Ómar Franco, director del Ideam.

El Estudio Nacional del Agua (ENA) unestudio técnico-científico liderado por el Ideam y elaborado en conjunto con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) y más de 25 entidades ambientales y gubernamentales, asociaciones, federaciones empresas del sector productivo y Universidades. Es una herramienta que sirve para determinar el estado y dinámica del agua, evaluar las presiones sobre ella, evaluar su vulnerabilidad y hacer análisis de tendencias de la demanda y la oferta y de la respuesta hidrológica a la vulnerabilidad y el cambio climático. 

Este informe, además, marca un hito en la historia del MADS y el Ideam porque por primera vez se presenta de manera anual y no cada cuatro o cinco años como era costumbre. Se destaca como novedad de la versión 2014 que evalúa, por primera vez,  la Huella Hídrica —verde y azul— del país. Este indicador permite saber la cantidad de agua que se usa en la producción de bienes y servicios y que no vuelve a sus fuentes de origen o que, si lo hace, vuelve con una calidad diferente.  

Otra de las sorpresas del ENA es que incluye aproximaciones a la cantidad de aguas subterráneas y m ediciones de la cantidad de sedimentos en los ríos colombianos. Sin embargo, una de las mediciones impactantes del estudio es que hay 318 cabeceras municipales  que sufren desabastecimiento de agua. De estas, 15 son capitales de departamento y 37 tienen más de 50.000 habitantes. Este es., sin duda, un escenario que plantea muchas preguntas para el gobierno nacional sobre cómo va a suplir la necesidad de las personas que habitan en estas cabeceras. (Vea: Los conflictos futuros serán por la escasez de agua)

Para lograr un acercamiento minuciosos a la Huella Hídrica del país los investigadores del ENA la dividieron en dos: la huella verde proveniente de la demanda y uso del agua verde y la huella azul proveniente de la demanda y uso del agua azul. La primera corresponde al agua lluvia almacenada en el suelo y la segunda al agua tomada de las fuentes de agua.

Según el ENA, aproximadamente 89% de la producción del sector agropecuario, el que más agua consume en el país, se soporta en el agua verde mientras que solo el 11% es soportado por el agua azul.

A esto se suma que se estima que en Colombia hay una oferta hídrica potencial de agua subterránea de 5.848 kilómetros cuadrados. Estas reservas de aguas subterráneas están distribuidas en el 74% del territorio y fueron medidas con base en las escorrentías que muestran si los depósitos de agua rebasaron su capacidad. 

Otro tema clave del que se habló en la presentación del ENA fue el de la sobresedimentación de los ríos en Colombia.   Hay más de 3 millones de toneladas de sedimentos en los ríos del país. Las ciudades que más sedimentos vierten son Bogotá, Cali y Medellín. Hay 18 departamentos afectados por este fenómeno de los cuales los más graves son: Atlántico, Tolima, Cundinamarca, Boyacá, Antioquia y Santander y el mayor aportante es el río Magdalena en la estación de Calamar donde se estima un transporte anual de 140 millones de toneladas. Para hacer una adecuada gestión de los sedimentos el director del Ideam, Ómar Franco, anunció que trabajará fuertemente con las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) y que con la empresa Isagen que ha estado trabajando con DB Sediments —empresa experta en sedimentación—, entregará a finales de año diez modelos hidrosedimentológicos.

El estudio también analizó la presencia de mercurio en los ríos. La cifra es escandalosa: hay aproximadamente 205 toneladas de mercurio en los ríos del país. Los lugares críticos son Chocó, Nariño y EL Bajo Cauca Antioqueño que son los lugares donde la minería ilegal ha tenido un boom.

Todas estas son alertas ya que, en aguas superficiales, Colombia se queda corta por lo que, como dijo Franco “es urgente lograr usar bien el agua subterránea”.  

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