En las horas de la noche el presidente de la COP21, Laurent Fabius, anunció la adopción del Acuerdo de París, el primer acuerdo que todos los países avalaron para reducir las emisiones de gases efecto invernadero y asumir unas responsabilidades concretas para evitar que el mundo sufra un daño irreversible por cuenta del Cambio Climático. El pacto entrará en vigor en 2020 y reemplazará al Protocolo de Kioto, el último acuerdo efectivo al que habían llegado los negociadores antes de París.

El acuerdo llega después de 20 años de negociaciones sobre Cambio Climático y fue recibido en la plenaria de las Naciones Unidas en Paris con lágrimas y aplausos de los delegados como el primer “acuerdo universal de las negociaciones del cambio climático” como lo bautizó el presidente deFrancia, François Hollande.

Algunos delegados como el de Nicaragua afirmó que el presidente de la COP21 no los dejó hablar antes de anunciar la adopción y que por eso y por algunos desacuerdos con el texto final no aceptaban el consenso. Sin embargo,las reglas de la COP dicen que el consenso no tiene que ser unánime por lo que Fabius tenía el derecho de cerrar las opciones de discurso y adoptar el acuerdo cuando lo hizo. Se espera que más países expresen su desacuerdo con el cierre del Acuerdo.

La delegación de China, uno de los países que más responsabilidades y obligaciones tendrá que asumir con este acuerdo, afirmó que: “apoyamos el Acuerdo de París. Sabemos que no es perfecto y necesita mejorar, pero esto no evita que demos pasos históricos".

El secretario de estado de Estados Unidos, John Kerry, felicitó al presidente de la COP21 y afirmó que “esta es una victoria tremenda para todos los habitantes de nuestros países. Es una victoria para el planeta y para las generaciones futuras. Hemos trazado una hoja de ruta aquí. Nos hemos unido para firmar un acuerdo que nos va a empoderar para tomar un camino sostenible. Es un compromiso global increíble. Y aunque es un acuerdo que no a todos les gusta va a ayudar a combatir el cambio climático y a hacer la transición hacia una economía verde y limpia. Estamos mandando un mensaje crítico para el mercado global y es que necesitamos movernos hacia una dirección diferente. El desarrollo y la investigación nos darán el descubrimiento que nos va a ayudar en este tema”.

Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon mandó un mensaje vehemente a los negociadores: "felicitaciones, la historia recordará este día. El Acuerdo de París es un éxito monumental par el planeta y quienes los habitan". Les agradeció a Laurent Fabius y a Christiana Figueres por liderar las negociaciones de manera excepcional y afirmó que no tenía planeada una intervención, pero no pudo dejar de hacerlo ante tanta emoción.

Afirmó, además, que “frente a un reto sin precedentes los delegados demostraron un liderazgo excepcional”. Dijo que en los últimos nueve años como cabeza de las Naciones Unidas ha hablado con todos los líderes políticos y ha viajado por todo el planeta pero, sobre todo, “he oído a las personas. Los pobres, los jóvenes y los vulnerables de todos los rincones del mundo. Ellos les pidieron a los líderes que cuidaran el futuro de las generaciones por venir. En París hemos oído sus voces, como era nuestro deber. El acuerdo demuestra solidaridad. Es ambicioso, flexible, creíble y duradero”. Además felicito a todos los países por ponerse la meta de 1,5°C como temperatura máxima a la que puede llegar el planeta y por incluir los daños y pérdidas como un punto importante del acuerdo. Para finalizar dijo que “el mundo comienza mañana, felicitaciones hoy y gracias por acordar un mundo mejor”.

Estos son los puntos clave del acuerdo de Paris

Mantener la temperatura global por debajo de 1.5°C

En el acuerdo final de la COP21 los gobiernos de los diferentes países han acordado limitar el calentamiento global a 1.5°C, algo que parecía utópico al comenzar la cumbre.

Este es el número que los científicos han recomendado a lo largo de la cumbre y que los países más afectados por los efectos del cambio climático, como las Islas del Pacifico, querían que quedara en el acuerdo. Con esto se asegura que muchos países, como las Islas del Pacifico, que durante la cumbre expresaron su preocupación por estar viviendo los impactos del cambio climático podrán aspirar a que sus formas de vida y sus territorios puedan sobrevivir. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el mundo ya llego al grado 1°C de temperatura por lo que las acciones para lograr la meta del acuerdo deberán no solo ser concretas, sino urgentes.

Compromisos de reducción de emisiones de todos los países

Antes de que la cumbre comenzara más de 180 países habían presentado su compromiso de reducción. Estos compromisos se llaman las contribuciones de cada país. Para el final de la adopción del acuerdo 186 países habían entregado sus contribuciones. El acuerdo reconoce las contribuciones, les pide a los países que no las han entregado que lo hagan, pero no las vuelve jurídicamente vinculantes es decir, no las vuelve obligatorias.

Una meta a largo plazo para alcanzar las cero emisiones

Todos los países se comprometieron a dejar de emitir gases efecto invernadero lo más pronto posibles. Es más, se comprometieron, según los científicos, a llegar a la meta de cero emisiones netas entre 2050 y 2100.

La palabra “neutralidad” despareció del texto y fue reemplazada por la noción de que se podrá seguir emitiendo gases de efecto invernadero siempre que estos puedan ser capturados y almacenados geológicamente, además de por el efecto "sumidero" que poseen los sistemas naturales.

El texto, de hecho, hace un reconocimiento a los bosques como sumidero y a la obligatoriedad de preservarlos, con la ayuda internacional que ello requiera.

Inventario cada cinco años

187 países han entregado sus contribuciones para mostrar cómo van a reducir sus emisiones hasta 2030. Sin embargo, esos compromisos no son suficiente para mantener la temperatura del mundo debajo de los 2°C. Por eso, el texto creo un mecanismo de revisión periódica que analizara esos compromisos cada cinco años con un "reporte y rendición de cuentas transparente" que busca aumentar la ambición de cada contribución nacional. La primera revisión se hará en 2018, pero la primera con el acuerdo vigente se hará en 2023.

Daños y pérdidas

El texto incluye los daños y perdidas, un punto espinosos durante toda la negociación y que busca ayudar a los países más afectados por este fenómeno como las Islas del Pacifico. Sin embargo, el texto incluye una cláusula que deja felices a países como Estados Unidos ya que dice que este punto no " sienta una base para ninguna compensación o pasivo". Esto quiere decir que el compromiso esta hecho a medias ya que los países que más gases efecto invernadero han emitido no tendrán que responderle financieramente a los países que ya viven los daños y las pérdidas del cambio climático.

Financiamiento

El acuerdo también recoge las necesidades de financiación de la adaptación, un mecanismo de pérdidas y daños por el cambio climático, y la acción climática antes de 2020, todo ello "en base a las capacidades de cada uno".

Y fija como suelo para la financiación climática un mínimo de 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020.

*El cubrimiento presencial de Semana Sostenible en la COP es posible gracias al apoyo de PNUD, WWF y la Fundación Natura

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