Foto: original Michael Lowin/Wikimedia Commons. (Fotomontaje Semana Sostenible)

Tilikum de 35 años, 33 de ellos en cautiverio; Lolita quien lleva 45 años en el tanque más pequeño del mundo; y Nanuq quien murió en una pelea con otra ballena; son algunas de las tristes historias que ha dejado el cautiverio de orcas en Sea World. Historias que no se repetirán tras el anuncio del acuario de finalizar con la reproducción de estos mamíferos en cautiverio y de los espectáculos protagonizados por estos animales.

En un trino de la cuenta oficial del acuario que incicia con la exclamación ¡grandes noticias!, SeaWorld anunció que las orcas que están bajo el cuidado del parque acuático será la última que vivirá tal calvario. Y es que según expertos el promedio de vida para una orca macho es de 50 años y para una orca hembra de 30 años, pero solo una de las orcas hembra de SeaWorld ha vivido hasta los 40 años y solo dos orcas macho han vivido hasta los 35. Un claro irrespeto por los derechos de estos animales. (Vea: Lolita, la ballena que lleva 45 años en el tanque más pequeño del mundo)

“SeaWorld ha estado escuchando y estamos cambiando. La sociedad está cambiando y estamos cambiando con ella. SeaWorld está encontrando nuevas maneras para seguir cumpliendo con nuestro propósito de inspirar a todos nuestros clientes a tomar medidas para proteger a los animales salvajes y los lugares salvajes", cita el acuario en su página de internet.

Y es que SeaWold nunca se ha caracterizado por el buen trato a sus animales. Según la ong Orca Network, el acuario tiene la costumbre de separar a los ballenatos de sus madres, afirmaciones respaldadas por el exentrenador de Seaworld, John Hargrove. Quien también afirmó que no solo vio como no les daban comida a los animales, sino que él mismo, mientras trabajaba para la compañía, no les dio comida en varias ocasiones para que las orcas hicieran bien sus presentaciones a cambio de ser alimentadas. (Vea: Agoniza la ballena más famosa del mundo)

A pesar de las denuncias y de la cruzada mediática en contra de SeaWorld, la empresa es líder de los parques temáticos en Orlando y San Diego. Y solo registró una mínima disminución en el número de visitantes de 2014 a 2015 cuando pasó de 22,47 millones de visitantes a 22,40 millones. Además los ingresos continúan siendo multimillonarios con 1.370 millones de dólares y ganancias netas de 49,1 millones de dólares.

Sin embargo, no hay que quitar mérito al anuncio del acuario ya que es una victoria para los animalistas, quienes se apuntalan en la desgarradora cifra de más de treinta muertes prematuras de estos animales en los tanques SeaWorld. El presidente de SeaWorld, Joel Manby, señaló en un comunicado que, “nuestros clientes visitan los parques marítimos, en parte, para ver orcas. Pero un creciente número de personas piensa que las orcas no deben estar en cautividad. Al hacer que esta sea la última generación de orcas en cautividad y cambiando la forma en que nuestros visitantes contemplarán a estos magníficos animales, estamos proporcionando una experiencia realmente importante". Ante este anuncio PETA aseguró en un comunicado que SeaWorld debe abrir sus "tanques al océano y permitir que las orcas cautivas puedan tener una vida fuera de sus prisiones". (Vea: La denuncia de PETA sobre la fabricación de cuero en China)

El problema que surge es qué hacer con las orcas ya cautivas, ya que estos animales son muy sociables y se han acostumbrado a vivir entre los humanos. Esta el precedente de la orca Keiko, en la que se basó la película ‘Liberen a Willy’. Apresada en Islandia en 1979 a los tres años y liberada en 2002, Keiko nunca se acostumbró a vivir con sus congéneres nadó hasta Noruega donde buscó a la gente. Allí vivió dos años muy bien en un golfo de del país nórdico en un estado de semilibertad donde murió de neumonía a una edad normal.

Ante esto Manby señala que, “algunos críticos quieren que liberemos a las orcas que todavía permanecen en cautividad. Pero no me parece una opción inteligente. La mayoría de nuestras orcas nacieron en SeaWorld y las que nacieron en libertad han pasado la mayoría de su vida en nuestros parques. Si las liberamos en el océano, lo más probable es que mueran”.

La orca es un animal complejo e inteligente por lo que liberar a estas orcas a un ambiente hostil que no conocen es casi una sentencia de muerte. Tal como lo cita el diario el País de España, el biólogo Carl Safina escribió en su libro Beyond Worlds que la orca, "es un animal inteligente, maternal, que vive durante muchos años, cooperativo, intensamente social, devoto de su familia. Son, como los humanos, mamíferos de sangre caliente que producen leche, no muy diferentes nosotros. Sólo son más grandes y mucho menos violentos. Sus cerebros, notablemente más grandes que los nuestros, les sirven para trazar lazos familiares, crear redes sociales y geográficas y un minucioso análisis de los sonidos".

Con este panorama parece que la única salida son los programas de integración, de por si costosos, y de los cuales ningún gobierno u organización quiere hacerse cargo. De momento las orcas de SeaWorld permanecerán en las instalaciones de Orlando (Florida), San Antonio (Texas) y San Diego (California), donde tendrán un papel menos relevante en lo que la organización llama "nuevos e inspiradores encuentros con los visitantes”, espacios dedicados a la educación ambiental, la investigación y conservación de estos mamíferos.

Allí bajo la batuta de la organización Humane Society se brindarán conocimientos sobre la vida de las orcas y los lugares en donde habitan. Un proyecto que se estrenará en el parque de San Diego en 2017, y que será replicado en San Antonio y Orlando en 2019. Una victoria algo agridulce pero que finalmente acabará con el sufrimiento de más de 5 generaciones de orcas cautivas desde el mismo momento de su nacimiento.

Relacionados

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.