Dos rinocerontes negros africanos.

*Este artículo contiene imágenes explícitas de violencia animal que pueden herir la susceptibilidad de algunos lectores.

La Conferencia sobre el Comercio Ilegal de Animales, organizada por el Ejecutivo británico, reunió a representantes de África, Europa, Asia y Estados Unidos. La discusión central giró en torno a las medidas que deben tomarse para detener la caza y tráfico ilegal de animales salvajes en vía de extinción como tigres, rinocerontes y elefantes.

En la cumbre  se firmo la “Declaración de Londres”  un documento que incluye una serie de compromisos entre los que se cuenta la renuncia del uso de productos procedentes de especies en peligro, según indicó un comunicado del Foreign Office, así como introducir cambios legislativos para tratar la caza furtiva y el tráfico de especies protegidas como “delitos graves” equiparables al tráfico de drogas, armas y personas.

Estas prácticas, además, según dijo el ministro británico de exteriores, William Hague, “fomenta la corrupción y la inseguridad y socava los esfuerzos para recortar la pobreza y promover el desarrollo sostenible, particularmente en los países africanos”.

Los príncipes a la caza

El príncipe Carlos, por su parte, afirmó que es necesario defender a los animales  que están siendo víctimas del tráfico ilegal si se quieren preservar los ecosistemas naturales, que son clave para el desarrollo sostenible de las ciudades y de los seres humanos.  Este llamado lo hizo especialmente en el marco de que sus dos hijos, los príncipes Guillermo y Enrique, se encuentran  en la mira de una gran polémica por su participaron el pasado 8 de febrero en una caza  privada en una finca en España.

Foto del príncipe Enrique durante la caza.

"Saber esto me hizo sentir enfermo. Este tipo de comportamiento muestra el problema central de este gobierno" dijo Brian May, guitarrista del grupo Queen, sobre la caza a la que asistieron los príncipes. El diario The Sun publicó testimonios en los que los ciudadanos británicos afirmaban que "esta es la actitud de las clases privilegiada que creen que está bien que elefantes y rinocerontes sean rescatados en África mientras ellos, por ser ricos, puedan matar cualquier animal que quieran"

La familia real británica no es la priemra que se ve envuelta en escándalos como este. Otras celebridades involucradas en controversias de caza son: Corey Knowlton, Melissa Bachman, Mark Gunton, Donald Trump Jr y Eric Trump.

La directora ejecutiva de la organización keniana WildlifeDirect, Paula Kahumbu,  dijo que la crisis de la caza furtiva va a terminar erradicando a la mayoría de elefantes africanos en los próximos 10 años si no se toman medidas radicales, como la declaración.


Así se ve un rinoceronte cuando le han quitado su cuerno para venderlo en el mercado ilegal.


Vea el video del príncipe Carlos y el príncipe Guillermo haciendo un llamado para acabar con la caza furtiva y el tráfico ilegal de animales salvajes a continuación:

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