Peter Natiello, director de Usaid. Foto: Guillermo Torres/SEMANA.

La Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estado Unidos de América, USAID, es la entidad del gobierno norteamericano que coordina la asistencia para el desarrollo. Semana Sostenible entrevistó a su director, Peter Natiello, allí él explica cuál ha sido su aporte a los temas de sostenibilidad y además se compromete a aumentar los recursos para evitar la deforestación en Colombia.

Semana Sostenible: Ustedes colaboraron muy de cerca en la elaboración de la Estrategia colombiana de desarrollo bajo en carbono, ¿cómo evalúan el funcionamiento de esa política?

Peter Natiello: Nos sentimos muy satisfechos porque los análisis que ayudaron a construir la cifra del 20% (presentada en la COP 21 por el gobierno colombiano) fueron apoyados por Usaid. Desde hace varios años hemos venido trabajando con el gobierno y con sectores como transporte, manejo de residuos, manejo forestal y de tierras; esto ha sido un insumo importante para llegar a ese compromiso de reducir dicho porcentaje de emisiones. Colombia es un país prioritario para Estados Unidos en términos de bajas emisiones de carbono, entonces la seriedad que ha puesto el gobierno la alianza que hemos formado ha sido de muchísima satisfacción para nosotros.

S.S.: En algún momento Usaid financió a consultores que trabajaban en cada uno de los sectores prioritarios en sus estrategias de cambio climático, ¿en qué va ese trabajo?

P. N.: Tuvimos gente en cada uno de los sectores, en agricultura, planeación, vivienda, ambiente e industria. Aunque ya no están sentados en esas oficinas ayudando a desarrollar las estrategias, los consultores están apoyando desde afuera gracias a la financiación de Usaid. Hoy queremos llevar ese trabajo a nivel regional y local para ver cómo se van implementando estos planes para mitigar el cambio climático. Estamos empezando a trabajar en Pasto, Riohacha y Valledupar con los gobiernos locales. En Pasto, por ejemplo, estamos brindando asistencia técnica para el diseño de proyectos de infraestructura que vuelvan la ciudad más “verde”: más uso de bicis, menos emisiones, más espacios verdes, etc. Hemos apoyado la estrategia en la planificación y ahora queremos aterrizar esos planes en ciudades más inteligentes y más verdes.

S.S.: ¿Qué otras experiencias de trabajo tienen con los gobiernos locales en temas de cambio climático?

P. N.: En el departamento del Huila tenemos una experiencia muy interesante de un plan de adaptación con bajas emisiones de carbono. Actualmente hay varios cooperantes que están trabajando con el Ministerio de Ambiente para llevar esa experiencia del Huila a un nivel más grande. El Ministerio firmó un plan para crear una experiencia similar en seis regiones.

S.S.: Cuéntenos sobre el trabajo que tienen con bonos de carbono en la región Pacífico.

P. N.: La tala de los bosques tropicales es un gran contribuyente a los gases de efecto invernadero, incluso más que el sector de transporte. Estamos trabajando en el pacifico y en Antioquia con 20 comunidades de afrocolombianos e indígenas en más de 700.000 hectáreas de bosque. La idea es ayudar a esas comunidades a identificar y a implementar alternativas económicas que no requieran tumbar árboles. Obviamente el hecho de que la Constitución les da derechos de propiedad a las comunidades afro es de gran ayuda, porque invertir en un bosque como el de La Plata sería muy difícil si la tenencia no fuera clara. Con Fondo Acción estamos ayudando a esta comunidad para que se alisten para la posibilidad de entrar a los mercados de carbono. Allí no solamente ganan plata con las cadenas productivas con las que les ayudamos, también lo hacen vendiendo el carbón que están secuestrando los árboles que no están talando.

S.S.: ¿Cómo va la creación de mercados de carbono?

P. N.: Hace falta fortalecer el régimen y los mercados internacionales para la compra y venta de créditos de carbono. Estamos en un proceso con comunidades que es complejo porque es un modelo nuevo. Por ahora se trata de mercados voluntarios, tenemos que buscar empresas internacionales que estén interesadas bajar su impacto en términos de cambio climático comprando esos bonos. Estamos trabajando de cerca con el sector privado, buscando crear un fondo privado para invertir en estos bonos y las cadenas de valor. Se necesitan incentivos financieros para esas comunidades que han hecho el compromiso de cuidar su bosque, para que la venta de los bonos sea una fuente financiera para suplir sus necesidades.

S.S.: ¿Conocen algún ejemplo internacional exitoso?

P. N.: Malawi han podido vender el primero año de emisiones de carbón a Microsoft. Hay un grupo de empresas que se están dando cuenta de que entrar al mercado de créditos de carbono conservando bosque es buen negocio, porque el consumidor se está despertando a la necesidad de cuidar los bosques tropicales y se está poniendo más exigente en ese aspecto. Hay un movimiento emergiendo en el sector privado y estamos buscando más alianzas para hacerlo crecer.

S.S.: Una de las preocupaciones es hasta qué punto estos modelos apoyados por la cooperación van a poder ser replicados de manera sostenible, ¿cómo ven esa transición?

P. N.: En Colombia, cerca del 80%de la actividad ganadera está en baldíos y espoco eficiente. Además, segín el Ideam, la deforestación ha aumentado el 16% en el país, sobre todo en lugares afectados por el conflicto armado como Caquetá, Meta, Chocó o Putumayo. Esta claro que tenemos que seguir e intensificar todos los esfuerzos para frenar las tasas de deforestación. Entonces tenemos que aliarnos con el sector privado, que ofrece recursos, innovación y mercados, para acelerar estos procesos y llevarlos a escala. Ya hemos invertido 50 millones de dólares, pero invertiremos otros 100 en los años venideros para buscar soluciones a escala para frenar estas tendencias de reforestación que son preocupantes.

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