Este prodecimietno podrá ser usado como un sistema de laboratorio para investigar el efecto de medicamentos en los procesos cardiacos, o para estudiar el desarrollo del corazón en los fetos.

Los investigadores de la Universidad de Pittsburgh lograron algo que parece sacado de la ciencia ficción: que el corazón de un ratón volviera a latir después de remover sus células madre y remplazarlas por células madre de origen humano.

La importancia de este avance es incalculable ya que podría ser la puerta para que todos los pacientes que  necesitan corazones nuevos puedan ser receptores de órganos biosintéticos.

La insuficiencia cardíaca es una enfermedad compleja que cosiste en lo siguiente: un corazón es considerado ‘insuficiente’ cuando bombea sangre  con menos rapidez de lo normal.

Ya había estudios previos con órganos menos ‘difíciles’ como riñones e hígados que no habían sido exitosos.  Este estudio, publicado en el último número de la revista Nature Communications, tuvo un procedimiento complejo: después de eliminar todas las células de un corazón de ratón, solo esto toma al menos 10 horas, los investigadores ‘repoblaron’ el marco del corazón, o borde de este, con células madre humanas que, además, pueden ser especializadas según  el individuo que va a recibir el órgano.

Después de este procedimiento pasaron 20 días d en los que el órgano fue irrigado con sangre. Gracias a este proceso el corazón volvió a latir a un ritmo de 50 latidos por minutos.  Lei Yang, uno de los investigadores,  explicó que aunque el proceso es un éxito, el latido todavía es insuficiente para irrigar todo el cuerpo del ratón. Esto implica  que todavía no pueden reconstruirse por completo las funciones del corazón, pero sí podrían crearse parches para ‘arreglar’ zonas del corazón que se hayan dañado por paros cardíacos.

En Colombia  mueren seis personas por enfermedades cardíacas cada hora y miles tienen insuficiencias cardíacas de algún tipo. Así mismo,  en Estados Unidos las cifras son  más alarmantes: una persona muere por problemas cardíacos cada 34 segundos y más de 5 millones sufren de insuficiencias.

Estos problemas son, muchas veces, causados pro sedentarismo y obesidad y solo el 10 por ciento de quienes sufren un  paro cardíaco debido a una enfermedad cardíaca sobreviven. Este nuevo avance, como dijo Yang,  es incipiente,  pero es el primer paso para construir órganos humanos que pueden salvar a millones de personas en el mundo.

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