El Farlowella yarigui.

Su nombre científico es Farlowella yarigui en honor al Parque Natural Nacional Yariguíes, donde fue encontrado. Habita en  la cuenca del río Magdalena en piedemonte del departamento de Santander.

Es una nueva especie de pez gato tipo rama conocidos como coridoras por su piel tipo armadura. Su cuerpo es largos y delgado y les permite aparentar ser una rama y su tamaño es de 5 pulgadas de largo. Su hábitat es el fondo de las corrientes cristalinas de los ríos y no es fácil de ver porque, según los investigadores del Smithsonian, vive sumergido bajo las plantas y las ramas.

Su hábitat hace del F.yarigui el primero y único de su género en su especie encontrado vivo en el Magdalena. Su parientes más cercanos viven en el Maracaibo en Venezuela y al este de los Andes en las vertientes del Orinoco, el Guyana, el Amazonas y el Paraná.


Hábitat del F. yarigui.

Su apariencia, para mambos sexos, es de hocicos pronunciados. Lo que los diferencia es que los machos tienen su hocico cubierto de bultos llamados cornetas hipertofriados de los que no se sabe su función. Según Gustavo Ballen, parte del Instituto de investigaciones tropicales del Smithsonian y coautor del paper que describe esta nueva especie, estos cornetas podrían “tener una función reproductiva , específicamente en el momento del cortejo”. Las hembras también tiene bultos, pero menos pronunciados.

El yarigui pertenece a una subfamilia de coridoras, las Loricariidae, y está cubierto por placas óseas que lo protegen de depredadotes como pájaros y otros peces. Estas mismas placas osn las que le permiten camuflarse con sus alrededores.

Sus dientes están adaptados para recoger algas de  palos, madera y piedras, que son su principal fuente de alimento. Su intestino es largo, que es una característica de animales herbívoros.


Ubicación en el mapa del hogar del F. yarigui.

En cuanto a su proceso reproductivo, al poner los huevos la hembra los abandona y estos pasan al cuidado total del macho. Su historia evolutiva los asocia con fósiles muy viejos. Sin embargo, Ballen ha aclarado que el hecho de tener placas óseas no necesariamente los relaciona con especies viejas ya que  “los fósiles de la familia de los Loricarrid solo va hasta el Oligoceno tardío que data de 24 millones de años atrás y su origen no parece ser más joven que el periodo Cretácico tardío que data de 100 millones de años atrás.

Aunque el F. Yarigui vive en un área muy restringida, la cuenca del río Magdalena, la población humana es una amenaza para él. Sin embargo, Ballen espera que el descubrimiento de un pez tan raro lleve a otros similares.

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