.

Desde hace varios años, el mundo ha vivido cambios climáticos extremos e, infortunadamente, con cada año que pasa las cosas empeoran. Por eso, los gobiernos deben comenzar a priorizar la protección de la naturaleza dentro de sus planes de desarrollo y prepararse para el impacto que los efectos del cambio climático tendrán en su economía y en su población. Pensando en esto –y en lo que necesita Colombia para alcanzar la paz–, un grupo de ambientalistas, entre los que se cuentan organizaciones como WWF, Dejusticia, Resnatur, Fondo Patrimonial, TNC y Alisos, liderado por Juan Pablo Ruiz de Epopeya, presentó a Simón Gaviria, director del DNP, 10 peticiones al Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018.

1. Definir y ejecutar una estrategia de reestructuración y fortalecimiento extraordinario del sistema nacional ambiental

Es necesario fortalecer las entidades nacionales, regionales y los entes territoriales del Gobierno que se preocupan por la protección de la naturaleza, para que esta se convierta en una prioridad y juegue un papel importante en el futuro de los colombianos y en el posconflicto. 

2. Cambio climático y sostenibilidad

El cambio climático afectará la agricultura, la ganadería y la pesca, entre otras actividades; producirá una nueva categoría de desplazados y perjudicará la salud de los colombianos. El país debe estar preparado para enfrentar estos cambios que afectarán a la población y a la economía. 

3. Efectividad en el ordenamiento territorial y ordenamiento ambiental territorial

El estudio de la naturaleza del territorio y de las comunidades que lo habitan, debe ser una condición previa a la determinación de su uso. En el caso de los humedales, por ejemplo, no es posible hacer construcciones que afecten el flujo natural del agua, porque el ecosistema colapsa y las construcciones se inundan. Así mismo, este ordenamiento ambiental también debe tener en cuenta los diferentes grupos sociales –indígenas y campesinos– que habitan el territorio. 

4. Licenciamiento ambiental

Se han presentado quejas porque las licencias ambientales retrasan los proyectos y demoran el desarrollo del país. En efecto, los estudios que establecen cuál es el impacto ambiental que tendrá una determinada obra toman tiempo; pero son de extrema importancia y permiten determinar dónde puede haber explotación minera o dónde se puede construir una carretera, entre otros, sin que los daños a la naturaleza sean irreversibles. Sin licencias ambientales podrían cometerse graves errores.

 

5. Minería, medioambiente y reforma del Código Minero

Una de las principales locomotoras del actual Gobierno es la minería. Pero esta actividad no puede realizarse sin regulación, debido al fuerte impacto que tiene en la naturaleza. Por eso, se pide que la explotación de minerales y de carbón se haga de manera responsable, buscando favorecer a las comunidades locales y cuidando el medioambiente. De lo contrario, la minería seguirá produciendo migraciones por conflictos.

6. Conservación, servicios ecosistémicos y desarrollo económico sectorial

La conservación de la naturaleza no impide el progreso social y económico de los países; por el contrario, es lo que lo permite. Se detiene cuando no hay qué explotar porque los ecosistemas han sido destruidos. Por eso, el desarrollo sostenible es la mejor opción para asegurarle a los colombianos un mejor futuro.  

7. Avances en los estándares ambientales para la candidatura de Colombia a la OECD

Para que Colombia pueda formar parte de la OECD sus estándares ambientales deben mejorar. La protección del medioambiente debe dejar de verse como una limitación y convertirse en una de las prioridades del Gobierno. Todos los ministerios deben trabajar de la mano, enriquecer la investigación de la naturaleza y su relación con el desarrollo económico y social.

8. Instrumentos orientadores del comportamiento de los usuarios y los consumidores de bienes 

y servicios ambientales

En los últimos años, los precios del agua se han visto reducidos hasta volverse casi irrelevantes. Aumentarlos hasta 5 por ciento puede llegar a tener resultados muy favorables: por un lado, los consumidores se darán cuenta de la importancia del agua y dejarán de malgastarla; por el otro, los ingresos llegarán a ser hasta de 99.000 millones de pesos anuales. Este dinero podrá invertirse en la protección de diversos ecosistemas, tal como páramos, humedales y ciénagas, todos son fundamentales para la protección del agua. 

9. Propuesta de participación social de las entidades territoriales

La conservación de la naturaleza debe ser un proyecto en el que todos participen. Por eso es necesario que tanto las entidades territoriales como los ciudadanos del común, reciban una capacitación básica para saber cómo proteger el medioambiente e identificar cuáles actividades amenazan con destruirlo. Cada uno debe ser responsable de cuidar el entorno del lugar donde reside. 


10. Posacuerdo y construcción de territorios de paz

Teniendo en cuenta el impacto que la destrucción de la naturaleza puede tener, tanto en la economía como en la población del país, la conservación del medioambiente debe jugar un papel importante en los acuerdos del posconflicto. En ellos se determinará cómo será el progreso del país.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.