Frente a los nuevos desafíos que tiene en términos económicos el planeta como consecuencia del cambio climático y la continua degradación del ambiente. Las empresas deben asumir retos de mitigación y conservación que además les signifique crecimiento económico. 

Richard Holland, experto en la trasformación de mercados para reducir el impacto de la producción industrial en el ambiente, habló con Semana Sostenible y expuso cómo la sostenibilidad sería “la mejor carta” de las empresas para su rentabilidad futura. (Vea: Sostenibilidad, ¿moda o verdadera revolución industrial?)


Semana Sostenible. Hemos cruzado límites planetarios que ya no son seguros para la especie humana. ¿Es posible cambiar este rumbo sin la ayuda de las empresas?

Richard Holland. Si observamos la escala de los desafíos que estamos enfrentando en el mundo de cara al cambio climático, la contaminación y la degradación del medio ambiente, y si consideramos lo importante que son las empresas para la economía al ser responsables del 70% del empleo global y del 60% del PIB, es esencial que trabajemos juntos. Las compañías deben asumir la responsabilidad de encaminarnos hacia una solución sostenible.

S. S. : Al leer sobre economía verde y desarrollo sostenible se resalta la importancia de cambiar ‘la forma usual de hacer los negocios’. ¿Esto qué significa?

R. Holland. La forma usual de hacer los negocios está enfocada en las ganancias a corto plazo para los accionistas. En los últimos años he visto un desarrollo muy positivo: una ola de pensamiento alrededor de cómo podemos crear un valor compartido en el que las empresas generen ingresos para sus accionistas pero también beneficios para la sociedad. Es un cambio en la mentalidad pero sobre todo, un cambio en las prácticas empresariales. Es pasar de ver la sostenibilidad como publicidad o de relaciones públicas a verla como parte del corazón del negocio. 

S. S. : ¿Cuál es la diferencia entre el valor compartido y la responsabilidad social corporativa?

R. Holland. La responsabilidad social corporativa y el valor compartido son formas diferentes de pensar y de hacer. Para generar valor compartido las empresas deben enfocarse en proyectos clave para su negocio que además generen beneficios sociales. 

Un ejemplo es el trabajo de Coca Cola en torno al agua. La compañía depende completamente del agua. Sin agua, no hay Coca-Cola. Por eso, en Costa Rica se alió con otras compañías con el propósito de trabajar con las comunidades locales que manejan el bosque en la cuenca, donde se produce el agua. Hacerlo, es de interés para su negocio pero la preservación del recurso hídrico es un beneficio para toda la sociedad y para los consumidores de la cuenca baja, incluyendo a los habitantes de la ciudad. 

S. S. : ¿Las empresas pueden crear compartido por si solas?

R. Holland. Las empresas pueden crear valor compartido por sí solas. Sin embargo, lo que he visto en la práctica es que los proyectos se mueven más rápido y tienen mejores resultados cuando las empresas trabajan de la mano con las ONG y la sociedad civil. Esto es parte de las acciones que lleva a cabo WWF. 

Asimismo, cada vez vemos más alianzas público-privadas en las que gobiernos y empresas se unen para lograr un mayor impacto. Un ejemplo es cómo los gobiernos se están involucrando en iniciativas para reducir la deforestación a nivel mundial. Pero no están simplemente entregando recursos para conservar los bosques. Están trabajando en alianza con otros gobiernos. Estados Unidos, el Reino Unido, Indonesia, entre otros, están trabajando con el Foro de Bienes de Consumo, una plataforma que reúne a las 400 empresas más grandes de bienes de consumo para ayudarlas a eliminar la deforestación de su cadena de suministro. 

Es decir, asegurarse de que el aceite de palma, la carne, el papel que compran para su producción, no este asociado a la deforestación.

S. S. : ¿Una empresa que continúe haciendo negocios de la forma usual será competitiva en el mundo del mañana?

R. Holland.
Una empresa que continúe con objetivos a muy corto plazo puede seguir siendo exitosa en los próximos meses y años. Sin embargo, lo que he visto a lo largo de la última década es que las compañías que incorporan la sostenibilidad en el corazón de su negocio son mucho más rentables en un plazo de 15 a 20 años. Eso lo demuestra la evidencia científica y es lo que necesitamos para dejar de estar en una situación en la que estamos consumiendo demasiados recursos naturales y nos encaminemos hacia una forma más sostenible de vida.

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