Según estimaciones, gracias al calentamiento global el nivel del mar en la península subirá un 30 por ciento en los próximos 85 años.

Los negacionistas y escépticos del cambio climático son un grupo considerable dentro de la política estadounidense, la gran mayoría de ellos pertenecientes al Partido Republicano. Aunque muchos  han mostrado abiertamente su postura, nunca se habían atrevido a influenciar reportes o informes oficiales de acuerdo a su creencia respecto a la problemática.

Sin embargo, este martes se conoció una denuncia de varios funcionarios del Departamento para la Protección del Medioambiente (DEP) de Florida, quienes aseguran que recibieron presiones no escritas en las que se les pedía no usar términos como 'cambio climático' y 'calentamiento global".

La denuncia fue radicada ante el Centro de Florida para el Periodismo de Investigación (FCIR), ante el organismo se presentaron como prueba correos electrónicos, testimonios de exempleados del DEP, y grabaciones en las que se daba la orden para no usar dichos términos y la palabra "sostenibilidad'. (Vea: 10 datos que muestran que el cambio climático es real)

Aunque de entrada pareciera una cuestión meramente semántica, el trasfondo de la prohibición va más allá puesto que varios informes, sugerencias de políticas públicas, cartillas y otros tipos de recursos, presumiblemente, se vieron afectados por la medida. "Nos dijeron que no utilizáramos los términos 'cambio climático' y 'calentamiento global'”, señaló Christopher Byrd, quien fue abogado del consejo general del DEP en Tallahassee, de 2008 a 2011.

Asimismo, Kristina Trotta, antigua empleada del DEP, señaló que su supervisor la instó a que no empleara el término "cambio climático en una reunión que mantuvo en 2014. "Nos dijeron que no se nos permitía debatir ningún aspecto que no fuera un hecho verdadero". Esto a pesar de que Florida seria uno de los lugares más afectados por la problemática con una subida del nivel del mar del 30 por ciento en los próximos 85 años, según diversos estudios. (Ver: ‘Megasequías’, que durarán décadas, azotarán a Estados Unidos en lo que resta del siglo)

Según los denunciantes la presión venía desde de la Oficina del Consejo General de la institución que cuenta con 3.200 empleados y un presupuesto de 1.400 millones de dólares. Dicha oficina presuntamente tiene una gran cercanía con el gobernador republicano Rick Scott, quien mantiene una postura escéptica ante el cambio climático y ha repetido que este fenómeno no tiene origen en el impacto de las actividades humanas. Ante esto Scott negó enfaticamente las acusaciones e insistió en que mas allá de entrar en polémicas él está enfocado en "dar soluciones".

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