*Nota actualizada el 13 de octubre con aclaraciones que la Superintendencia de Servicios Públicos hizo a su estudio

La Superintendencia de Servicios Públicos evaluó el desempeño de 12 rellenos sanitarios entre los que se encuentran Doña Juana, que presta servicios a Bogotá;  Colomba-El Guabal, que sirve a Cali y La Pradera-Don Matías, que recibe las basuras de Medellín.  Para hacerlo se basó en tres criterios: grado de control sobre la recepción de los residuos y manejo general del sitio (acceso vehicular, seguridad del  lugar, recepción de la basura y registro de los vehículos que ingresan, descarga de los residuos, control sobre las incomodidades derivadas de la operación del relleno  y  control de incendios); grado de control sobre el tratamiento y eliminación de residuos (protección de aguas subterráneas, protección de aguas superficiales, protección del suelo, manejo de gases, manejo de lixiviados, seguridad y salud de los trabajadores y aspectos de salud, seguridad y calidad de vida de los vecinos y transeúntes) y grado de monitoreo y verificación de controles ambientales (estudio de impacto ambiental, monitoreo de la composición de los residuos y sus propiedades relevantes, monitoreo de aguas superficiales y subterráneas,  monitoreo de los gases y monitoreo de lixiviados). 

Una evaluación deficiente en alguno de los criterios correspondía al número 0, bajo a 5, medio a 10, medio-alto a 15 y alto a 20. Los resultados mostraban que el relleno mejor manejado es el de Medellín, seguido del de Cali y por último el de Bogotá.

Sin embargo, la información inicial del estudio tenía ciertas impresiciones y la Superintendencia envió la tabla de desempeño actualizada y esto cambia un poco el orden inicial de los rellenos que se mencionaban en esta nota. Semana Sostenible le presenta los cambios:

Inicialmente se dijo que el relleno con el mejor desempeño era el de Medellín, pero en el nuevo listado enviado por la entidad de vigilancia, el mejor calificado es Colomba-El Guabal que sirve a Cali. Por otra parte, Doña Juana en Bogotá sigue siendo el de menor desempeño entre las tres ciudades capitales pero ya no tiene una calificación baja sino media.

Criterio / Relleno

Grado de control sobre la recepción de los residuos y manejo general del sitio

Grado de control sobre el tratamiento y eliminación de residuosGrado de monitoreo y verificación de controles ambientalesPromedio*
Doña Juana (Bogotá)1502010
La Pradera-Don Matías (Medellín)15102015
Colomba-El Guabal (Cali)20152015

*De acuerdo con la metodología empleada, se ajusta hacia la calificación inferior

De los 12 rellenos evaluados por la Superintendencia:

Calificación 5 (bajo): Magic Garden (San Andrés), RS de Leticia (Leticia), Biorgánicos del Sur (Pitalito), Celda Transitoria Córdoba (Buenaventura) y El Carrasco (Bucaramanga).

Calificación 10 (medio): Las Bateas (Aguachica), Los Corazones (Valledupar), Doña Juana (Bogotá).

Calificación 15 (medio-alto): Pirgua (Tunja), Colomba-El Guabal (Cali), Nuevo Mondoñedo (Bojacá) y La Pradera-Don Matías (Medellín).

Calificación 20 (alto): Ninguno.

Medellín

De acuerdo con información suministrada por la autoridad ambiental a Semana Sostenible, “los problemas más importantes del relleno La Pradera-Don Matías se relacionan con episodios de olores ofensivos, presencia de gallinazos, generación de lixiviados e implementación de medidas de compensación social propuestas en el plan de manejo ambiental”.

Uno de los puntos clave en la gestión de los rellenos sanitarios es el constante monitoreo y esta función que recae principalmente en las corporaciones autónomas regionales, que dan los permisos ambientales de operación. En este caso, Corantioquia asegura que realiza visitas de control y seguimiento para revisar el funcionamiento de la planta de tratamiento de lixiviados y verificar que el proyecto haga uso de manera eficiente de las concesiones de aguas y permisos de aprovechamiento.

La Pradera genera entre 8 y 9 litros por segundo de lixiviados, los cuales llegan a dos lagunas de almacenamiento, donde posteriormente reciben varios tratamientos químicos. Según la corporación, las emisiones de gases se encuentran por debajo de las establecidas en la normatividad ambiental vigente.

Cali

El relleno Colomba-El Guabal posee una planta de tratamiento de lixiviados y actualmente se adelanta la puesta en marcha de tecnología de osmosis inversa para aumentar el tratamiento de estos líquidos hasta los 8 litros por segundo.

El antiguo basurero de Navarro

Este botadero a cielo abierto operó en Cali durante 38 años, de 1970 a 2008. En los años previos a su clausura hubo un gran debate debido a la contaminación del río Cauca por cuenta de las filtraciones subterráneas y las afectaciones a la salud de las personas en barrios cercanos. De hecho, en abril pasado la Contraloría de Cali advirtió sobre el riesgo de filtración de los lixiviados por cuenta de un incendio que acabó con la capa vegetal que ayuda a evitar que estos se filtren y contaminen las aguas subterráneas de la ciudad.  Además, Ricardo Rivera, contralor de la capital del Valle, dijo en su momento que en abril no se estaba realizando el tratamiento de las lagunas debido a que la planta se encontraba paralizada desde finales de 2016 por falta de operador.

La CVC aseguró que “las lagunas tienen una capacidad de almacenamiento de 430.000 metros cúbicos y que el volumen actual almacenado es aproximadamente de 240.000… Según datos del operador de la planta de tratamiento, en promedio se pueden generar 1,9 litros por segundo y la planta está diseñada para tratar 4 litros por segundo. Es decir, la capacidad de tratamiento es superior al caudal generado”. En cuanto al material particulado que circula por el aire, la entidad asevera que está controlado y que la estación de monitoreo Univalle, operada por el Departamento Administrativo de Gestión del Medioambiente (Dagma), arroja promedios por debajo de los valores máximos permisibles en la norma de calidad de aire del país.

Bogotá

Las comunidades cercanas al relleno de Doña Juana se han quejado recientemente por las basuras, olores y plagas en sus viviendas, hasta el punto de hacer marchas y manifestaciones.

Como si fuera poco, el relleno de la capital es uno de los que más problemas presentan. “Existen dos procedimientos sancionatorios por afectación al recurso agua por vertimientos generados en el Relleno Sanitario Doña Juana. El primero por incumplimiento a la norma de vertimientos impuesta por la CAR en 2008 y otro por la realización de vertimientos al río Tunjuelo sin permiso de vertimientos y sin tratamiento, actividad que aunque cesó, da lugar a investigación”, indica la corporación.

Desde 2015 la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos  (Uaesp), presentó un estudio técnico de alternativas de sustitución al Relleno Sanitario Doña Juana, pero en este momento todavía se encuentra en evaluación. El  futuro de las basuras en Bogotá es incierto y esto se refleja también en la mala calificación que le otorgó la Superintendencia de Servicios Públicos.

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