Cortesía Gobernación de San Andrés.

El barco de bandera panameña Memory, propiedad de la empresa Archimarítima SA, cumple cerca de un mes de estar encallado en las costas de la Reserva de la biosfera Seaflower en San Andres. La noticia que en principio paso desapercibida con el paso de los días ha tomado gran fuerza ya que el peligro de un desastre ambiental a gran escala es latente por el tipo de carga que tiene el navío en su interior.

Alrededor de 1.700 toneladas de en material de construcción y 1.000 galones de diésel son la principal amenaza para una de las reservas naturales más biodiversas del mundo. El agravante es que la embarcación se ha fracturado en cuatro partes por lo que las operaciones para recuperar los materiales se han dificultado y el riesgo crece minuto a minuto.

Las operaciones, que llevarán cerca de 45 días y cuyo costo asciende a 30 millones de pesos diarios, por ley deberían correr por cuenta de la empresa dueña de la embarcación pero tuvieron que ser asumidas por la autoridad portuaria ante el inminente peligro. 

El capitán de puerto de San Andrés, Darío Sanabria, señala que el barco es “incapaz de moverse de manera autónoma de manera y es necesaria una operación de salvamento”. De esta operación a la fecha tan solo se han recuperado 300 toneladas del material tóxico.

Mientras que la magnitud de los daños ambientales será determinada en los próximos días por la Corporación Autónoma Coralina. El ministro de Ambiente, Gabriel Vallejo aseguró que las operaciones solo han dejado “manchas superficiales”, mientras que el daño al suelo de la reserva pudiera ser mayor, "el barco se ha corrido aproximadamente 35 metros, puede haber daños en el suelo y en el subsuelo pero al día de hoy es algo que nosotros no podemos definir", añadió Vallejo. 

Por su parte la gobernación de San Andrés declaró emergencia en la zona. Y la gobernadora de San Andrés, Aury Guerrero Bowie, declaró al diario El Espectador que “en cuanto al tema ambiental, hablé con el ministro Gabriel Vallejo con el fin de conseguir acciones para movilizar todo el componente del riesgo, pero el gobierno nacional aún no ha asignado dinero”.

Ante la falta de respuestas las autoridades están sacando de manera manual y con la ayuda de motobombas los residuos contaminantes. Asimismo el Comité Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres pidió a la comunidad y las empresas de San Andrés facilitar tanques herméticos con capacidad para 250 galones para continuar con el retiro del material, esto porque ninguna entidad del departamento cuenta con la capacidad operativa y técnica para realizar la titánica tarea. 

El capitán de puerto reiteró que se hace necesario que el “gobierno nacional nos ayude enviando técnicos especializados en estas emergencias, ya que intentamos manejar la situación pero no sabemos cuál es la manera más segura de hacer la manipulación”.

De momento al igual que en el tema medioambiental, no hay claridad sobre su fueron fallas humanas o técnicas las que desencadenaron que el Memory encallara. La única certeza es que la Reserva Biosfera Seaflower se encuentra en una situación de peligro real y los esfuerzos a nivel local no alcanzan para subsanar una situación que es una verdadera bomba de tiempo que parece no ser una prioridad para las autoridades a nivel nacional. 

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