En Bahía Málaga, cerca a Buenaventura, los mamíferos que miden entre 12 y 16 metros se elevan por encima de la superficie marina brindando un espectáculo inigualable.

Este jueves 19 de febrero en todo el mundo se celebra el Día Mundial de las Ballenas, una fecha que conmemora la decisión de la Comisión Ballenera Internacional de prohibir la pesca industrial del cetáceo, hace 29 años. La efeméride busca generar conciencia ante la caza de estos animales al mismo tiempo que promociona su avistamiento como uno de los espectáculos más sorprendentes de la naturaleza.   

En Colombia la celebración tendrá un significado especial ya que nuestro país es uno de los 87 que pueden gozar del avistamiento de ballenas jorobadas entre julio y noviembre de cada año. Los cetáceos recorren cerca de 8.500 kilómetros desde la Antártida hasta el Pacífico colombiano donde conciben a sus crías y vuelven a aparearse. Luego de esto los machos vuelven al sur del continente y las hembras se quedan en la zona mientras crecen los ballenatos recién nacidos. (Vea: "De la Antártida depende el clima del mundo")

Son cerca de 3.000 las ballenas jorobadas que llegan a Colombia y que se concentran en lugares como la Bahía de Málaga, Nuquí, Bahía Solano, los golfos de Tribugá y Cupica, los parques nacionales naturales de Gorgona y Utría; y las playas de Flores, Coquí, Arusí, Juanchaco y Ladrilleros. 

Científicos aseguran que la temperatura cercana a los 25 grados centígrados del agua, así como la libertad que ofrece estas aguas en las que no existe un gran despliegue de embarcaciones atraen a las ballenas.

Un atractivo turístico

El ecoturismo y el turismo sostenible ha sido una práctica que ha venido en pleno crecimiento en las costas del Pacífico colombiano. Un ejemplo de esto es el Parque Nacional Natural Utría que cuenta con una de las primeras playas certificadas del país en turismo sostenible. Esto garantiza que se cumplan unos requerimientos mínimos en el uso eficiente del agua, la energía y exista prevención y control de impacto sobre el ecosistema.

Según María Claudia Lacouture Presidenta de ProColombia, entidad encargada de la promoción turística de estos lugares, “en el Pacífico colombiano, además del avistamiento de ballenas, también se pueden disfrutar otras actividades como el senderismo, el buceo, la observación de aves y la fotografía”. (Vea: El turismo rural puede ser clave para la conservación)

Asimismo en la zona es posible encontrar otras especies endémicas como el pelícano, el delfín nariz de botella, el delfín moteado, el atún y la tortuga marina. 

Turismo sostenible y atracciones naturales contribuyen a que la cifra de turistas que llegan a Colombia siga en constante crecimiento. Ya que tan solo de enero a junio del año pasado 897.004 extranjeros no residentes ingresaron a nuestro país un crecimiento del 11,6 por ciento respecto al 2013.

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