Uno de los mayores temores que se daban con la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos en noviembre pasado era la confirmación del Acuerdo de París por parte del segundo país que más emite gases de efecto invernadero a la atmosfera. Este jueves los temores se convirtieron en realidad cuando el magnate anunció que su país no continuará en el acuerdo, algo que supone un duro golpe al planeta y a las esperanzas de que el cambio climático no escale a una tragedia de la cual ya no habrá retorno.

Bajo el lema de anteponer los trabajos y a los americanos antes que otra problemática el maganate hizo el anuncio en uno de los jardines de la Casa Blanca. Antes se refirió al crecimiento de la economía estadounidense desde su llegada al poder y señaló que el acuerdo climático es una demostración de Washington entrando a un escenario para favorecer a otros países, "Washington ingresando a un acuerdo que es desventajoso para los estadounidenses", porque "deja a los trabajadores, a los que amo, y a los contribuyentes para absorber el costo". 

En el anuncio Trump también dijo que detendrá las contribuciones al Fondo Verde del Clima de las Naciones Unidas y no cumlirá con la reducción de emsiones de carbono. "En el día de hoy, Estados Unidos cesará toda implementación del acuerdo de París y las pesadas cargas financieras y económicas impuestas a nuestro país", dijo Trump. (Vea: ¿Qué es el Fondo Verde del Clima GCF)

Además aseguró que el acuerdo está hecho para desacelerar a la industria estadounidense y que él no permitirá ese escenario. "Trabajaré para que Estados Unidos sea el lider frente a los problemas medioambientales", aseguró Trump al mismo tiempo que dijo que esto permitirá darle un mayor margen de maniobra a la economía estadounidese.

También, se mostró con la intención de negociar un nuevo tratado que sea equitativo para su país, "estamos saliendo pero vamos a comenzar a negociar y veremos si podemos alcanzar un acuerdo justo. Si podemos, será excelente. Si no podemos, también. Como presidente, no puedo poner otra consideración por delante del bienestar de los estadounidenses", expresó.

Su intervención finalizó con el ya característico "make America great again". Un mensaje directo al resto del mundo de que si se desea alcanzar un nuevo acuerdo será bajo las condiciones que imponga el presidente de Estados Unidos.

¿Ahora qué?

La petición de numerosas multinacionales (varias de ellas empresas petroleras), la decisión de China y la Unión Europea por mantener su compromiso, y los constantes llamados de la ONU no sirvieron para persuadir al mandatario estadounidense de no abandonar el acuerdo contra el cambio climático.

Si bien, algunos expertos aseguran que es casi imposible que el país norteamericano pueda desligarse del compromiso ya adquirido, lo que si es cierto es que Trump tiene la sartén por el mango y puede hacer hasta lo imposible para frenar su aplicación.

Con esta decisión 20 años de negociaciones sobre cambio climático quedan en entredicho, porque a pesar de que más de 196 países ratificaron su compromiso el que Estados Unidos se desligue de es un golpe que puede provocar un efecto dominó y persuadir a otros países a no cumplir con lo acordado.

Sin embargo, algunos todavía guardan cierta esperanza y se escudan en que las trabas burocráticas jugarían en contra del magnate, ya que Estados Unidos podría dejar de cumplir el compromiso pero para desligarse debería denunciar el acuerdo multilateral, algo que recoge el propio texto, y que no podría realizar antes del 5 de noviembre de 2019. Asimismo, una vez demandado el texto la decisión del magnate no surtiría efecto hasta un año después, específicamente hasta el 5 de noviembre de 2020, al final del mandato de Trump en la Casa Blanca.

También, el viernes, China y los 28 países que forman la Unión Europea tienen previsto emitir una declaración común para “confirmar sus compromisos respecto al acuerdo histórico” de París y “acelerar su cooperación para mejorar su puesta en marcha”, algo que arroja un poco de esperanza.

Sin embargo, lo que es cierto es que el poco interés del magnate en el cambio climático desincentivará el interés en un tema al que le costó cerca de 30 años en ser relevante en la agenda del mundo y que puede ser el desencadenante del final de la vida en el planeta tal como la conocemos.

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