Foto Jaguar: José Fernando González.

Colaboración de Alberto Castaño C. - Director Natural Press - CableNoticias

Proteger la biodiversidad sin afectar los sistemas productivos de las comunidades se ha convertido en uno de los dilemas más frecuentes para quienes entienden la imperativa necesidad de una sinergia entre conservación de la naturaleza y productividad económica. La ecuación es sencilla: no puede haber protección ambiental con hambre y no hay comida sin protección ambiental.

José Fernando González Maya, PhD., investigador con más de 150 artículos indexados en publicaciones científicas y presidente del grupo de especialistas en carnívoros pequeños de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), explica que “Jaguar Friendly es una alternativa económica y de conservación, ejecutada por el Proyecto de conservación de aguas y tierras (ProCAT), diseñada para resaltar el valor de la presencia del jaguar en fincas productivas y de esa manera recuperar el hábitat y la conectividad entre las poblaciones de esta especie. El proyecto ha sido ejecutado con éxito en Costa Rica, Colombia y Brasil”.

La estrategia consiste en identificar las principales rutas de conectividad entre las diferentes poblaciones de jaguar y a partir de ahí iniciar un proceso de exploración de alternativas productivas para asegurar tanto la restauración del hábitat del jaguar como la mejora de las condiciones económicas de las comunidades a través de proyectos productivos amigables con los ecosistemas.

“A partir de valoraciones económicas llegamos a la conclusión que se necesita un sobreprecio a lo que se produce en esas zonas, de forma que la presencia del jaguar represente un beneficio para la gente y no un antagonismo o peligro para ellos”, afirma González Maya.

Para lograr ese objetivo se creó un certificado o eco-etiqueta, llamada ‘Jaguar Friendly’, la cual se otorga a las fincas cafeteras que cumplen con un estándar de criterios relacionados con el mantenimiento de las condiciones ecológicas del jaguar. Se trata principalmente de eliminar la cacería, detener el cambio de uso del suelo, promover la producción de café bajo sombra, mejorar las prácticas productivas (como el vertimiento de aguas, mieles y otros desechos derivados del procesamiento del café), pero sobre todo, se trata de asegurar que las zonas que entran en el certificado hacen parte de las rutas prioritarias del jaguar.

Sin embargo, algunos podrían preguntarse si tener jaguares en sus fincas hace que estas sean menos productivas y por eso es necesario cobrar un sobreprecio en el producto. Según Maya la respuesta es no. “Ser una finca certificada con Jaguar Friendly, no significa menor productividad o rendimiento. Lo que hacemos es generar un valor agregado al producto que sea capaz de relacionarse con la biodiversidad. Se necesitan condiciones para mejorar los sistemas productivos y eliminar la posibilidad que podría tener un productor de cambiar el uso del suelo con actividades menos amigables con la vida silvestre, como el cambio a pasturas, ganado u otras que van en detrimento de la disponibilidad de hábitat del jaguar”.

Julie Stein, bióloga de la Conservación de la Universidad de Yale y fundadora y directora ejecutiva de Wildlife Friendly Enterprise Network, asegura que “con las múltiples amenazas que enfrenta la vida silvestre mundial, las cuales van desde el cambio climático y el crecimiento de la población humana, hasta la deforestación para tipos de agricultura y ganadería que no son nada amistosos con la vida silvestre, necesitamos que todos los actores se involucren y trabajen juntos en estos temas. Necesitamos mucho el apoyo y la asociación de las instituciones gubernamentales en todos los países del mundo”.

Y agrega que el éxito de ProCAT con la implementación de ‘Jaguar Friedly’ es que utilizan las fuerzas del mercado para lograr cosas que la regulación gubernamental a veces no hace.

Actualmente en Colombia, la única autoridad ambiental que se ha comprometido con este tipo de iniciativas es la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag). Su director, Carlos Francisco Diazgranados, afirma que “son importantes esfuerzos por garantizar la salud ecosistémica que a su vez asegura la sostenibilidad, económica, social y ambiental del territorio. Seguiremos apoyando estas iniciativas con la seguridad de que brindan bienestar a las comunidades de nuestra jurisdicción”.

El café “amigo del jaguar”, ya está en distribución en Arizona, Estados Unidos y gracias al éxito del programa otras organizaciones dedicadas a la investigación y protección de la vida silvestre, como Panthera, ya han fijado sus ojos en esta fórmula, buscando emularla con nombres similares como Jaguar Coffee en la Serranía de San Lucas, donde décadas de conflicto armado han contribuido a que los bosques sean reemplazados por extensos cultivos de coca.

Relacionados

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.