Por: Mongabay Latam

Muchas veces los investigadores trabajan con especies que suelen esconderse o camuflarse en el bosque; que salen por las noches y que se ocultan por las mañanas; que, tras largos días de trabajo, con suerte les regalan a los científicos un par de huellas, heces o restos de lo que han comido. Cuando resulta así de complicado estudiarlas y a esto se suman condiciones climáticas y geográficas difíciles, las cámaras trampa aparecen como la mejor salida.

Pueden registrar desde un perro de orejas cortas o un ocelote en los bosques amazónicos de Madre de Dios, hasta un gato de pajonal en un desierto costero como el de Perú o un pequeño roedor en los bosques altoandinos de Bogotá en Colombia. Mongabay Latam ha preparado una selección de las cinco mejores historias que valiéndose del uso de las cámaras trampa, han podido captar momentos únicos para la ciencia y sobre todo para lograr un mayor entendimiento de la biodiversidad latinoamericana.

1. Perú: sorprendentes registros con cámaras trampa y nuevos insectos en Tambopata

Son 110 cámaras trampa localizadas alrededor de un rango de 300 km2 en la selva amazónica de la provincia de Tambopata en Madre de Dios. Allí las cámaras trampa tienen como objetivo estudiar la conducta de la población de jaguares (Panthera onca) en el marco de Wired Amazon, proyecto que tiene como fin registrar mamíferos en el bosque tropical descrito. Así como el jaguar, que es muy elusivo a los seres humanos, está el perro de orejas cortas (Atelocynus microtis), el felino conocido como el margay (Leopardus wiediies) o el oso hormiguero (Myrmecophaga tridactyla), que han sido captados en imágenes asombrosas. Conoce esta historia aquí.

2. Cerros Orientales de Bogotá: primeros hallazgos de la investigación de un ecosistema biodiverso

A diferencia de muchas capitales, Bogotá es una ciudad rodeada por bosques altoandinos en un rango de 14.000 hectáreas, donde habitan numerosas especies animales. Sus árboles alcanzan la altura entre 2.575 y 3.575 metros sobre el nivel del mar, ya que forman parte de la Cordillera Oriental de Colombia, que a su vez fue declarada un área protegida: la Reserva Forestal Protectora Bosque Oriental de Bogotá.

En ese difícil terreno la organización Proyecto de Conservación de Aguas y Tierras de Colombia (ProCAT), con el apoyo de otras organizaciones nacionales e internacionales, colocó 50 cámaras trampa para registrar la biodiversidad en la zona y registró 11 especies de fauna silvestre. Entre ellos están el zorrillo o mapurito (Conepatus semistriatus), el Tigrillo lanudo (Leopardus tigrinus) o roedores como la guagua (Cuniculus taczanowskii), la ardilla de cola roja (Notosciurus granatensis), la comadreja (Mustella frenata), y otros animales. Conoce a estas especies que no habían sido observadas en años en la capital aquí.

3. La importancia de las cámaras trampa en la conservación de especies amenazadas del Perú

Las cámaras trampa también pueden servir para registrar las poblaciones y conductas de especies animales en estado de amenaza, para poder luego implementar medidas de conservación que sean efectivas. Así sucede con la Asociación para la Conservación de la Cuenca Amazónica (ACCA) en la Estación Biológica Los Amigos y en la Concesión para Conservación Los Amigos, ambas ubicadas en la región de Madre de Dios. Allí se usaron 16 cámaras trampa para observar especies animales en el Corredor de Conservación Manu–Tambopata y se registraron huanganas (Pecari tajacu), sachavacas, tapires terrestres (Tapirus terrestris), entre otras especies.

De la misma forma trabajó WWF Perú en el Santuario Nacional Tabacones Namballe (región de Cajamarca) con más de 120 cámaras trampa para observar a especies como el tapir de montaña (Tapirus pinchaque), el oso de anteojos (Tremarctos ornatus) y el coatí andino (Nasuella olivacea). WCS también instaló 85 de estos equipos en el Área de Conservación Regional Comunal Tamshiyacu Tahuayo (ACRCTT) en Loreto y obtuvo imágenes sorprendentes del sajino (Pecari tajacu), el venado colorado (Cervus elaphus), el venado gris (Odocoileus virginianus), entre otros animales. Conoce aquí una parte de estos proyectos.

4. Perú: tras las huellas del gato de pajonal o gato del desierto

Antes se sabía que el llamado gato del desierto o gato del pajonal (Leopardus colocolo) solo habitaba el territorio andino sobre los 3.000 metros sobre el nivel del mar en el Perú, sin embargo, gracias al uso de cámaras trampa se descubrió la presencia de este felino en el bosque seco de La Ceiba al sur de Ecuador, mientras que en Perú se registró entre el bosque seco y el desierto costero. Conoce aquí la historia de esta particular especie que está amenazada por la caza indiscriminada y cuyo hábitat se está perdiendo debido a la tala ilegal.

5. Cámaras trampa muestran por qué el ocelote es el rey de la selva en Madre de Dios

El ocelote (Leopardus pardalis), conocido también como tigrillo, es la especie protagonista de este estudio que se ejecutó entre agosto de 2012 y febrero de 2013 en un área total de 11.000 hectáreas en la concesión de conservación y ecoturismo del albergue Amazon Research and Conservation Center (ARCC), ubicado en el distrito de Las Piedras, en la región de Madre de Dios. Esta investigación logró establecer que existen 70 ocelotes por cada 100 km2 en el albergue ARCC. Conoce esta investigación, que ubicó al distrito de Las Piedras como el tercer lugar del mundo con más ocelotes registrados con cámaras trampa, aquí.

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