En octubre de 2004 al Zoológico Nacional de El Salvador llegó un hipopótamo proveniente de África, para encontrarle nombre al animal el diario La Prensa Gráfica organizó una votación en la que ganó el nombre de ‘Gustavito’. Para recibir al animal más de 25.000 personas se agolparon en el zoológico para saludar a este ejemplar que ocuparía el lugar de ‘Alfredito’, otro hipopótamo que vivió durante 28 años en el mismo espacio.

Sin embargo, la vida de ‘Gustavito’ se vio truncada el pasado martes 21 de febrero cuando agresores desconocidos violaron la seguridad del zoológico y agredieron al animal causándole una agonía que se prolongó hasta el pasado domingo cuando falleció.

Según afirman las autoridades locales el ataque se realizó presuntamente con hierros afilados, picahielos y piedras. Producto de la agresión, el hipopótamo de 16 años y 1.500 kilogramos de peso sufrió “hematomas en diferentes partes del cuerpo, heridas en las mejillas, heridas internas en la boca y un agujero en la pata”, aseguró Vladan Henríquez, director del zoológico.

A pesar del arduo trabajo que efectuaron médicos veterinarios, biólogos y cuidadores para salvarle la vida fue inevitable su deceso. Ante esta situación  en el país centroamericano se generó gran indignación a la que se unieron autoridades nacionales como Silvia Elena Regalado, secretaria de cultura, quien reseñó que la entidad “se suma al dolor y la indignación por la muerte de ‘Gustavito’”.

El animal fue enterrado en una ceremonia privada en el mismo lugar que habitó los últimos 13 años. Pero en esta ocasión no llegará otro hipopótamo a ocupar el vacío dejado por ‘Gustavito’ ya que el zoológico decidió suspender la compra de especies exóticas desde 2009.

Relacionados

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.