflicto.

El proceso de paz no solo se lleva a cabo en La Habana. La complejidad de esta coyuntura está generando cambios importantes en distintos actores sociales, entre los cuales se encuentran la empresa privada y sus políticas de responsabilidad social. Dada esta circunstancia, el pasado 4 de septiembre se llevó a cabo la conferencia ´Tecnología al Servicio de la Paz´ una muestra de estas iniciativas. 

¿Estamos preparados para el posconflicto? Con el inicio de las conversaciones de paz en La Habana se desprendieron éste y un gran número de interrogantes en diversos actores sociales que van desde la empresa privada hasta la sociedad civil, en donde cada uno se cuestiona los cambios necesarios para construir un modelo sostenible para una Colombia libre de guerra.

En este sentido, uno de los ejes esenciales para lograrlo es la creación de las condiciones óptimas para una reintegración sostenible de los colombianos que han pertenecido a los distintos grupos armados al margen de la ley durante las décadas de conflicto interno.  

De acuerdo con cifras oficiales del Ministerio de Defensa, en 2013 existían alrededor de 9.200 personas integradas al ejército de las FARC; casi 2.000 menos que en 2010. En cuanto a grupos sucesores de paramilitares, la Policía Nacional estimaba la existencia de 3.866 miembros activos en mayo de 2013, una variación negativa del 4 por ciento con respecto del registro de 2009. Hasta 2012, más de 16 mil personas de la guerrilla de las FARC se habían desmovilizado. 

Los avances en la materia han sido positivos y la necesidad de hacer de cada proceso de reintegración a la sociedad una verdadera experiencia de cambio, sólida y duradera requiere de alianzas que brinden a cada persona desmovilizada las oportunidades para empezar una etapa nueva y digna en sus vidas. 

Educación, tecnología y responsabilidad social en el posconflicto

“No quiero hablar de mi pasado, porque en el presente soy una persona nueva”, con esas palabras y con una sonrisa en el rosto se dirige Manuel* al público durante la conferencia ‘La Tecnología al Servicio de la Paz’ convocada por Microsoft y la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR). 

Tanto él como otros seis de sus compañeros que se encuentran en el recinto, tuvieron un rol activo en el conflicto y han hecho parte de un proceso de reincorporación a la sociedad gracias al apoyo de los programas de la ACR, la entidad encargada de diseñar y ejecutar los procesos de reinserción de personas desmovilizadas en el país.

Su director, Alejandro Eder, cuenta que en este camino la tecnología ha jugado un rol muy importante en cuanto a que aporta de manera efectiva a la recopilación y análisis de la información y a que permite un monitoreo minucioso de cada persona desmovilizada. Esto a su vez les brinda a los beneficiarios las herramientas necesarias para alcanzar estabilidad económica. 

Pero esto no siempre fue así. Cuando la ACR se creó en 2003 bajo el nombre de Programa de Reincorporación para la Vida Civil, la información de los procesos de desmovilización era “desagregada y dispersa”, sostiene Eder. Esta dinámica hacía difícil llevar un seguimiento adecuado de los procedimientos, disminuyendo el impacto en la vida de cada una de las personas adscritas, en los ámbitos psicológico, educativo, de servicio social e ingreso a la vida laboral; un proceso que dura en promedio entre 7 y 8 años. 

A partir de 2006, y gracias a una alianza con la multinacional de la tecnología Microsoft, este sistema de monitoreo empezó a sofisticarse hasta convertirse en el Sistema de Información para la Reintegración, un método que en palabras de Eder es un “ejemplo mundial” y gracias al cual desde el 2009 la ACR ha atendido la visita de más de 60 delegados de países del mundo interesados en conocer la herramienta. Aparte de este sistema, el gigante tecnológico brinda capacitaciones en tecnología y emprendimiento a los ciudadanos en proceso de reincorporación, quienes asisten a 11 centros comunitarios de Microsoft en todo el país. 

Para José Manuel Salamanca, experto en Estudios sobre Paz y Conflicto, y panelista de la conferencia, uno de los puntos esenciales en el posconflicto es “entender la importancia de que todas las personas, desde las más privilegiadas, hasta las menos favorecidas, se eduquen en el tema de la paz”.

“Normalmente cuando se habla de educación para la paz se piensa en colegios y en personas de bajos recursos (…) El desafío real está en comprender que la sociedad tiene la responsabilidad de asumir la reconciliación y de aceptar a todos los ciudadanos que se reintegren a la sociedad, independientemente del proceso (de paz)” agrega Salamanca.

Impacto

Entre abril de 2013 y marzo de 2014, 30.404 personas participaron en procesos de reintegración a la sociedad de la mano de la ACR, en donde la atención estuvo enfocada en las áreas psicosocial, educativa y laboral. En ese periodo de tiempo se realizaron 132 intervenciones comunitarias en 110 municipios. 

Las estadísticas presentadas por la Agencia indican que las personas desmovilizadas son en un 88,1% hombres Y solo el 11,9% son mujeres. La edad preponderante de desmovilización se encuentra entre los 26 y los 50 años. 

El proceso de reintegración ejecutado por la ACR tiene una duración promedio de siete años y un costo promedio total de 35 millones de pesos por persona. 

Hasta la fecha, 115 empresas del sector privado en Colombia se han adscrito a la ACR con alternativas de capacitación y oportunidades para estas personas. Asimismo, 13 universidades en el país participan de estos procesos. 

Esta alianza público-privada es un ejemplo destacable de construcción de sociedad en el posconflicto, más aún si se tiene en cuenta que contribuye a la formación integral de personas que en el pasado no tuvieron la oportunidad de acceder a la educación y a la vida laboral. Hasta 2013, 8.000 personas desmovilizadas estaban vinculadas al sector formal y la tasa de desempleo en esta población del 21 por ciento. 

Estos esfuerzos se deben interpretar como un mensaje de la sociedad civil a quienes desde el ámbito político negocian y acuerdan un modelo de país en paz. 

*Nombre cambiado a petición de la fuente

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.