Páramo Santa Inés.

En 2007 la zona de páramos de Antioquia tenía, tan solo, 2.848 hectáreas. Tras un exhaustivo estudio de delimitación realizado por la Corporación Autónoma Regional de Antioquia (Corantioquia), con el acompañamiento de la Corporación Holos y el Instituto von Humboldt, desde el pasado mayo el ecosistema se amplió a 28.000 hectáreas.

La extensión es un triunfo indudable para la naturaleza y para el hombre.  Cuando el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) adopte la delimitación e incorpore las hectáreas al Atlas Nacional de Páramos, estos sitios se convertirán en zonas de reserva. Este nuevo trabajo se hizo  gracias a un contrato de  399, 5 millones de pesos. Así mismo, se hizo a escala 1:25.000.

Las  nuevas áreas se identificaron en cinco páramos: Farallones de Citará, Cuchilla las Alegrías, Cerro Plateado, Cuchilla las Baldías y Santa Inés. De estas nuevas áreas solo dos están dentro del área de Corantioquia, mientras que el resto están dispersas entre el Chocó y Corpourabá.

El director de Corantioquia, Alejandro González, ha explicado que el estudio se entregará al Mads para su adopción con el fin de “trabajar en paralelo para blindarlo”. Luego de este proceso tendrá qué ser formulado un plan de manejo y, finalmente, se hará la declamatoria de estas áreas como protegidas, si no figuran como tal ya, el proceso de inversiones y administración.

Por otra parte, se ha dejado claro que no habrá cambios en el dominio de los predios cuando se haga la declaración. Lo que sí cambiara serán las restricciones de uso. Para que este nuevo lineamiento se cumpla, Corantioquia acompañará a los dueños de los predios en  el proceso de reconversión de la tierra q    ue dejará por fuera la realización de actividades económicas que puedan alterar o afectar significativamente la zona y sus fuentes hídricas.

Los páramos en controversia

Los páramos, al igual que los humedales,  fueron declarados como lugares vetados para cualquier tipo de actividad minera  debido a su importancia hídrica por ¿ el Plan Nacional de Desarrollo que el presidente Juan Manuel Santos elaboró hace cuatro años. El gran problema con estos ecosistemas ha sido ubicar dónde comienzan y dónde terminan.

Esto quedó en evidencia a finales del 2013 cuando el gobierno entró en discordia con el Instituto Humboldt por una cartografía que entregó este último al Mads a una escala de 1:100.000 es decir, cien veces más precisa que la adoptada en 2007 por Beatriz Uribe que era de 1:25.000. El debate surgió cuando  la cartografía se filtró debido a que, según el Humboldt, el gobierno no quería hacerla pública ya que mostraba 900.000 hectáreas, un 30 por ciento más de las consideradas anteriormente,  que no estaban protegidas de actividades extractivas.

Hace un año, en junio de 2013, LaSillaVacía comparó ambos mapas, el de 1:25.000 y el de 1:100.000 y descubrió que con la nueva medición crecieron los 34 páramos ya existentes , algunos duplicaron su tamaño y nació uno nuevo: el páramo de Sonsón en Antioquia.

Es por esto que mediciones como la  hecha en Antioquia son fundamentales para  que el país resuelva este debate y le de el valor merecido a estos ecosistemas que no solo resguardan  el agua, sino que también la regulan para gran parte del país.

Relacionados

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.