Fernanda Valdés, Manuel Rodríguez y Pablo Leyva.

Con motivo del lanzamiento del libro editado por el exministro de Ambiente Manuel Rodríguez Becerra ‘¿Para dónde va el río Magdalena? Riesgos sociales, ambientales y económicos del proyecto de navegabilidad’, se reunieron varios expertos para debatir la situación actual de la cuenca Magdalena Cauca, evento que se llevó a cabo en el auditorio Mario Laserna d,e la Universidad de los Andes.

Julio Carrizosa, ex director del Inderena; Pablo Leyva, ex director del Ideam y Sandra Vilardy, profesora de la Universidad del Magdalena. Fueron algunos de los panelistas que coincidieron en que el proyecto de navegabilidad, de llevarse a cabo, tiene serios riesgos, no solo para el rio sino para las poblaciones que dependen de él y para los afluentes principales del Magdalena.

Quien primero tomó la pabra fue el exministro de Medioambiente, Manuel Rodríguez Becerra, quien hizo una crítica frontal al proyecto de navegabilidad y a los otros proyectos que van ligados al principal torrente fluvial del país. Rodríguez puso en evidencia que la gran mayoría de proyectos se emprenden de manera individual sin tener en cuenta que el rio es un todo, “nadie se ha preguntado sobre la salud del río, si le caben 16 hidroeléctricas a la cuenca y sus afluentes”.

Becerra continuó su exposición con una crítica al proyecto de navegabilidad asegurando que la principal falencia “es la falta de visión de cuenca” que se tiene. Además se unió a la coyuntura diciendo que dicho proyecto quiere que el rio sea un canal navegable a tiempo completo, algo claramente imposible en épocas de sequía como la que existe actualmente. “Con la sequía sabemos que la navegabilidad 365 días es inviable, económica y ambientalmente”.

Por su parte Pablo Leyva, ex director del Ideam, pidió una revisión de las políticas ambientales actuales para plantear su modelo de transición a otro tipo de desarrollo. Tal como lo han hecho países europeos.

Leyva destacó que en los últimos años el desarrollo de la cuenca del Magdalena Cauca ha sido impulsado de manera equivocada por algo que el llamaría "DNP y asociados". En cuanto al ecosistema dijo que la “disrupción ecosistémica y la pérdida de resiliencia de la cuenca Magdalena Cauca evidencian su fragilidad”, por lo que un proyecto como la navegabilidad la impactaría de forma negativa.

Asimismo, hizo un llamado para que el país “no siga paralizado frente a la agonía y muerte anunciada del río y de la cuenca Magdalena Cauca”. Y añadió, “una de las cuestiones es que las Corporaciones Autonomas Regionales (CAR) juegan un papel en la protección de la cuenca pero es increíble decir que el futuro de esta depende de las CAR. Se necesita una política macro que se encargue de su futuro”.

Allí los panelistas coincideron en la necesidad de que las grandes políticas nacionales se piensen en torno al río. “Parecería que el Ministerio de Ambiente tuviera la orden de aprobar las licencias, la élite colombiana parece mirar el tema con desdén y pareciera que el Gobierno está lejos de la sostenibilidad ambiental”.

Ante las posibles salidas para frenar el proyecto Leyva fue enfático y aseguró que “habría que derrocar el Plan Nacional de Desarrollo porque este no sirve. Es un documento anacrónico, esquizofrénico y que no corresponde a este país, al proceso paz que se está llevando a cabo. Ni siquiera al eslogan de todos por un nuevo país. Se está violando la Constitución con el proyecto”.

Por su parte, Julio Carrizosa, habló de la minería ilegal y legal que son dos aspectos que están afectando la calidad del agua del río en sus puntos más importantes, “para estos proyectos no se han tenido en cuenta la conservación y protección de estos ecosistemas”.

Carrizosa añadió también que la navegabilidad es viable pero si se hace de forma adecuada, algo alejado de lo que se está planteando, “la navegabilidad puede ser nociva para las conexiones que tiene el río con otros afluentes”.

Finalmente hubo un consenso en que es increíble que el Ministerio de Ambiente, cuya función es proteger el medioambiente, asegure que el proyecto no necesita licencia ambiental. Además, “si gobierno va a hacer una inversión multimillonaria, tiene que pensar en cómo acabar con la terrible pobreza que hay en la cuenca, que a futuro puede ser detonante de violencia en el posconflicto”, aseguró Rodriguez Becerra. Finalmente Sandra Vilardy dijo que a pesar de que existen frentes de resistencia al proyecto se hace necesario “que la sociedad civil, la academia y los medios de comunicación se unan para discutir este tipo de temas”.

Próximamente en el sitio web del Foro Nacional Ambiental podrá consultar el video completo del foro, que sin lugar a dudas, puso sobre la mesa uno de los grandes desafíos de Colombia en materia ambiental para los años venideros.

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