Sequía en Paz de Ariporo a comienzos de 2014.

Con el fin de aclarar qué exactamente había causado esta sequía y si, como informaron las distintas autoridades ambientales,  se trató de un acontecimiento normal y cíclico propio de la región, la Contraloría junto con el Ideam y la Anla  conformó un grupo  que analizó los documentos e hizo visitas de campo en la época crítica para sacar conclusiones con base en datos reales.

El nuevo documento, que muestra los resultados de esta investigación, afirma que la ganadería, la construcción de vías y las actividades de extracción petroleras fueron los grandes responsables de la  ya conocida catástrofe ambiental.

En el caso de la ganadería y los cultivos de arroz en el municipio de Paz de Ariporo, foco de la sequía, se encontró que el uso del agua  de estas actividades muchas veces excede lo necesario y afecta de manera visible las zonas húmedas permanentes, las zonas de inundación  de invierno y la vegetación nativa. Esto, además, hace que se modifique la cobertura vegetal y la red de drenaje natural de los ecosistemas del llano. En una situación ideal, estos sectores compartirían la utilización de agua  en época de sequía con la fauna y flora de la región.

A esto se suma que, según la Nasa, entre diciembre de 2013 y marzo de 2014, meses en los que las sequía se intensificó, se reportaron 1.522 incendios en el Casanare de los cuales 588, el 39 por ciento, estuvieron ubicados en Paz de Ariporo.  Así mismo, se atendieron   17 quejas de tipo ambiental.

Otro de los grandes culpables de la sequía es el sistema de construcción de vías que modifica el patrón de circulación de las aguas del municipio. Esto se debe a que este tipo de construcciones se hacen mediante terraplenes elevados que se construyen en zonas de préstamo a lado y lado de la vía lo que hace que los cuerpos de agua modifiquen su distribución. Esto creó un desbalance en el sistema hídrico local así como la disponibilidad de agua en toda la región.

El último sector que el documento señala como responsable es el petrolero. Según el documento “la CGR encontró que la ANH ha desatendido recomendaciones de sus propios manuales de actividades de exploración sísmica, encaminados a conocer el estado del recurso hídrico superficial y subterráneo previo a las labores de exploración, a efecto  de contar con criterios estudios y registros previos al desarrollo de estas actividades ( sísmica y perforación de pozos)”.

Por otra parte, la Contraloría encontró que las medidas de compensación establecidas por la Anla no están siendo destinadas a procesos de reforestación, como se tiene establecido, sino a inversión en planes de mantenimiento vial.

Con esto la conclusión del informe es que la sequía del Casanare, si bien  se repite cada año,   fue mucho más intensa debido a estas actividades y no, como muchos creían, al calentamiento global. Así mismo, recomienda que las instituciones encargadas de hacer valer la regulación ambiental en esta y otras zonas se preocupe  no solo por recibir las denuncias, sino por crear planes de acción a mediano y largo plazo que hagan una fiscalización robusta de esta actividades que rompen con la sinergia de los ecosistemas de cada región.

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