Hace un año Semana Sostenible denunció la situación de los habitantes de ocho municipios de Cundinamarca que  enfrentan a la Empresa de Energía de Bogotá por un proyecto de interés nacional que pasaría por grandes zonas de reserva forestal.

El plan hace parte de la Expansión para el proyecto Chivor - Chivor ll - Norte - Bacatá 230 kV. En el 2010 la empresa ganadora de la licitación fue la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) que planea construir, operar y mantener unas torres de energía que soporten el paso de líneas de 230 kV desde San Luis de Gaceno, Boyacá, hasta Tenjo, Cundinamarca.

Lo preocupante del caso es que dicho proyecto además de romper de tajo una de las más importantes reservas forestales del altiplano cundiboyacense, pondrá en riesgo los varios de los acuíferos que brindan agua a Bogotá y sus alrededores y también desplazará a cientos de familias de Tabio, Zipaquirá, Gachancipá, Suesca, Sesquilé, Subachoque, Cogua y Nemocón.

Sorpresivamente el Ministerio de Ambiente en el 2014 redelimitó la zona por la que pasará el proyecto, reduciéndola de 245.147 hectáreas a 94.161. Pero lo que es más inaudito es que hace pocos días se conoció un nuevo intento de la EEB de redelimitar la zona de reserva forestal con el amparo del ministerio.

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En el auto 271 del 2016 (ver documento), el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible da la orden de iniciar “la evaluación de una solicitud de sustracción definitiva y temporal de áreas ubicadas en la Reserva Forestal Protectora Productora la Cuenca Alta del Río Bogotá”. Esto con miras a favorecer el desarrollo del proyecto y en una clara contravención a los derechos de los habitantes afectados en los ocho municipios ya mencionados.

Ángela Marcela Granados, líder de las comunidades y vocera de la Red de Municipios afectados asegura “que el proyecto podría trazarse por corredores donde no hay personas, reservas forestales o paralelo a carreteras, pero la empresa se ha empecinado en hacer solo un trazado por que les sale más económico”.

Un trazado que tiene un mayor impacto ambiental y que no estaba entre las rutas de referencia propuestas por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) para el proyecto.

Curiosamente el trazado elegido por la EEB no corresponde a ninguna de las alternativas propuestas por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME).

“No solo es el trazado sobre el área de reserva, habrá desvalorización de los predios y problemas de salud para los habitantes porque está comprobado que nadie pude vivir ahí o realizar actividades cerca a estas torres de alta tensión, que cuentan con una gran carga electromagnética”, añade Granados.

En su momento Víctor Quisúa, gerente del proyecto, le dijo a Semana Sostenible que la Upme presenta esos trazados como información de referencia pero el adjudicatario, en este caso la EEB, es el que decide el trazado final. "Lo presentado por la Unidad está basado en información muy liviana, secundaria", dijo. "Sea cual sea el trazado es inevitable no tocar alguna parte de la reserva. Hay unas zonas de reserva auténtica, pero otras están bastante intervenidas por los mismos habitantes", añadió.

Sin embargo, la red de municipios no se da por vencida y esperan que al existir un auto de este tipo se pueda combatir la afectación por medio de alguna acción jurídica. Asimismo, el próximo 23 de agosto tiene programado un plantón frente a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) para protestar por este nuevo hecho.

“Lo que más nos duele es la poca atención de las autoridades a nivel nacional, además que la empresa desde el principio hizo varias artimañas en el estudio de impacto ambiental en el que nos mostraron unas estadísticas que no tenían que ver con la realidad”, finaliza Granados.

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