La idea de usar la luz del sol como fuente de energía no surgió como una respuesta al cambio climático o una oportunidad de tener un recurso sostenible: sencillamente nació como un experimento de laboratorio del francés Alexandre Becquerel en 1839.

Tuvieron que pasar más de 100 años para que esta tecnología saliera al mercado, pero su costo era muy elevado y su uso limitado solo a grandes corporaciones. Sin embargo, con la revolución científica del siglo XXI, algunas compañías han tratado de masificar la utilización de paneles solares.

De hecho, hace algunos años empresas fabricantes de teléfonos inteligentes los incorporaron en sus carcasas o directamente en la pantalla del móvil de manera fallida, y los primeros cargadores solares que salieron al mercado simplemente mantenían la carga de la batería o en ocasiones ni siquiera almacenaban energía.

En ambos casos la carga era deficiente pues no aportaba más de 15% a la batería y para hacerlo tardaba al menos dos horas cuando el sol era radiante, y mucho más tiempo cuando las condiciones climatológicas eran adversas. Razones de peso para creer que la promesa de una carga con energía limpia y amigable para el medioambiente no era más que eso.

Al desarrollarse la tecnología de paneles cristalinos y aplicarla a los cargadores, se mejoró ostensiblemente la forma de alimentar diferentes dispositivos como celulares, tabletas e incluso computadores portátiles. Por ello, en la actualidad se puede confiar en que no solo mantendrá el porcentaje de la batería sino que además la podrá cargar. Eso sí, su rapidez dependerá del tamaño de los paneles y el número de cargas variará en función de la capacidad de almacenamiento del cargador.

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También es necesario entender que este tipo de tecnología funcionará mejor cuando reciba directamente la luz solar sin ningún tipo de interferencia como las nubes o una ventana. Esto no significa que los paneles no se alimenten del sol, solo que lo harán lentamente y es muy probable que no lo haga al 100%.

De igual manera se debe tener en cuenta que la mayoría de cargadores de similar capacidad a la del dispositivo en el que se use no darán una carga completa. Por ejemplo, para un celular de 3.000 miliamperios (mAh) de batería como las del Samsung J7 y un Moto G4 será necesario un cargador de mayor capacidad de almacenamiento o si se adquiere uno de igual capacidad se deberá recurrir a la toma de corriente.

¿Dónde se pueden encontrar?

En el centro de Bogotá, meca de los celulares y sus accesorios, son pocos los almacenes en los que se puede adquirir un cargador de panel solar. No obstante, al encontrarlos se puede ver variedad en los colores mas no en la oferta, pues solo se consiguen los más genéricos que pesan alrededor de 175 gramos y miden 7 centímetros de ancho por 15 de alto.

También varían en la capacidad de almacenamiento, ya que se pueden encontrar de 3.000, 5.000, 5.600, 12.000, 16000 y 20.000 mAh. Aunque la marca puede variar, la mayoría es de origen chino y traen un diseño similar con doble conector usb y un conector genérico para carga con corriente eléctrica, además de una luz led que sirve como linterna.

En la web se pueden hallar cargadores de 21 centímetros de ancho por 42 de alto con un peso aproximado de 480 gramos que sobrepasan los 100.000 mAh de capacidad. Cabe resaltar que a veces algunos pueden salir defectuosos por lo que siempre se debe preguntar por la garantía.

Si va comprar un cargador portátil tenga en cuenta:

- Si usted pasa la gran mayoría del día en su casa o en la oficina no tiene mucho sentido que adquiera uno de estos aparatos, mientras que si es una persona que constantemente disfruta de actividades al aire libre el cargador solar puede ser muy útil.

- El precio no es un impedimento ya que un cargador de 5.000 mAh puede conseguirse por 30.000 pesos, mientras que uno de 20.000 mAh puede llegar a los 45.000, esto para las referencias provenientes de China que no garantizan un óptimo funcionamiento. Pero si usted desea paneles un poco más grandes pero verdaderamente efectivos deberá contar con un presupuesto mayor a los 150.000 pesos y hacer la compra en una página web de confianza como Amazon y similares.

- En cuanto a la durabilidad, los cargadores genéricos tienen una vida útil inferior a los dos años puesto que la batería interna se desgasta por los irregulares ciclos de carga. Un cargador de mayor valor permite reemplazar la batería porque el panel solar si posee una larga vida útil.

- La luz solar puede ser aprovechada de muchas maneras para transformarla en energía limpia y una de ellas es con los cargadores. No obstante sería un recurso mal utilizado si se compra para almacenarlos o tirarlos a la basura si se dañan. Al igual que todos los residuos tecnológicos es necesario depositarlos en los puntos recolectores de basura electrónica del Ministerio de Medio Ambiente para que se haga un adecuado proceso de desecho.

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