| 2016/07/06

Aportar más para la paz

Contribuir a la reconciliación y a la reintegración es la gran apuesta de Coca- Cola FEMSA. Las empresas juegan un papel fundamental en este proceso.

Aportar más para la paz

La paz debe involucrar a todos los sectores de la sociedad y la contribución de las empresas se torna fundamental para alcanzarla. Consciente de esto, Coca-Cola FEMSA, el embotellador de productos Coca-Cola más grande del mundo en volumen en ventas, busca generar valor económico, social y ambiental de manera simultánea en las comunidades donde opera a través de una robusta estrategia de sostenibilidad enfocada en tres ejes: nuestra gente, nuestra comunidad y nuestro planeta.

Como parte de esa estrategia, la compañía trabaja desde hace ocho años de la mano con la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR) en diferentes iniciativas que contribuyen a la construcción de paz y reconciliación.

APORTANDO TIEMPO

Desde 2009, más de 370 colaboradores de la compañía han participado como voluntarios dictando más de 1.150 horas de capacitación a cerca de 700 personas en proceso de reintegración en ocho ciudades del país: Bogotá, Bucaramanga, Barranquilla, Medellín, Montería, Valledupar, Cali e Ibagué.

El objetivo del programa es facilitar espacios de reintegración a la vida civil con herramientas empresariales que les proporcionen a las personas habilidades para desarrollar sus proyectos productivos e intercambiar experiencias que aporten a la reconstrucción de tejido social. Como fruto de esta labor y gracias a sus proyectos de emprendimiento, 35 graduados se han convertido en proveedores de la compañía.

Eli* es una mujer con una gran historia de superación y que a pesar de las dificultades logró reinsertarse a la sociedad y ha aprovechado lo aprendido. A los 16 años partió a la guerrilla por el dolor y el resentimiento que le produjo haber sido abusada por exparamilitares. Sin embargo, ese mundo hostil tampoco fue la solución a sus problemas y tardó una década en poder escapar para rehacer su vida. Cuando decidió entrar a la legalidad se instaló en la capital vallecaucana y allí se ha capacitado en operaciones comerciales gracias a un convenio entre la ACR, el Éxito y el SENA.

Actualmente, adelanta estudios universitarios y al tiempo trabaja en la Asesoría de Paz de la Alcaldía de Cali. “Mi sueño es crear mi propia empresa y aprendí que los sueños no son imposibles. Por mi mente ni siquiera pasaba la idea de que una empresa tan reconocida como Coca-Cola FEMSA dedicara tiempo a nuestro proceso de reintegración. Lo dictado en la creación de empresa fue muy impactante para todos nosotros”, comenta Eli.

ESPACIOS DE PAZ Y RECONCILIACIÓN

En conjunto con la ACR y la Fundación para la Reconciliación se generan espacios para que las personas en proceso de reintegración emprendan un servicio social y desarrollen acciones de reparación y perdón en beneficio de las comunidades y las víctimas de la violencia. Con este programa, que opera desde hace cuatro años, se han beneficiado directamente cerca de 740 personas en proceso de reintegración, que han impactado positivamente a más de 22.300 habitantes de 11 ciudades: Pereira, Ibagué, Santa Marta, Villavicencio, Montería, Yopal, Pasto, Neiva, Barrancabermeja, Valledupar y Cali.

Sandra* es una de las beneficiarias del programa. Hoy avanza en su proceso de reintegración tras haber formado parte de las Farc durante 14 años, logró terminar su bachillerato y actualmente estudia Mercadeo y Finanzas. Incluso, en 2015 fue miembro de un grupo de ciudadanos que consiguió certificarse luego de recibir formación en perdón y reconciliación, y trabajar en servicio social.

También está convencida de que en este proceso es necesario aceptar a la sociedad y que esta te acepte igualmente. “Ha sido una labor muy bonita y bastante constructiva. Uno aprende demasiadas cosas, más que todo a reencontrarse consigo mismo y a perdonar a los demás”.

MAMBRÚ NO VA A LA GUERRA

Es inadmisible que los niños sean forzados a entrar a la guerra. Bajo esa premisa y con el desarrollo de talleres y eventos culturales y artísticos, se fortalece la prevención en el reclutamiento de niños y adolescentes por parte de grupos armados al margen de la ley en zonas impactadas por la violencia. En alianza con la ACR, el año pasado Mambrú llegó a 340 niños y jóvenes del municipio de San Miguel en Putumayo, buscando impactar positivamente para disminuir esta problemática social.

CENTROS COMUNITARIOS PARA EL APRENDIZAJE

Son 86 cursos gratuitos de autoaprendizaje y 10 tutorados que funcionan en aulas virtuales desarrolladas en conjunto con el Instituto Tecnológico de Monterrey. Con ellos se forma a población vulnerable de diferentes regiones de Colombia bajo un modelo de educación a distancia accesible, sin limitaciones de tiempo, que además otorga certificación formal en caso de completar y aprobar el curso.

Desde su inicio en 2010, se han beneficiado cerca de 2.850 colombianos, incluidas 300 personas en proceso de reintegración en 12 municipios del país: Santuario, Guapi, Santa Marta, Medellín, Cereté, Yopal, Aguachica, Curumaní, Barranquilla, Tocancipá, Cali y Cartagena.

No cabe duda que son muchos los retos en los que el sector privado puede contribuir, lo que viene para Colombia es la oportunidad histórica de trascender como nación y sociedad: “Si avanzamos en el camino de la reconciliación que nos hemos trazado, habrá más y mejores posibilidades de bienestar para todos, que se traducirán en progreso sostenible. Definitivamente la paz en Colombia es un propósito en el que debemos participar todos los sectores de la sociedad”, concluye Gabriel Coindreau, presidente de Coca-Cola FEMSA Colombia.

*Nombres cambiados para proteger la identidad de las personas.

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