Carpintero Cara Negra. Foto: Christopher Calonje.

Este fin de semana se llevó a cabo la feria ‘Colombia Birdfair 2016’ en la ciudad de Cali. El evento contó con diversas actividades para todos los públicos (casual y conocedor) sobre el oficio del observador de aves. Un pasatiempo que tiene a Colombia como el epicentro de la observación en el mundo, ya que nuestro país cuenta con el mayor número de especies de aves en el mundo con 1.913.

Aprovechando esta coyuntura, Semana Sostenible les preguntó a los organizadores de ‘Colombia Birdfair 2016’ qué se necesita para convertirse en observador de aves y llegamos a la conclusión que: ser ‘pajarero’ no es tan caro como se piensa.

¿Qué es ser pajarero?

Primero que todo ser observador de aves es un pasatiempo. Según Christopher Calonje, especialista en Ciencias Ambientales y uno de los organizadores de ‘Colombia Birdfair 2016’, todos somos pajareros, “desde la abuelita que reconoce cierta cantidad de especies de pájaros hasta el niño que las compara con las que ve en los libros”.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que hay ciertos niveles, por ejemplo hay personas que vienen a Colombia que tienen una lista de 30 aves por divisar, contratan a un biólogo o a un especialista en Ciencias Ambientales las ven y se van. Mientras que hay otros que ven en este pasatiempo una oportunidad para hacer turismo, disfrutar de la comida y los paisajes.

Trogón Acollarado. Foto: Christopher Calonje.

¿Qué se necesita para empezar?

Se necesita una guía de aves, esta se puede comprar en ProAves, a través de un contacto en la Asociación Colombiana de Ornitología o en sitios de internet como librerías nacionales o en sitios como Amazon y eBay. Estos libros vienen por zonas, hay unos dedicados a toda Colombia, otros a Cali y otras regiones y otros enfocados en la Sabana de Bogotá.

También, es bueno contar con unos binóculos, no son 100% necesarios, pero es mejor contar con unos así sean de combate.

No es necesario salir de la ciudad, se puede hacer avistamiento de aves desde la ventana de la casa o desde un parque cualquiera.

De hecho, varios de estos mitos son los que se quieren derribar con la feria “para ser observador de aves no se necesita ser científico o estudiar algún ciencia a fin al medioambiente”, añade Calonje.

Tangara Matorralera

Tangara Matorralera. Foto: Christopher Calonje

¿Dónde empezar?

Los mejores sitios para empezar son aquellos donde hay bebederos para colibríes y cebaderos de banano. Para alguien que empieza ir a uno de estos lugares será mejor que internarse en el bosque. Por ejemplo, en Chingaza, cerca de Bogotá, hay un bebedero para colibríes donde puede uno se puede iniciar en el avistamiento de aves. Incluso muchas personas en sus fincas ponen bebederos para observar a las aves.

¡A observar!

Una vez con la guía, el librito, ya es posible salir a ‘pajarear’. Así iremos tachando de nuestra lista a los animales que veamos. Un claro ejemplo de lo adictivo que es este pasatiempo es lo que cuenta Calonje acerca de un alemán que vino a observar una especie particular de ave que solo habita en Colombia, “esta persona me pagó tres días para avistar una ave, dada mi experiencia que puedo reconocer especies por el canto. Sin embargo, vio el pájaro el primer día, cambió su vuelo e igual me pagó los tres días de trabajo”. Como podemos ver es un pasatiempo que puede llegar a convertirse en una sana obsesión.

¿Por qué dedicarse a este pasatiempo?

“Los colombianos no sabemos la gran riqueza que tenemos en aves. Lo que no conocemos no lo podemos apreciar, disfrutar y salvar”, asegura el Zootecnista Carlos Mario Wagner, uno de los codirectores del evento. “Es importante fortalecer la educación ambiental y eventos como la feria que lleva estos temas ambientales al ciudadano de a pie”, añade.

En el momento que los colombianos seamos más sensibles a los temas ambientales y nos reconozcamos como un país biodiverso, podemos influenciar más a los tomadores de decisión para conservar mejor los bosques y la naturaleza que brindan unos servicios ecosistémicos como la producción de agua y la siembra de nuevos cultivos. Un proceso en el que las aves son fundamentales ya que a través de su proceso de digestión llevan semillas de un lugar a otro generando nuevos bosques.

Una vez respondidas estas preguntas anímese y vuélvase un observador de aves y al mismo tiempo un defensor de los bosques y la naturaleza.

Mochuelo de madriguera. Foto: Carlos Mario Wagner

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