Edgar Gutiérrez es estadístico con énfasis en Biología de la Universidad de Costa Rica, y tiene un posgrado en Biometría Forestal de la Universidad de Iowa en Estado Unidos. También ha sido coordinador de los dos primeros informes ambientales de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe y es el actual presidente de la Asamblea Ambiental de esta misma organización.

Semana Sostenible: Costa Rica tiene fama internacional de ser verde y amigo del medioambiente, ¿cuáles son los principales avances del país en esa materia?

Édgar Gutiérrez: Tenemos una legislación ambiental que es bastante progresista, donde no solo se pone en orden el uso de los recursos sino que se exige la participación ciudadana en su gestión. Costa Rica se ha trazado ambiciones altas frente al tema del cambio climático y para ello hemos querido basarnos en la transparencia de la información a través de los sistemas de monitoreo y métrica.
Existen parámetros claros sobre el uso y cambio del suelo, pero no teníamos los recursos y herramientas suficientes debido a limitaciones presupuestales, pero hoy hemos adquirido tecnología de punta a partir de imágenes de satélite que nos permitan comparar cómo han cambiado los usos del suelo teniendo como referencia el año de 1995.

Todo el país está dividido en áreas de conservación y desarrollo sostenible, no solo en sistemas de áreas protegidas. Esto nos permite, como ministerio, tener una competencia directa en la administración de las áreas silvestres protegidas, pero también en cómo los privados hacen uso de los recursos naturales.

Semana Sostenible: Abarcar todos los predios públicos y privados debe representar un enorme desafío.

E.G.: Es un desafío importante, pero el más grande que tenemos creo que es el mismo que tiene Colombia: ¿cómo hacemos cumplir la ley?
Dadas las limitaciones presupuestales que tienen las leyes ambientales, estas solo serán cumplidas cuando las comunidades y los vecinos de las áreas protegidas puedan participar de forma activa. La conservación tiene que hacerse no para la gente sino con la gente.

Semana Sostenible: ¿Y cómo han hecho para conservar con la gente?

E.G.: En el Sistema Nacional de Áreas de Conservación y Desarrollo Sostenible tenemos consejos locales, regionales y uno nacional. Este último es el órgano máximo de la conservación y toma decisiones. Está integrado por los directores de cada una de las áreas de conservación más un representante de los consejos regionales.
A su vez, estos consejos son de participación abierta y lo integran asociaciones comunales y ONG. En esos procesos el gobierno no participa para no sesgar las decisiones. Tenemos también los comités de vigilancia de los recursos naturales.

Semana Sostenible: ¿Es factible que este esquema perdure en el tiempo?

E.G.: Creamos un comité consultivo ciudadano sobre cambio climático para que lleve la línea estratégica de las acciones que estamos desarrollando. De esta forma podemos garantizar que la política climática no cambiará cada cuatro años, cuando cambie el color político del gobierno. Está planteada para ser una política de Estado. Por ejemplo, creamos áreas marinas de manejo donde son los mismos pescadores y organizaciones no gubernamentales las que participan y se ponen de acuerdo en cómo manejar y gobernar un área específica del océano, por supuesto, con el acompañamiento técnico del Ministerio, pero son ellos los que deciden.
Todo se resume en que hay que hacer gobierno pensando en las siguientes generaciones, no en las siguientes elecciones.

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Semana Sostenible: En Colombia, el Ministerio de Minas no ha estado muy a favor de las consultas populares donde la gente le ha dicho no a la exploración y explotación de recursos naturales en sus territorios, ¿cómo funciona el tema en Costa Rica?

E.G.: No estoy muy familiarizado con este tema en Colombia, pero puedo decirle lo que hacemos nosotros. El recurso minero, que está en el subsuelo, le pertenece al Estado y es este el que en primera instancia lo puede explotar o concesionar. Sin embargo, en nuestro país las inversiones tienen que ser sometidas a consulta pública, para que la gente opine, con información científica de calidad a su alcance, si quiere o no explotar un recurso.

En Costa Rica la consulta pública no solo es importante sino vinculante. El gobierno costarricense tiene un proyecto para construir una represa muy grande en el sur del país, es necesaria para garantizar la seguridad eléctrica en esa zona, pero el proyecto requiere no solo de la consulta pública sino de consulta indígena. Si ellos no están de acuerdo, el proyecto no va, así de fácil. Habría que mirar otras opciones.

Semana Sostenible: Ustedes han tomado decisiones radicales como la de no permitir la exploración de hidrocarburos, ¿tuvieron mucha oposición?

E.G.: La seguimos teniendo. Existen grupos muy importantes que están presionando para que Costa Rica vuelva a hacer exploraciones petroleras. La administración de la presidenta Chinchilla hizo una moratoria de cuatro años para prohibir el tema en el país y nosotros, en esta administración, la extendimos hasta 2021. Esto se hizo siguiendo el clamor popular, porque de acuerdo con las encuestas, los costarricenses no quieren este tipo de actividades. Muy pronto presentaremos un proyecto de ley a la Asamblea Legislativa para que se cambie definitivamente el código minero.

Además, decidimos seguir el rumbo de la descarbonización de nuestra economía y no tiene sentido si por otro lado hablamos de exploración petrolera. Sería una incongruencia borrar con el codo lo que hacemos con la mano.

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Semana Sostenible: ¿Cómo ve el comportamiento de América Latina en temas ambientales?

E.G.: La región debe entender que conservación y desarrollo no son antónimos. El desarrollo moderno de nuestros países tiene que comprender que el entorno natural debe usarse racionalmente. No podemos seguir con políticas extractivistas del siglo pasado.

Nosotros somos un ejemplo. Fuimos depredadores en los cincuenta y sesenta, cuando empezábamos a levantar nuestra capacidad productiva. Desnudamos de bosques el país hasta el punto de llegar a un 27 por ciento de cobertura vegetal. Sin embargo, al darnos cuenta de las implicaciones que eso suponía en el mediano y largo plazo, tomamos la decisión de revertir esa tendencia y hoy por hoy doblamos nuestra cobertura forestal y estamos apostándole al 60 por ciento.

Semana Sostenible: ¿Cuál es la deuda que Costa Rica todavía tiene con el medioambiente?

E.G.: A pesar de la fama verde que tenemos, existe un gran problema para resolver y aún no tenemos la capacidad financiera para hacerlo en este momento y me refiero al saneamiento de las aguas residuales. Nos preocupa mucho la calidad de las aguas de los ríos, sobre todo de los más grandes que son donde llegan los residuos de las urbes principales.

Estamos haciendo un gran esfuerzo para construir plantas de tratamiento, pero estas son inversiones elevadísimas que no podemos ejecutar en el corto plazo. Reconocemos que tenemos un rezago de 50 años en nuestra infraestructura de saneamiento.

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