Hace pocos días circuló el video de un abuso de fuerza por parte de un policía a un anciano habitante de la calle, el video por su violencia desencadenó en una gran ola de indignación. Sin embargo, para que haya abuso policial no tiene que haber violencia física de por medio. Así lo demuestra otro video en el que un uniformado de la Policía de Bogotá identificado en su chaqueta con el número 167760 se jacta de acumular “poder”, por lo que puede darse el lujo de parquear su bicicleta de dotación en todo el centro de la ciclorruta de la carrera séptima, en el centro de Bogotá.

Ante la poca confianza que genera la Policía, pocos transeúntes que se atreven a increpar al uniformado reciben de este una risa burlona. Un comportamiento que no solo refuerza la desconfianza en la institución, sino también la idea que tienen muchos colombianos que al ver un policía más allá de sentirse seguros se sienten intimidados.