La madrugada del lunes pasado la playa del hotel Irotama de Santa Marta acostumbrada a recibir turistas de todas las latitudes recibió a una inesperada huésped. Una tortuga Laúd (Dermochelys coriácea) de casi 500 kilos de peso y 1,80 metros de largo llegó a esta playa con un solo objetivo: iniciar el proceso de nacimiento de sus crías.

El hecho, que de por si es sorprendente porque las tortugas han sido desplazadas de estas playas por la industria hotelera, tiene varios datos que hacen la historia más interesante. Por lo general este tipo de tortugas desovan en la misma playa en la que nacieron por lo que esta tortuga habría esperado 25 años para volver a su lugar de origen. También, esta especie es la de mayor tamaño en todos los ecosistemas marinos y, lastimosamente, se encuentra en peligro crítico de extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Por esta última razón la conservación de sus huevos fue una prioridad. (Vea: Las sorprendentes reacciones de animales salvajes frente a un espejo)

El primero en observar al titánico animal fue un vigilante del complejo hotelero quien dio aviso a las autoridades y al gerente ambiental del hotel. Luego de esto la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (CORPAMAG) envío un grupo de biólogos a la zona quienes la acordonaron y recuperaron los huevos para que, durante los 60 días que dura su incubación, tengan todas las garantías para vivir. La tortuga que llegó a las playas de Santa Marta depositó 100 huevos Tortuga 77 viables, 23 inviables.

Inicialmente se están platearon dos opciones: una era dejar lo huevos en el lugar y que hubiera una vigilancia las 24 horas del día y la otra era llevar a los huevos a incubadoras artificiales. El hotel a través de su gerente ambiental, Nicolás Molina, aseguró “propusimos acordonar la zona para ahuyentar a perros, aves, iguanas y a las personas para conservar los huevos”. Sin embargo, el acuario Mundo Marino se presentó como una mejor opción, así cuando las tortuguillos estén cerca de nacer los huevos serán regresados a la playa para que cuando estos rompan el cascaron hagan el recorrido a las aguas cálidas del mar caribe por su propia cuenta. (Vea: ¿Quién tiene el mejor cerebro del mundo animal?)

Actualmente, la población mundial de la Tortuga Laúd se encuentra clasificada en peligro crítico de extinción en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, lo que quiere decir que presenta una drástica disminución de las poblaciones de más del 80% en menos de 30 años. El turismo, la caza y la contaminación de las aguas han disminuido drásticamente la población de estas tortugas que al no tener dientes y se alimentan principalmente de medusas, por lo que muchas mueren asfixiadas al confundirlas con bolsas arrojadas al mar.

Un proceso de nacimiento largo y lleno de dificultades

Las tortugas por lo general anidan entre febrero y agosto, de 6 a 8 veces en un periodo que puede durar una o dos semanas. Generalmente deposita unos 120 huevos de los cuales unos 20 o 30 son estériles para engañar a los depredadores, el resto tardan hasta 60 días en eclosionar. Una vez los tortuguillos rompen el cascarón caminan lentamente hacía la playa, allí muchas veces son interceptados por depredadores o factores externos que hace que cerca de un tercio de los tortuguillos no logren internarse en las aguas para iniciar su vida.

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