Para discutir la importancia de las áreas protegidas en la lucha contra el cambio climático, la deforestación y la caza, del 12 al 19 de noviembre se llevó a cabo el Congreso Internacional de áreas protegidas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Alrededor de 6.000 participantes de todo del mundo –tanto del sector público como del privado- viajaron a Sídney (Australia) para hablar sobre la importancia de las áreas protegidas. 

Científicos, expertos en la conservación, políticos de primera línea, empresarios y guardaparques expusieron sus argumentos para demostrar que las áreas protegidas son fundamentales para combatir el cambio climático, prevenir la extinción de las especies en peligro y proteger a las comunidades indígenas.  (Vea: Estos animales están a punto de desaparecer según la UICN)

Julia Marton-Lefèvre –directora general de UICN- destacó que los parques nacionales siguen siendo la mejor apuesta para la conservación, “cada actualización de la lista roja de la UICN nos hace tomar conciencia de que nuestro planeta está perdiendo constantemente su increíble diversidad. Pero tenemos pruebas científicas que dentro de los parques nacionales el riesgo de extinción disminuye en un 50 por ciento”.

La reunión dejó como gran conclusión que la conservación de las áreas protegidas –tanto marinas como terrestres- va por buen camino. No obstante, más de 10 especies se sumaron a la “Lista roja” de animales en peligro de extinción, entre ellas el atún rojo del Pacífico, el pez globo de la China y anguila americana. 

Durante las sesiones, los asistentes discutieron sobre los algunos de los problemas medioambientales a los que se enfrentan los seres humanos tales como: la contaminación de los océanos, la creciente polución del aire, la deforestación de las selvas y la indebida explotación minera.  Hechos como la impactante polución de Beijín –en sus peores días respirar ese aire durante 20 minutos equivale a fumarse toda una cajetilla de cigarrillos sin filtro- o la cantidad de basura que flota en el océano, fueron algunos de los ejemplos que se dieron en el evento. 

Los especialistas demostraron que el bienestar del ser humano depende, en gran medida, de la existencia de las áreas protegidas que son el pulmón del mundo y el único colchón capaz de contrarrestar los efectos del cambio climático. Conscientes de que la conservación de la naturaleza no puede impedir el progreso, los asistentes insistieron en que la mejor opción es el desarrollo sostenible, trabajar con la naturaleza pues solo ella puede garantizar nuestra subsistencia. 

Colombia se quedó con la medalla de oro en Latinoamérica 

La labor de Parques Nacionales Naturales de Colombia en la protección de las áreas naturales protegidas fue destacada a lo largo del congreso. Tres de estas áreas (Galeras, Gorgona y Tatamá) quedaron entre los 24 parques mejor protegidos del mundo. 

Incluso, Colombia fue el único país suramericano galardonado, un reconocimiento de marca mayor ya que estar dentro de la prestigiosa Lista Verde de la IUCN no es una tarea fácil. Los parques deben cumplir con altos estándares de conservación y desarrollo sostenible, para lograr esto es fundamental el trabajo conjunto con las comunidades indígenas y campesinas, algo que Parques Nacionales ha sabido manejar de manera impecable.


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