Estrella Fluvial del Inírida.

Miguel Gonzalo Andrade, profesor del Instituto de Ciencias Naturales (ICN) de la Universidad Nacional y coordinador del Comité permanente de parques nacionales naturales, aseguró que si bien es cierto que con la declaratoria internacional se detiene todo tipo de exploración minera, hay que ir más allá y buscar un consenso nacional que la convierta en un área protegida.

"La Estrella Fluvial del Inírida es importante porque en ella habitan comunidades indígenas que deben ser protegidas y especies que, en su mayoría, son únicas en Colombia, incluso en el mundo”.  Así lo afirmó Andrade cuando se le preguntó por el acto oficial encabezado por el presidente Juan Manuel Santos, en el que se firmó el decreto que define a la región como zona Ramsar.

Según Andrade, cuando se crea una reserva natural, la entidad Parques Nacionales Naturales de Colombia selecciona funcionarios para que hagan el monitoreo. En el caso de la Estrella Fluvial hay un acto administrativo elaborado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Además, se elabora un plan de manejo que define cómo se va a manejar la zona. Sin embargo, en este momento no hay guardabosques ni un director de esta nueva área protegida.

El profesor del ICN recordó que aunque hace diez años se tenía preparado el sustento biológico para que esta declaratoria se produjera, la decisión se tardó porque se convirtió en un debate político que buscaba acuerdos entre los ministerios de Ambiente y Desarrollo Sostenible y el de Minas y Energía.

Precisamente, en este último se produjo el mayor rechazo hacia la declaratoria Ramsar, debido a que ahí se encuentran yacimientos de oro y se presume que también de coltán.

La Convención de Ramsar (pueblo de Irán donde se logró dicho convenio) se firmó hace 43 años e integró a 123 naciones con miras a preservar los humedales, no solo por su importancia en la conservación global, sino por el uso sostenible de su biodiversidad.

“Los humedales son fuentes de agua, son el hábitat de especies únicas y de comunidades indígenas”, declaró el presidente Juan Manuel Santos durante el acto oficial realizado el martes 8 de julio.

El profesor Jesús Orlando Rangel, tambiébn del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, resaltó la relevancia biológica de este sitio delimitado entre los ríos Guaviare, Inírida y Orinoco.

“Este es uno de los zócalos donde se presentan los afloramientos de formación geológica más antigua del mundo. En ellos se han venido depositando una serie de sedimentos terciarios y cuaternarios. Allí confluyen tres grandes regiones: la amazónica, la guayanesa y la orinoquense”.

Así mismo, advirtió que falta realizar una investigación detallada de la zona para conocer en profundidad cómo están funcionando los ecosistemas y cómo lanzar estrategias de monitoreo y conservación de las especies.

Se calcula que hay 900 especies de plantas, 470 de peces, 470 de aves, 200 de mamíferos y 40 de anfibios.

Hay que tener en cuenta que Colombia ocupa el primer lugar en el mundo en diversidad de aves. Solo la Estrella Fluvial del Inírida alberga el 25  por ciento de estas. Del mismo modo, el país ocupa el segundo lugar en todo el planeta en peces de agua dulce, de los cuales esta área contiene el 35 por ciento; y el cuarto puesto en mamíferos, cuyo 42 por ciento se encuentra allí mismo.

Este es el primer sitio Ramsar en toda la Orinoquia y el sexto que se ha declarado en el país. Los otros cinco son: el sistema delta Estuario del río Magdalena, la laguna de La Cocha, el delta del río Baudó, los humedales laguna del Otún y el sistema lacustre de Chingaza.

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