El reactor utiliza combustible líquido para la generación de energía con una solución salina de cloruro de plutonio, cloruro de urano y otras sales con nucleídos de larga duración. Esta mezcla circula por el núcleo del reactor provocando la reacción, un proceso que sólo se puede mantener a través de una disposición especial de los reactores.

En la fase final del concurso GreenTech, un galardón dedicado a innovaciones relacionadas con el medio ambiente y que al mismo tiempo sean capaces de competir en el mercado, un reactor nuclear resultó ser el punto coyuntural para determinar si debe ser premiado o no.

Lo novedoso de este reactor es que permite transformar la basura nuclear de alta duración (cerca de 1000 años) en basura reciclable en menor tiempo, entre 100 y 300 años después. Con esta idea, los candidatos ganaron la nominación del público a través de Internet en la categoría “Premios Galileo de la Ciencia”, entrando así en la ronda final. Sin embargo, la organización del certamen se opuso, alegando que la tecnología nuclear y el respeto por el medio ambiente no son compatibles.

Después de esta conclusión, el concurso informó a los dos científicos de Berlín  que su reactor no sería tenido en cuenta y que no habría posibilidad de apelar. Esta determinación fue objetada por un tribunal berlinés, alegando la validez de la nominación y la vigencia de la vía legal.

Sin embargo, a pocos días antes de la entrega de los premios, aún no está claro si el reactor está dentro, ya que los físicos perdieron en primera instancia, pero una instancia superior podría darles la razón. En consecuencia, la página de los premios hace mención del Reactor Dual de Fluidos como candidato y los físicos fueron invitados a la entrega como nominados.

¿Cómo funciona?

El reactor utiliza combustible líquido para la generación de energía con una solución salina de cloruro de plutonio, cloruro de urano y otras sales con nucleídos de larga duración. Esta mezcla circula por el núcleo del reactor provocando la reacción, un proceso que sólo se puede mantener a través de una disposición especial de los reactores.

La mayor ventaja de esta idea es que ya no existe un combustible sólido como las barras de uranio, que deben ser cambiadas regularmente. El combustible líquido circula continuamente y una vez consumido en el reactor, pasa a un dispositivo de preparación en el que los restos ya quemados se separan y el fluido se enriquece con nuevos radionucleidos, para terminar de nuevo en el reactor.
Así, la basura nuclear restante se almacenaría durante 100 hasta 300 años y posteriormente podría ser utilizada para extraer metales y en consecuencia, los nucleidos no utilizados volverían al reactor.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.